sábado. 01.10.2022
Francisco Perdomo recordó en su lectura las diversas circunstancias que han envuelto al cultivo de la vid

El pregón de las fiestas de “Aguapata” de El Islote rinde homenaje al vino de Lanzarote

Fotos: Jose Curbelo

Las populares fiestas de “Aguapata” de El Islote, en San Bartolomé, dieron comienzo el pasado viernes con la lectura del pregón, que corrió a cargo este año del joven ingeniero agrícola natural de la localidad Francisco Perdomo.

El pregón, como no podía ser menos, rindió homenaje al vino, una constante en la vida del pregonero y una constante en la sociedad lanzaroteña en general. En este sentido Perdomo quiso recordar en su lectura las diversas circunstancias que han envuelto al cultivo de la vid, como las erupciones del siglo XVIII, el esfuerzo “sobrehumano” que supuso cultivar las vides y la cultura del vino en la sociedad lanzaroteño.

Al acto del pregón de las fiestas acudieron el alcalde de San Bartolomé, Miguel Martín, el concejal de Festejos, Juan Antonio de la Hoz, el director insular de Seguridad de la Administración General del Estado, Marcial Martín y la consejera de Industria del Cabildo, Lourdes Bernal, entre otros.

Acto seguido se dio paso a la inauguración de una exposición de manualidades, artesanía y trabajos artísticos de la gente del pueblo a la que también asistieron las autoridades. El grupo musical “El Trío Zapatista” animó a los allí congregados gracias a sus irónicas y divertidas canciones.

Tras dar por inauguradas las fiestas se dio paso el sábado 30 a una carrera de burros donde compitieron por el camino de El Islote un total de 22 de estos animales. Por la noche, a las 20.00 horas las instalaciones del Centro Socio Cultural acogieron un play back infantil donde participaron niños de todas las edades que no sólo se dedicaron a interpretar canciones de sus ídolos sino que también supieron mostrar sus grandes dotes teatrales.

El domingo se pudo disfrutar a las 09.00 horas de una diana floreada por las calles del pueblo con cabezudos. A estos les acompañó la Batucada “Menuda Caña” de Tahíche y para finalizar churros y chocolate.

Por la noche, otro play back, pero esta vez de adultos refrescó la cálidad noche isleña. 10 o 15 mujeres se congregaron en el Centro Socio Cultural en un espectáculo que duró dos horas. Estas artistas de excepción supieron representar al Dúo Dinámico, a Massiel y a sus ídolos eurovisivos. El recinto se encontra, en palabras de una de la responsables de las actividades, “lleno hasta los topes”.

Un pregonero joven y emprendedor

Francisco Perdomo es una persona no sólo emprendedora sino también joven. Este hecho choca bastante con la media de edad de los pregoneros ya que ésta suele ser avanzada. Francisco Perdomo nació en 1970 en Lanzarote, estudió en la Universidad de La Laguna y actualmente es ingeniero técnico agrícola.

Entre los años 1986 y 1991 realizó trabajos de verano para Bodegas El Grifo, y durante dos años ejerció de técnico en el Consejo Regulador para la denominación de vinos “Lanzarote”. Desde 1995 es cofundador y bodeguero en Bodegas Reymar.

Perdomo afirmó lo siguiente el día del pregón: “Saludo a los vecinos del Islote en el comienzo de las presentes Fiestas del Aguapata. Agradezco a la comisión de fiestas el haberse acordado de mí para la lectura del pregón, en estos festejos que con la excusa de probar los primeros vinos del año reúne a las gentes del pueblo para pasar unos buenos ratos, conocer a los nuevos vecinos y también echar de menos a los que se han ido. Creo que desde antes de nacer tengo una estrecha relación con las parras que rodean el pueblo, pues según me cuenta mi madre el día antes de nacer se lo pasó cortando y preparando guacales de uva para la venta de esta en el mercado de Las Palmas , en la finca de Doña Leonor, desde entonces de chinijo las vendimias, y la pisa de la uva en el pequeño lagar de casa, de zangalote las cosechas en La bodega del Grifo y más tarde el dedicarme a la uva y al vino como medio de vida. Son curiosas las circunstancias del cultivo de la vid en nuestra isla. Antes de las erupciones de 1731-1736 no se tiene constancia del cultivo de parras en Lanzarote. El volcán cubrió de lavas y cenizas las tierras más productivas de la isla que hasta entonces se plantaban de cereal. En un primer momento esto se vio como la mayor de las calamidades, más tarde se observó que la capa de cascajo que cubría el suelo retenía la humedad, de modo que retirando parte del picón se podían plantar árboles frutales y parras, con estas nuevas posibilidades la población de la isla se duplicó 30 años después de la erupción. Naturalmente, a la vista está, que la implantación de estos nuevos cultivos sólo se logró a base de un esfuerzo casi sobrehumano, que aún hay nos es difícil de concebir, puesto que no sólo se plantó viña en los suelos cubiertos de arena, sino que se aprovecho cualquier grieta sobre la lava para arrancar la piedra y hacer jameos donde plantar unas parras de moscatel. -Hago un inciso para invitar aquellos que aún no lo hayan hecho para que paseen por el volcán del Islote, donde podrán descubrir estos jameos en los lugares más insospechados-. Y es que aunque ahora veamos el vino como un lujo, hace no muchos años era un alimento de primera necesidad. Cuando la cabra que se tenía en casa dejaba de dar leche, el desayuno era una rala de gofio y vino, cuando los hombres salían al campo siempre los acompañaba la bota de vino con el que reponer fuerzas en la larga jornada de trabajo y la comida del mediodía siempre que se podía, se acompañaba con vino, siendo unas pasas el postre. Por supuesto era imprescindible en reuniones, juergas y parrandas que tampoco todo era trabajar. Así gracias a la labor de nuestros antepasados tenemos un pueblo con unos paisajes que son admirados, envidiados y codiciados por muchos de los que nos visitan. Creo que es nuestro deber intentar preservar aquello que con tanto trabajo, casi tozudez nos legaron nuestros mayores no sólo para que nuestros hijos no nos acusen de haber destruido en un par de generaciones lo que costó 200 años realizar, sino que para no tener que lamentar haber perdido la tranquilidad y la belleza de que ahora disfrutamos en no demasiado tiempo. No me queda más que desearles unas felices fiestas y una grata tertulia alrededor de una botella de Aguapata”

El pregón de las fiestas de “Aguapata” de El Islote rinde homenaje al vino de Lanzarote
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