martes 2/3/21

Crónicas de Lanzarote

Aureliano Montero, periodista de investigación y escritor

"Antonio Cubillo era un ídolo porque estaba fuera"

“El primer artículo 155 que se quiso aplicar fue el de Canarias, y por un tema económico, por los aranceles europeos”
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"Pedro Medina Calero, que fue diputado del Parlamento canario por La Gomera, ha vuelto a revivir el MPAIAC con un documento notarial firmado por Antonio Cubillo en el año 2000"

"Se han dedicado muy pocos esfuerzos a llevar a los colegios la verdadera historia de Canarias"

El conocido periodista de Lanzarote Aureliano Montero relata en la entrevista mantenida con el programa 'A buena hora' de este miércoles, en Crónicas Radio-COPE Lanzarote, los entresijos y aspectos desconocidos hasta ahora de la lucha por la independencia de Canarias que recoge en su libro “MPAIAC. Recuerdos de la lucha”. Tal y como explica el propio autor, se tata de un libro en el que Montero se adentra en cuestiones no narradas de la actividad de la gente que peleó por esa separación de España y en el que recopila testimonios y documentos inéditos hasta ahora en relación a los orígenes y el desarrollo de este conocido Movimiento sociopolítico. Montero recorre en sus páginas parte de la historia reciente de Canarias y se detiene en la segunda mitad del siglo XX, cuando un desconocido “movimiento” logró llegar a las más altas instancias de la entonces Organización para la Unidad Africana (OUA), consiguiendo hasta en dos ocasiones (1968 y 1978) que apoyaran la descolonización de Canarias y que el asunto fuera trasladado al Comité de Descolonización de la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Y dentro de su desorganización, y para sorpresa de las fuerzas policiales tardo-franquistas, por primera vez en la historia conocida de las Islas, pequeños “comandos” iniciaron una campaña de atentados («propaganda armada» la denominaban) tanto contra edificios de la Administración española como en grandes empresas de origen foráneo. Es la base del argumento de la obra de investigación del conocido periodista lanzaroteño Aureliano A. Montero González, que bucea en esta trepidante historia a través de “MPAIAC. Recuerdos de la lucha”.

- Usted ha sido un referente informativo en la isla de Lanzarote y un experto en campos tan complejos como los sucesos, con programas de radio que muchos seguimos recordando. También es de los pocos periodistas que se ha atrevido a novelar sus historias y a escribir casi sin descanso. Imagino que ahora con el coronavirus le habrá costado menos centrarse en la elaboración de su último libro, ¿no?

- Todo el mundo encerrado con el tema del COVID, así que tiempo sobra.

- El libro que acaba de publicar versa sobre un tema que usted domina a la perfección. Se llama “MPAIAC. Recuerdos de la lucha” y se refiere obviamente a la lucha por la independencia de Canarias desde un prisma hasta ahora desconocido...

- Sí, efectivamente, son los recuerdos de los miembros del que fuera y es todavía el MPAIAC.

- ¿Y por qué dice era y es? ¿Todavía resiste, todavía existe?

- Sí, el nuevo secretario general, aunque lo es desde hace 19 años, Pedro Medina Calero, que fue diputado del Parlamento canario por La Gomera, ha vuelto a revivir el MPAIAC con un documento notarial firmado por Antonio Cubillo en el año 2000, del que nadie conocía nada, pero el documento es real. Él y un grupo de personas se han dirigido a la ONU para pedir que en septiembre se realice una especie de referéndum. Piden a los miembros del Comité de Desconexión de la ONU que se reactive este tema, que recordemos quedó archivado en el año 1978, tras el atentado contra Antonio Cubillo.

- El libro recoge muchas entrevistas. Imagino que alguna de ellas también a Antonio Cubillo.

- Cubillo estuvo con nosotros muchas veces en Radio Lanzarote y tuvimos ocasión de hablar muchas veces, la verdad.

- Sí, era muy amigo suyo y de Agustín Acosta, lo recuerdo como si fuera hoy.

