martes 19/10/21

EL PESO DE LANZAROTE EN EL GOBIERNO DE CLAVIJO

En este diario hemos perdido la cuenta de la cantidad de reuniones del Consejo de Gobierno que se celebran sin que se aborde un solo asunto de Lanzarote. Isaac Castellano está pasando totalmente desapercibido y ni él ni CC en la Isla están sabiendo o queriendo rentabilizar el enorme poder que tiene. ¿A qué obedece el retraso en la toma de decisión sobre las candidaturas al Parlamento?

Una imagen vale más que mil palabras. Si fuera así, que lo es, bastaría con que el despierto lector de este diario local observara las dos fotografías que el Ejecutivo canario envió este lunes a los medios para ilustrar el contenido de la habitual reunión del Consejo de Gobierno que preside Fernando Clavijo para que se diera cuenta del peso nulo que tiene en estos momentos Lanzarote en esas reuniones. Aunque no sabemos si en esta ocasión no estaba por alguna razón justificada, el consejero de Turismo, Cultura y Deportes, Isaac Castellano, no sale en ninguna de las dos imágenes. Puede ser que esta vez no estuviera, insistimos, pero también puede ser que como en las anteriores imágenes le colocaran el último de la fila, al fondo del todo, lejos de la diestra y de la siniestra del padre, que tienen desde que Coalición Canaria (CC) gobierna en solitario tras la espantada del Partido Socialista (PSOE) a los mismos protagonistas, Pedro Ortega (ausente también este lunes) y Pablo Rodríguez (presente en todas las oraciones de los nacionalistas para ver si les sale bien su apuesta y consiguen rascar algunos votos de más en Gran Canaria). Sabemos que el orden de los consejeros está marcado por cuestiones políticas, pero también sabemos que al representante de Lanzarote no le sacan en las fotos que mandan ni a la de tres. Y poco fotogénico no es el hombre.

La ausencia o la presencia de Isaac Castellano en los primeros puestos de la parrilla gubernamental tendría escasa relevancia si luego su presencia y la del todopoderoso partido local que tiene detrás se notara en los asuntos que se tratan normalmente en Tenerife o Gran Canaria cada lunes. Pero no es así. En este diario asistimos perplejos a la enésima reunión en la que no se aborda ni un solo tema que tenga que ver directamente con Lanzarote. Once notas de prensa distintas para resumir lo abordado en el encuentro y ni una vinculada con algo trascendente o intrascendente de la isla de los volcanes, isla plagada de políticos mansos capaces de heredar la Tierra pero incapaces de levantar la voz ante asuntos de notable relevancia como que a partir de las próximas elecciones y hasta el infinito y más allá Lanzarote contará con ocho diputados elegidos directamente por sus ciudadanos, los mismos que Fuerteventura, que tiene unos 30.000 habitantes menos, y los mismos que La Palma, que tiene la friolera de casi 50.000 habitantes menos. ¿Reforma electoral para que la población de las Islas estuviera justamente representada en la Cámara autonómica? Pues va a ser que no.

Es probable que ni Clavijo ni nadie del Gobierno echara en falta este lunes a Castellano. Y es probable porque el hombre no se hace notar demasiado. Parece que su ambición política y sus ganas de autobombo son muy inferiores a la media. Eso, unido a su tono de voz casi imperceptible por el oído humano, hacen de él un político casi invisible. Nos consta que en CC lo saben, y nos consta que no pueden hacer mucho ya. ¿Alguno cree que erró cuando puso su nombre sobre la mesa de Clavijo en el instante que parece que el presidente se hartó de María Teresa Lorenzo? Parece ser que sí. Ahora, no estamos hablando de un cualquiera, hablamos de alguien que fue en su día destacado miembro del Partido de Independientes de Lanzarote (PIL) y que de la noche a la mañana y sin hacer ruido se coló en el Consejo de Gobierno de toda una Comunidad Autónoma y en la Secretaría de Organización del principal partido de su isla, cargo orgánico que está llevando con la misma invisibilidad que su presencia en el Gobierno. Atrás quedaron los tiempos de ruidosos como Antonio Morales, que debe ser que llenó la cachimba de más de uno en el partido, de ahí que optaran por el modelo más silencioso. Antonio Morales, por cierto, cuyo futuro en estos instantes sigue estando en el aire, una vez que ha quedado demostrado que es falso que se vaya a presentar con un partido nuevo en Tinajo para tratar de arrebatar la Alcaldía a su archienemigo Suso Machín.

