domingo. 04.12.2022
Dimas Martín Martín, líder del Partido de Independientes de Lanzarote (PIL)

“Aunque tuviera que entrar en Tahíche y pasar allí un tiempo, me daría por satisfecho si el Constitucional cambia la decisión del Supremo”

“Vamos a solicitar a la Sala que me juzgó en la Audiencia Provincial de Las Palmas que suspenda el ingreso en prisión por la solicitud de indulto al Gobierno y por el recurso al Constitucional”

“Espero que el Constitucional haga un pronunciamiento favorable o que por lo menos ordene que se repita el juicio del Complejo. Entrar de nuevo en Tahíche para mí va a ser muy duro, durísimo. Comprendo a las personas que entran sabiéndose inocentes”

“No me queda otro remedio que acatar lo que dicen los tribunales, pero tengo el derecho a no estar de acuerdo con la sentencia del Complejo, porque creo que es una sentencia totalmente injusta que no refleja ni muchísimo menos la realidad y que es producto de una traición y una venganza”

“Nadie ha podido probar ni se probará jamás que he sido una persona que haya estado vinculada con corruptelas o embrollos urbanísticos. A mí se me ha condenado porque me llamo Dimas Martín y porque había que quitarme de la circulación. Bien saben los que me acusaron y los que me condenaron que están condenando a un inocente”

“Me parece que la talla que Manuel Fajardo pretendía vender ante los ciudadanos de Lanzarote la ha perdido con sus discursos y con sus actitudes. Supongo que el PSOE no andará sobrado de liderazgo, y por eso imagino que seguirá de líder del PSOE en Lanzarote”

“Yo fui quien echó a Fernando Prats del Cabildo. Lo trajeron los socialistas. La mayor desgracia que ha tenido Lanzarote ha sido Fernando Prats, un señor que ha impuesto un modelo de crecimiento sin escuchar a nadie”

“Llegaré al Tribunal Europeo, porque creo que se está cometiendo una injusticia total conmigo. Los procedimientos jurídicos así me lo permiten, y tengo la obligación de agotar todas las vías habidas y por haber para demostrar mi inocencia”

Nunca unas declaraciones de Dimas Martín han sido tan oportunas en el tiempo y tan contundentes como las que ofrece este martes Crónicas a sus lectores. En la siguiente entrevista el líder del PIL explica con detalle los pormenores de la decisión del Tribunal Supremo de no atender el último recurso presentado por su defensa para que se revisara de nuevo la sentencia del caso del Complejo Agroindustrial de Teguise. Así, adelanta que está pendiente de que el Tribunal Constitucional dé respuesta a la petición que han formulado, petición en la que incluso se plantea la posibilidad de que se repita el juicio, o de que posteriormente pudiera incluso el Gobierno central plantear un indulto a través del Consejo de Ministros, posibilidad esta última en la que confía menos. A pesar de lo que se pudiera pensar, Dimas Martín está más pendiente de las cosas que pasan en la política local que de su situación personal, y aprovecha la ocasión para criticar al Cabildo, a Coalición Canaria (CC), al Ejecutivo autonómico y para avanzar que le gustaría que se cristalizara una alianza de su partido con Nueva Canarias (NC) y el Centro Canario (CCN).

-Todo el mundo sabía ya este lunes que una de las noticias más importantes era el anuncio de la decisión del Supremo de rechazar la petición formulada por su defensa para que se revisara la sentencia por el caso del Complejo, un asunto que ha visto la Sala de lo Penal con la ponencia de Enrique Bacigalupo. ¿Cómo ha encajado este nuevo golpe?