- Sí, cierto es. Dentro de la historia de Canarias, sobre la historia anterior a la conquista se sabe muy poco porque se ha dedicado muy poco a recordarla, a explicarla o a publicarla, o al menos a llevarla a los centros escolares. Pero peor todavía, la historia reciente de hace cuatro décadas se encuentra bajo un tupido velo y está todo oscuro, con dos versiones, una oficial, en la que se habla de MPAIAC como un grupo terrorista formado por delincuentes desorganizados y gente de mal vivir; y luego está la versión que Antonio Cubillo contaba, sobre los éxitos diplomáticos a nivel internacional, aunque poco habló de los jóvenes de aquella época que estuvieron en las calles manifestándose, algunos poniendo petardos, cierto es, incluso con víctimas, y que pasaron en la cárcel torturas y con chicas que fueron violadas en la cárcel. Todo aquello quedó en un tupido velo. Esta vez por primera vez he contactado durante dos años y medio con todos aquellos jóvenes de entonces, que cuentan su versión de cómo y por qué entraron en el movimiento y de cómo y por qué continúan hoy pensando en lo mismo. Por eso digo que son sus recuerdos.

-Claro. Hay que recordar que hubo un atentado contra Antonio Cubillo porque se ordenó desde el Ministerio del Interior asesinarle.

- Sí, tal y como reflejó la Audiencia Nacional, efectivamente. Fue indemnizado Cubillo con 150.000 euros por ese atentado. Si no me equivoco, ha sido la primera vez en que se ha reconocido un crimen de Estado.

-Entonces sí que le preocupaba al Estado este movimiento, ¿verdad? Sí tenía calado social.

-Sí, es cierto, pero el calado social, desgraciadamente, en esa época, tal y como se refleja en el libro, estaba muy controlado a nivel mediático, porque tras los éxitos diplomáticos de entonces en la OUA y en la ONU, la prensa, primero franquista y luego la prensa de la transición o tardo-franquista silenció todos esos éxitos, para que nadie se enterase y el tema quedase en Canarias y en España, lógicamente, como una revoltura más, como si fuera otra ETA, un grupo terrorista y cuatro iluminados, poco más. Pero todo el resto de silenció, tanto los logros internacionales como se refleja en el libro como también la lucha que se llevaba a cabo. Como dije antes, había una versión oficial, que apuntaba a que eran cuatro matados, terroristas y delincuentes, pero claro, lo que nadie decía, tal y como se refleja en el libro, es que en el movimiento había abogados, había médicos, había policías, … De hecho, Pedro Medina Calero era policía armado en ese momento cuando actuó dentro del movimiento y cuando robó la bandera de Nelson en Santa Cruz de Tenerife. Mil historias. Pero todo eso quedó oculto. Sobre todo, lo que hay en el libro de importante, aparte de las entrevistas, que son inéditas hasta ahora, es una cantidad de documentos oficiales de la época que desde entonces y hasta hora no habían sido publicados. Hay documentos de contacto con la ONU en francés, con el sello de la ONU; en la reunión que tuvo el MPAIAC en Argel con un grupo del que pocos conocen algo, y que era el MIC, es decir, el Movimiento Independentista Canario desde Venezuela. Desde allí 150.000 canarios abastecían económicamente al MPAIAC. De esto pocos saben algo. En el libro muestro el documento original firmado y sellado en el año 1976.  Y más aún, estaba Solidaridad Canaria, que era una ONG que se creó para mantener a las familias de los presos del MPAIAC, porque no eran cuatro gatos. Según la propia Policía, había unos 500 simpatizantes y activistas del MPAIAC en todo el Archipiélago.

- Y no solo documentos, sino también imágenes. En una de esas imágenes se ve una entrevista muy curiosa y conocida de Antonio Cubillo y otros activistas con la revista Interviú.

