domingo. 02.10.2022

Por Juan Antonio de la Hoz González, portavoz municipal de Coalición Canaria en San Bartolomé de Lanzarote

El próximo martes 25 de septiembre se cumplen 15 años sin César. El próximo sábado 29 de Septiembre se cumplen 7 años sin mi abuela Andrea. César murió en un accidente de tráfico en 1992. Mi abuela Andrea murió en el 2000, a causa de ese tumor maligno que no perdona a nadie, el cáncer. César nació en 1919 en Arrecife. Andrea nació en 1918 en Guatiza. El señor era Manrique y Cabrera, la señora era Robayna y González. Apellidos de Lanzarote, de la tierra. Seguramente nunca hablaron, aunque vivían en la misma isla, pero para mi significan dos luceros que marcan mi camino de vida. A Manrique nunca lo conocí personalmente. Con Andrea Robayna tuve largas charlas en torno a un : “ ¿ Hace un cafecito, abuela? “ A Manrique Cabrera lo estudié en la Escuela Universitaria del Profesorado de E.G.B. Con Robayna González aprendí los dichos populares con los que definía mi personalidad: “ Eres más feliz que Ricardito “ y “ Eres más sano que una cabrilla “. Con César supe lo que era desarrollo sostenible y conservación del patrimonio. Mi abuela, como las de todos, simbolizaba la mujer de campo, el trabajo de sol a sol, sacarle fruto a esta tierra volcánica y desértica para alimentar a tus hijos. Con César nunca hablé pero hice un pacto con él, con Lanzarote,..., con Canarias. En 1988, cuando aprobé las oposiciones de Magisterio, prometí dedicarme, en exclusividad, a la lucha por la conservación de nuestro medio, a lograr la compatibilidad entre isla turística y sostenible e impulsar el uso racional de nuestros recursos naturales. A Andrea le dije, antes de irse, que trabajaría por defender ese conjunto de manifestaciones con las que el pueblo canario se ha venido expresando a lo largo de su historia, nuestra identidad canaria.

Sí, efectivamente, se me fueron. Mis dos iconos. Era normal, las leyes de la naturaleza. Después de 15 años sin César, Lanzarote se ha convertido en una isla de enfrentamientos entre los desarrollistas y los conservacionistas, entre los constructores y los ecologistas, entre los que lo exaltan y los que lo insultan. Después de 7 años sin mi abuela tuve dudas ideológicas y existenciales sobre la identidad, el mestizaje, la solidaridad, el pacifismo y el respeto a la diversidad. Pero me he plantado y he pensado : ¿ Qué hubieran opinado César Manrique Cabrera y Andrea Robayna González sobre estos enfrentamientos y dudas? ¿ Agacharían la cabeza y estarían lamentándose de lo que pudo ser y no fue? o dirían : “ Imaginación, Iniciativa, Participación y Trabajo “. Sí, por descontado, creo que dirían que para poner en marcha esta isla es necesario la participación de las instituciones públicas, los empresarios, los colectivos y la ciudadanía, en general. Nadie sobra. Entre todos tenemos la obligación de consensuar un Plan Territorial Especial de Ordenación del Territorio Insular.

Pienso que dirían que hay que reducir el consumo, reutilizar los residuos, reciclar y no “ usar y tirar “. Dirían que tenemos que impulsar las energías limpias y reutilizar las aguas depuradas. Dirían que tenemos que fomentar todas aquellas actividades que preserven nuestras tradiciones y costumbres, e impulsar la creación de museos de nuestra historia. Ése era el proyecto de César : “ Convertir Lanzarote en una obra de arte y colocarla en el circuito cultural y turístico internacional “. También era el pensamiento de mi abuela Andrea, no le gustaba ver a sus hijos-as y nietos-as, peleados. Y las abuelas son nuestras raíces, nuestra historia y nuestro futuro.

Sin César, sin mi abuela
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