-No se encaja de una forma agradable, pero también es cierto que tenía pocas esperanzas de que prosperara el recurso que hemos presentado. Cuando el Tribunal Supremo no ha querido entrar a resolver lo que en realidad le hemos pedido en dos ocasiones y sólo resuelve dos líneas, era lógico que pensáramos que la cosa no iba a salir bien. En todo caso, no me queda otro remedio que acatar lo que dicen los tribunales, pero tengo el derecho a no estar de acuerdo con la sentencia del Complejo, porque creo que es una sentencia totalmente injusta que no refleja ni muchísimo menos la realidad y que es producto de una traición y una venganza. Venir a decir las personas que fueron responsables durante quince años del departamento de Agricultura que la Comisión de Agricultores no existió y que era un negocio mío no es más que una maldad y una ruindad. Por supuesto que a ellos se les ha dado credibilidad y ha bastado para que me condenaran a mí y para librarles a ellos. De todos modos, todavía tengo la esperanza de que el Tribunal Constitucional haga justicia y admita a trámite el recurso de inconstitucionalidad. Espero que el Constitucional haga un pronunciamiento favorable o que por lo menos ordene que se repita el juicio del Complejo, porque está claro que ha sido un juicio totalmente injusto. Es la esperanza que me queda y confío en que todo camine bien. Vamos a solicitar a la Sala que me juzgó en la Audiencia Provincial de Las Palmas que suspenda el ingreso en prisión por la solicitud de indulto al Gobierno y por el recurso al Constitucional. De todos modos, yo sigo con la angustia de estar viviendo una situación tan cruda.

-Lo más singular es que en esta ocasión se le ve tranquilo, se le ve yendo a los sitios sin problema.

-¿Y qué otra cosa voy a hacer? Estaría intranquilo si tuviera mi conciencia sucia, pero la tengo limpia. Nadie ha podido probar ni se probará jamás que he sido una persona que haya estado vinculada con corruptelas o embrollos urbanísticos. A mí se me ha condenado porque me llamo Dimas Martín y porque había que quitarme de la circulación. Bien saben los que me acusaron y los que me condenaron que están condenando a un inocente. Pude haberme equivocado al no dar otros visos de legalidad a la Comisión de Agricultores, pero nada más. De ahí a haber un delito me parece que hay un delito. Me produce una sana envidia cuando veo que unos y otros entran por los juzgados acusados de un montón de cosas mucho peores de las que me han imputado a mí y salen tan frescos. A Dimas Martín no se le admite ni un mísero recurso. Parece que el único objetivo que hay es hacerme desaparecer de la vida política, y no sé si también de la vida personal, porque esto está siendo demasiado.

-Con sinceridad, ¿tenía alguna esperanza de que prosperara el último recurso presentado ante el Supremo?

-Si el Tribunal hubiera entrado en el fondo de la cuestión, no le habría quedado otro remedio que absolverme, pero no se ha querido entrar en el fondo de la cuestión. Eso es lo triste y lo lamentable. Por supuesto llegaré al Tribunal Europeo, porque creo que se está cometiendo una injusticia total conmigo. Los procedimientos jurídicos así me lo permiten, y tengo la obligación de agotar todas las vías habidas y por haber para demostrar mi inocencia. Iré a la cárcel porque tengo que ir, porque no tengo otro remedio, pero eso no quita para que yo insista en demostrar que lo que se ha cometido conmigo no es más que un atropello.

-De verdad que me asombra la serenidad con la que afronta esta nueva situación, una situación que provocaría descomposición en el más rudo de los hombres...

-Yo lo que espero es que los que estén descompuestos sean los verdugos. Todavía no entiendo cómo las instituciones de Lanzarote pueden admitir en sus filas a tránsfugas y traidores que encima son verdugos, y que estas personas tengan el estómago de llegar a sus casas y mirar a la cara a sus hijos, cuando saben que han sido unos auténticos verdugos. No tienen otro nombre, no tienen otro calificativo. Una persona que sabe que está mintiendo a ciencia cierta, aunque está claro que algo les habrán ofrecido, no puede estar en las instituciones. Y es que no hay una sola prueba que diga que yo he comprado para mí los productos de la Comisión de Agricultores. Eso es absurdo. Hay veinte mil documentos que demuestran lo contrario, que demuestran que si bien la Comisión de Agricultores no tenía personalidad jurídica era un ente que funcionaba por el bien de todos los agricultores. A mí se me condena por haber comprado 33.000 kilos de cochinilla a través de la Comisión de Agricultores. Luego tenemos aquí a personas que se están llenando descaradamente los bolsillos, personas que manejan miles de millones como en el caso Tindaya y vemos que no pasa nada. ¿Es que yo no formo parte del clan del privilegio que hay en Canarias y por eso hay que acabar conmigo? Si ese es el precio que tengo que pagar, lo pago. Lo único que espero es que cuando los verdugos se miren al espejo vean que lo que han hecho es un sacrificio brutal con una persona que lo único que hizo por ellos fue ayudarles en todo lo que pude a lo largo de los últimos años.

