miércoles 8/12/21

Grandes enigmas de la humanidad

Por Martino

El calentamiento global, los trasvases que no son trasvases y las guerras que no son guerras de ZAPATERO, para demostrarlo suele enviar a una señora embarazada a cada frente, que no son frentes tampoco, el euríbor , el carné por puntos y el traje de novia de BELÉN ESTEBAN, son temas que afectan e inquietan a la humanidad de un tiempo a esta parte.

No se preocupen, no estamos vendidos, ni con las setecientas marcas de aceite de girasol ni con el cuarto de millón de parados que sufren al INEM desde hace un mes, hay especialistas y asesores, claro que si fueran especialistas no necesitarían asesores, encargados de investigar y sacarnos del trance, con un soporte técnico y mucho bagaje a sus espaldas.

No obstante hay otros temas, menos trascendentes que ocupan y preocupan a un alto índice de la ciudadanía, y para los que no se dan respuestas válidas, asuntos cotidianos que nos tienen como a SANTA TERESA, que vivimos sin vivir en nosotros...

Me siento con la obligación, como consumido consumidor, de sacar a la palestra un problemilla que a todos nos acogota. Se trata de un intríngulis relacionado con la bollería fina e industrial, términos que se contradicen, me refiero a los denominados “ SOBAOS”, en algunos casos pasiegos y en otros menos pasiegos, los más conocidos los “ SOBAOS MARTÍNEZ”, desconocedor uno de que el amigo PACO estuviera metido en tales harinas, nunca mejor dicho.

Tengo la costumbre de tomar SOBAOS en el desayuno y, cada mañana, me cuesta un mundo, me deprimo despacio, al comprobar que resulta imposible despegar la masa íntegra del envoltorio, sin que medio SOBAO quede pegado al papel cual lapa a la roca, lo intento una y otra vez, con delicadeza, pero no hay forma, si quieres comerte el SOBAO completo, has de chupar el papel, que en tiempos de posguerra o cuando chinitos se ingería también el envoltorio y no pasaba nada.

No hay tu tía, por eso pido al colectivo de científicos, o a FERRÁN ADRIÁ, que inventen un envoltorio del cual el SOBAO se desprenda sin perder su forma. Me dicen que el Mágnum Institut of Sciencies Forever and Ever de Cincinati, junto con algún técnico de la NASA, se van a poner con el tema. Por ahora no pueden, están con un asunto de lo más peliagudo, una interrogante que abruma a la humanidad, como la cuadratura del círculo o el triángulo de Las Bermudas, si existe vida inteligente en la gestión del Cabildo. Cuando concluyan, me han prometido empezar con los SOBAOS. Las palmeritas también tienen lo suyo, que se te pega el dulzor en la mano, y de los DONUTS es que ni les cuento, oiga.

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