El caso es que CC tiene en Lanzarote al grupo teóricamente más fuerte del Archipiélago, superior incluso al que representa a los nacionalistas en Tenerife en proporción al número de habitantes de cada territorio. Gobiernan con mayoría absoluta en Tinajo y Teguise, tienen la Alcaldía de Haría, cogobiernan con el Partido Socialista (PSOE) en San Bartolomé y con el Partido Popular (PP) en Tías, y se salieron del Gobierno de Arrecife porque les dio la gana; tienen la Presidencia del Cabildo, y colocaron a tres personas en la Cámara autonómica. Con todo eso la organización, que insistimos que no dijo ni mu sobre el doloroso cambio del sistema electoral y lo mal representada que queda la Isla, debería hacer más visible su presencia en el Ejecutivo. Y no lo hace. ¿Porque no quiere o porque no puede? Ahora está claro que porque no puede, porque aunque quisiera, Clavijo no se iba a permitir el lujo de destituir a un consejero que no le da la lata a pocos meses de unas elecciones en las que se juega tanto.

La lista del Parlamento

Este lunes, además del Consejo de Gobierno, estaba previsto que se celebrara la última reunión de la Permanente de CC en Lanzarote para determinar quiénes van a ser las personas que liderarán la lista al Parlamento el próximo mes de mayo. Estaba previsto en pasado porque finalmente se aplazó la reunión y la decisión que la propia organización y su secretaria general habían anunciado. Ahora será, salvo que se vuelva a cambiar la fecha, el próximo lunes. ¿Cuál es la razón del retraso para tomar una decisión tan aparentemente sencilla? Pues que la decisión no es tan sencilla como parece, es obvio.

Como ya adelantamos en su día, el alcalde de Teguise, Oswaldo Betancort, es el único que ha expresado públicamente su deseo de estar en los primeros puestos de esa lista. Si nos apuran, diremos que ha pedido liderar la plancha, sabiendo como sabe él y como saben en CC que es el político mejor valorado de todos los que tiene la organización en la Isla. Como ya adelantamos en su día, el verdadero deseo del alcalde no era ir al Parlamento, era ir como cabeza de lista al Cabildo, aspiración que Pedro San Ginés y los suyos tardaron veinte segundos en quitarle de la cabeza. Ha sido el propio San Ginés el que ha expresado en público su deseo de que su compañero y él dice que muy amigo Oswaldo Betancort esté al frente de esa lista, o, como mínimo, esté en puestos de salida. Las malas lenguas dirán que un deseo del presidente del Cabildo es una orden en su organización. Sí y no. Sí, porque está claro que a Oswaldo Betancort le van a ofrecer la posibilidad de hacer doblete, y no porque no está claro que lidere esa plancha.

Imaginamos, porque esto es especulación y no información, que Migdalia Machín no termina de tener las cosas claras. Se habla incluso en los mentideros de la política de que algunos tratan de convencerla para que ceda el primer puesto del Parlamento y vaya como dos en esa lista y como número dos también en la lista que va a llevar San Ginés al Cabildo. No siempre cuando el río suena agua lleva. Lo que está claro es que la lista al Parlamento es muy golosa, muchos quieren estar, y aunque no lo dicen en público como Oswaldo Betancor, lo dicen en privado, algunos en su memez llegando incluso a saturar el oído de una secretaria general que debe estar harta de soportar ciertas cosas. CC siempre tuvo la máxima de que los mejores deben estar en los mejores puestos. Para eso se gasta el pastón que se gasta en hacer encuestas. Sin embargo, personas y personajes que no arrastran un solo voto se creen con derecho a ocupar puestos que ni se los merecen ni hacen nada por merecerlos.

De ahí, insistimos, que a pesar de la lata que dan algunos, la cosa sólo pueda estar para liderar la plancha entre Migdalia Machín y Oswaldo Betancort. Los que defienden la primera opción tienen argumentos de peso para hacerlo. Los que defienden la segunda opción también. ¿Tercera vía? No lo creemos.

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