lunes. 08.08.2022

En los anales de los medios de comunicación hay ríos de fotos y cintas a cuenta del llamado Plan Sur, diseñado por la Consejería de Educación del Gobierno de Canarias para mejorar la calidad educativa en Lanzarote y otras zonas del Archipiélago. Construcciones de colegios, ampliaciones de centros docentes e inauguraciones de comedores escolares están registradas en distintos soportes informativos. Al objetivo de las cámaras y al ojo del redactor ya le es familiar la imagen del político municipal junto al administrador regional posando delante de la gran obra. Sin embargo, señores, quedan importantes deberes por ejecutar. El colegio de Playa Blanca todavía no tiene comedor escolar. Sí, el colegio del hoy núcleo turístico más importante de Lanzarote adolece de un servicio que está proyectado y presupuestado y que no se ha ejecutado, según el Ayuntamiento de Yaiza, por negligencia del Ejecutivo, y, según el Ejecutivo, por culpa del Ayuntamiento que no ha cedido el terreno. Mientras las administraciones se tiran la pelotita, la Asociación de Padres de Alumnos manda y manda escritos al Cabildo, la Consejería y el Ayuntamiento demandando una obra consignada en el Plan de Acción Social de la Isla, que al lado del Plan de Desarrollo Socioeconómico, prevén inversiones superiores a 500 millones de euros. Si no han abierto el comedor escolar del colegio existente, con incredulidad razonable, los vecinos ven desvanecidas las esperanzas de la futura apertura del Instituto de Playa Blanca, también dibujado en el papel de las administraciones públicas. Los padres y madres de Playa Blanca están hartos de los anuncios gubernamentales y exigen la materialización de las promesas. Los incumplimientos, sin exagerar, condicionan los planes familiares. Conozco de primera mano varios casos en el que uno de los dos soportes del hogar le ha tocado renunciar a media o hasta la jornada completa de trabajo para poder cuidar a su hijo, que en otras condiciones pudiera perfectamente comer en el colegio y desarrollar actividades extraescolares hasta las cuatro de la tarde. Pregunto: ¿Hay puestos de trabajo de sobra en los que la jornada laboral sea hasta la una y treinta de la tarde? De otra parte, las aulas para albergar a los niños de tres años que se incorporaron en el presente curso escolar no se han levantado. Los pequeños cumplen con su jornada habitual en otro edificio, no del todo adecuado, para que niños de corta edad puedan desarrollar sus tareas diarias con comodidad y seguridad. Los dos salones son calurosos y el piso del patio de recreo no está revestido de un material que proteja la integridad física de los niños ante posibles caídas. Sería conveniente que el director insular de Educación y el alcalde de Yaiza hicieran una visita conjunta a este inmueble con el fin de buscar una solución inmediata a la mejoría de su planta física, mientras se construyen las aulas en el colegio, si es que las van a construir. Menos fotos y más acción.

¿Y las obras del colegio de Playa Blanca?
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