-Sí, correcto. Curiosamente, la prensa internacional, aparte de Interviú, fue la que más estuvo en Argel. Medios de comunicación como France, The Times e incluso la prensa sueca apoyaron mucho al movimiento en esa época. Pero claro, la prensa española en ese momento, tras un Gobierno tardo-franquista y antes de la Constitución española, silenció todo ello y no quería que se supiera nada. Lo único que se hacía en esa época era mandar a los ministros a Canarias para decir que todo va bien. Y claro, como la prensa de la época no decía nada, para muchos eran cuatro locos y un abogado que están en Argel diciendo disparates. Pero hay fechas que no pueden ser ocultadas y las certifican documentos que aparecen en el libro. Hay una fecha que muy poca conoce, el 20 de julio del año 68, cuando la OUA, la Organización para la Unidad Africana, aprobó por unanimidad en su cumbre de Argel que las Islas Canarias, textualmente, son parte integrante de África y no constituyen una parte integrante de España. Esto fue silenciado por la prensa franquista, pero diez años después, en otra cumbre de la AUA, el 15 de febrero de 19.78, ya en la transición, en Trípoli, en Libia, 47 de los 49 países de la AUA reconocieron al MPAIAC como el movimiento de liberación canario. Luego, en el año 78, en junio, en otra cumbre en Tanzania, todos apoyaron esto. Pero la prensa no publicó nada de esto porque estaba prohibido expresamente.

- También fue importante la prensa local. No sé si recuerda cuando trabajaba con nosotros en La Voz Manolo González que hacía una sección internacional. En esa época hubo una investigación del diario El Mundo porque llegaron a pensar que La Voz de Lanzarote era un periódico independentista, y solo porque publicábamos información vinculada con el independentismo. En cierta medida también por el carácter que imprimía el propio Manolo a su particular sección, claro.

- (Se ríe recordándolo) Sí, sí, es cierto. Luego quedaron las secuelas. Se descabezó al pulpo -valga la expresión- pero pensaban que los rejos continuaban vivos y activos, cosa que sabemos que no fue así. Sin embargo, cualquier medio de comunicación, ya durante la Democracia, que publicase cualquier cosa relativa a la historia de Canarias, exaltando al guanche, al majo, o temas relacionados con una posible desconexión, … todo eso era sospechoso por parte del régimen imperante, que sospechaba que había rejos que seguían buscando otra vez lo mismo. Hay un ejemplo que muy poca gente conoce. Cuando se creó el estado de las autonomías, Euskadi, Galicia, Cataluña e incluso Andalucía, realizaron referéndums del pueblo para decidir si se estaba de acuerdo con el Estatuto de Autonomía de cada Comunidad. Cuando llegó el turno de Canarias dijeron que no y se empleó un decreto directamente del Gobierno para evitar un referéndum en Canarias que podría haber tenido consecuencias. Es lo que se pensaba por aquel entonces por parte de la UCD. Por tanto, en esos momentos se le dio a Canarias un Estatuto de Autonomía de quinta categoría, que luego se fue reforzando con el tiempo a base de reclamaciones. No olvidemos que el primer artículo 155 que se quiso aplicar fue el de Canarias, y precisamente por un tema económico en referencia a los aranceles europeos, que luego Lorenzo Olarte pudo esquivar. Pero se tuvo mucho cuidado para que no hubiera sentimientos de más autonomía.

2021021113012661733Imagen de Antonio Cubillo durante una entrevista en 1978 con la revista Interviú.

- En su momento hubo muchos seguidores de este movimiento pero, ¿qué ha pasado en todo este tiempo y por qué la gente se ha desconectado tanto del independentismo en Canarias?