-Lo más llamativo, no sé si fue un error por su parte, es que al comenzar el juicio del Complejo usted asumió toda la responsabilidad de lo que había sucedido y libró de cargas a Higinio Hernández y a Ismael Brito. ¿No se puso así la cuerda en el cogote?

-Esa frase no tiene ninguna trascendencia. Lo que quería demostrar es que si yo estoy al frente de una corporación no voy a culpar a nadie de lo que sucede; no quise culpar a nadie. No quise aplicar con ellos la ruindad que ellos aplicaron conmigo. Yo también podría haber dicho que ellos fueron los únicos responsables de lo que pasó, pero no lo hice. No lo hice porque ellos eran responsables en la medida en la que llevaban los temas, pero yo llevaba la responsabilidad compartida a través de la Comisión de Agricultores. Lo mismo que no hice eso, yo no esperaba que ellos lo hicieran conmigo, y mucho menos que les dieran credibilidad. Si para condenar a una persona basta con que uno vaya por la calle y otro diga que violó a una mujer en el callejón, apaga la luz y vámonos. ¿Dónde está la violada?

-¿Cree entonces que esto ha sido una venganza, una conjura en su contra para apartarle de la política en Canarias?

-Cualquiera que lea la sentencia del Complejo se da cuenta de que no se sostiene, se da cuenta de que es una sentencia hecha para Dimas Martín con la intención de acabar con él. Lo que pasa es que a los medios de comunicación no les interesa contar esto, les interesa más el morbo. Si hubiera sido una sentencia justa tendríamos que haber estado condenado dos o tres, pero no yo solo. Su manifestación no fue gratuita, fue preparada exclusivamente. En esta vida todo se termina sabiendo. Algún día se sabrá cómo se hizo, dónde se hizo y con quién se hizo.

-No se reprima, aquí le damos la oportunidad de que cuente con detalle una cuestión tan importante.

-No, sabe que en las circunstancias en las que estoy no puedo adelantar algo así, pero que nadie se preocupe, que ya lo contaré.

-Es decir, que no tiene intención de arrugarse.

-No, ni mucho menos. ¿Por qué me voy a arrugar? Me arrugaría si tuviera la conciencia sucia, pero no la tengo. Hice todo lo que estaba en mis manos por ayudar a la gente, a mi manera; posiblemente me equivoqué, de acuerdo, puedo admitirlo, pero no puedo admitir que intencionadamente haya cometido un delito porque no es verdad. Insisto en que siento sana envidia cuando veo que los tribunales miran a otros todas las pruebas con lupa. Resulta que a mí no se me condena por nada de lo que aparece en un sumario de diecisiete tomos. Lo de la Comisión de Agricultores no ha aparecido en la instrucción ni en la vista, se habla en el último minuto cuando yo no puedo defenderme y cuando se decide dar credibilidad a un señor que es un traidor. Señores, se pudieron ahorrar los nueve años de instrucción, el dinero y las molestias que causaron a todas las personas que pasaron por allí; podrían haber dictado directamente una condena contra Dimas Martín y se acabó la historia.

-También le acusaron de fraude a la Seguridad Social, ...

-Sí, todas esas cosas fueron para adornar. Venir ahora con fraude a la Seguridad Social cuando en este país le debe todo el mundo y nunca ha sido delito, que venga Dios y lo vea. Además, precisamente yo. Eso tenga la seguridad que fue un adorno.

-¿También fue un adorno lo del fraude en las subvenciones?

-No sé dónde está el fraude si el Gobierno de Canarias certifica por activa y por pasiva que las subvenciones están pagadas, porque no las pagué yo, vinieron dos interventores a pagarlas. Ahora parece que se olvidan de eso.

-Sí, recuerdo que se estuvieron entregando los cheques.

-Efectivamente, vinieron dos señoritas del Gobierno de Canarias que eran interventoras habilitadas para pagar directamente. También se me carga a mí un fraude de subvenciones sin que haya un perjuicio a alguien, cuando es el Gobierno el que certifica que las subvenciones estaban correctamente aplicadas.

-El siguiente paso, como ha dicho al comienzo de la entrevista, es el recurso al Constitucional y la petición de indulto al Gobierno central. ¿Cree que estas peticiones se mantendrán en pie?