- Hay dos teorías. En la primera, se cree que tras el atentado a Cubillo, y hay que decirlo duramente: Cubillo era un ídolo porque estaba fuera. Se le escuchaba en la radio, en la emisora La Voz de Canarias Libre, que cada noche conseguía que todos los canarios y no canarios quisieran saber qué decía por la radio. Era un líder, pero en la distancia. Muchos han  dicho en el libro que si Cubillo hubiera muero en aquel atentado, habría sido un mártil y las cosas habrían cambiado. Pero desgraciadamente, para muchos, cuando Cubillo retornó tras el acuerdo con el Gobierno español en el año 85, las cosas cambiaron. Un líder en la distancia es importante, pero una vez de frente, lo ven, lo escuchan y comprueban sus defectos, que tenía, y muchísimos, sobre todo, su exceso de caudillismo, desgraciadamente. Como decía uno de sus brazos derechos, Francisco Fernández de Guiniguada, él se creía que era como Dios: yo me lo guiso y yo me lo como. No contaba con nadie. No había un Comité de gente de confianza. Sí lo había pero no contaban para nada sus palabras, tal y como explican luego estas personas en el libro el día del atentado. Claro, cuando un ídolo tiene pies de barro, el movimiento se va despedazando. Existe todavía esa mentalidad, esa idea, pero claro, como decía una de las activistas, que era de Madrid, Pilar López, lo malo no es Antonio, lo malo son los Antoñitos, porque luego todos querían ser líderes, ósea, reinos de taifas, y eso al final provocó una división bestial que todavía se padece en el nacionalismo canario.

 - Pues sí. Sin duda, el nacionalismo está dividido en Canarias. No se entiende que triunfe tanto en Euskadi o en Cataluña, pero no aquí especialmente cuando hay elecciones generales. Mucha gente entiende que hay más razones geográficas o políticas para determinar una independencia del territorio continental que en lugares como Euskadi o Cataluña, ¿no?

-Claro. Hay una fecha importante, el 7 de abril del año 78, después de la cumbre de Trípoli, donde se aprobó por parte de la ONU que Antonio Cubillo y su segundo, el abogado Domingo Acosta, iban a ir directamente a Nueva York. Saldrían desde Argel en dirección a Roma y, desde allí, junto al secretario general de la AUA, el señor William Gee, irían a Nueva York para ser elegidos por el Comité africano de la ONU. Ese día, o la noche anterior, que había un partido de fútbol en Argel, dos mercenarios españoles le apuñalaron, como todos sabemos, y luego fueron detenidos. Confesaron que habían sido mandados por un tercer hombre, que era -este fue otro fallo- el hombre de confianza de Antonio Cubillo, que era José Luis Espinosa, del que luego se descubrió que era un topo de los servicios españoles. Luego se conoció que Espinosa había recibido órdenes de Martín Villa. Fue condenado a 20 años de cárcel y luego confesó ante Interviú y varios medios. Todo esto provocó el descabezamiento. Si no hubiera ocurrido el atentado, que estaba financiado por Alemania, con detenciones allí, y si hubiera podido viajar a Nueva York, otro gallo habría cantado. Había un segundo, que era Domingo Acosta, que acudió a la cumbre de la AUA en Cartún, pero él venía con las órdenes de Antonio Cubillo. No tenía capacidad propia, digamos. Claro, si todo dependía de una sola persona, al movimiento se acababa allí, y así fue.

- La verdad es que la historia suena realmente interesante, se nota que la ha trabajado a fondo y que la domina. ¿Dónde podemos encontrar este libro, “MPAIAC. Recuerdos de la lucha”?

- El tema es que el libro ha llegado hace una semana y media pero con esto del COVID todo está bloqueado. De momento la editorial ha creado una página web para quienes quieran comprarlo a través de Paypal, al menos hasta que esto se descongestione y el libro se pueda llevar a las librerías. Estamos bloqueados con el nivel 4 de alerta sanitaria, que ha provocado esta retención. Hay librerías de Gran Canaria y Tenerife que también están interesadas, pero claro, hay que viajar.

-Enhorabuena por el libro.

-No es de mi cosecha ni expreso mi opinión en el libro, sino que el libro se basa en lo que han expresado la veintena de personas que entrevisté. Ellos cuentan su historia, incluso las divisiones entre ellos, y aporto la documentación que pude recabar, con muchos documentos nacionales e internacionales. Me he tenido que morder el dedo para no poner nada de mi cosecha y que la obra sea imparcial.

"Antonio Cubillo era un ídolo porque estaba fuera"