-Hombre, tengo esperanza de que la cosa prospere en el Constitucional. No voy más lejos, pero tengo esperanzas. Tampoco quiere decir que vaya a salir como yo digo. Aunque tuviera que entrar en Tahíche y pasar allí un tiempo, me daría por satisfecho si el Constitucional cambia la decisión del Supremo.

-Sin embargo, el trago puede ser largo.

-También tiene que tener en cuenta que se aplica el Código Penal antiguo, aunque es verdad que un día en la cárcel ya es largo.

-¿Es optimista o medio suicida?

-Vuelvo a repetir el ejemplo de siempre: un enfermo no da nunca de antemano que no tiene cura; lucha por curarse, y siempre tiene un gramo de optimismo hasta el último minuto. Si después me falla, pues bueno, pero no llevo la cruz desde este momento. Lo justo sería que se resolviera el tema.

-Me cuentan que ayer (el domingo) por la tarde estaba moviendo tierra con un tractor. ¿Cómo se puede trabajar en el campo con un paquete encima como este?

-(Se ríe) Es obligatorio trabajar la tierra, porque es de donde comemos todos, y yo seguiré trabajando la tierra mientras tenga salud y libertad. Cuando tenga que ir a Tahíche iré.

-Imagino que las noticias de los tribunales de justicia están sentando muy mal a la gente de su partido, están desalentando sobre todo a los más jóvenes, ¿no? ¿Si desaparece Dimas desaparece el PIL?

-No, eso pudo haber ocurrido hace un año cuando nuestra compañera alcaldesa de Arrecife, a quien elevamos y pusimos donde está hoy porque nunca habría sido nada sin el respaldo de nuestro partido, se convirtió en la cabecilla de una rebelión encaminada a hacer desaparecer el PIL para ponerlo en manos de CC. Afortunadamente esa maniobra se abortó, ellos siguieron con su traición adelante. Lo que vaticiné en el primer minuto se ha cumplido; dije que su único objetivo era integrarse en CC. No sé qué cantidad les habrán pagado, pero algo les habrán pagado por hacer ese desaguisado, ya sea en precio político o como cada uno lo quiera llamar. Afortunadamente la gente ha reaccionado, se han incorporado personas que era impensable que estuvieran con nosotros, y ahí tenemos las pruebas, con un Comité Local como el de Arrecife con personas de mucho peso. Esté Dimas o no el PIL va a estar.

-Pero no será lo mismo.

-Es lógico pensar así; es como cuando falta el padre o la madre en una familia, la familia se resiente, pero automáticamente los elementos de autodefensa se ponen en marcha y se sigue adelante. Todos los que han pasado por este trance lo saben.

-¿Cómo está su familia?

-Unida y dispuesta a afrontarlo. Somos una familia como las de antes, compacta. Ellos saben cómo soy. Saben que me ha tocado jugar políticamente y hacerme pagar mi popularidad. Contra eso qué puedo yo hacer.

-¿Cómo ve la posible entrada en Tahíche?

-Entrar de nuevo en Tahíche para mí va a ser muy duro, durísimo. Comprendo a las personas que entran sabiéndose inocentes.

-En el libro “Canarios al desnudo” dice que le gustaría que los jueces visitaran las cárceles, ¿por qué?

-Porque así meditarían mucho más las sentencias que se ponen a veces. No dejo de entender que hay sentencias justas y otras que se quedan cortas, pero otras que se resuelven sin este tipo de sentencias.

-A pesar de todo, las cosas de la política siguen: está el tema del Plan Territorial, está el tema de la dimisión de Prats, está el tema de la carretera de Tahíche... ¿Realmente le quedan ganas de seguir batallando por asuntos como estos?

-Sí, por supuesto, y me quedarán siempre. Una cosa es una cosa y otra es otra. Lo que quiero decir es que soy un político de vocación, soy el político que ganó las elecciones con el PIL en la legislatura pasada, y tengo una responsabilidad moral con el pueblo de Lanzarote, que es denunciar aquello que creo que está mal. A mí me gustaría que me dijera alguien qué se está haciendo bien en Lanzarote. El Cabildo está en los peores momentos de su historia, sólo igualable con la época negra cuando lo presidió doña Chana Perera, con todo los respetos que la tengo como persona, porque sabe que como política fue un desastre. Doña Inés Rojas que se cree tocada por el dedo de Dios está haciendo el ridículo constante. Pero lo más insólito es que el Partido Socialista lo consiente, con el juego del gato y el ratón de aquí te insulto y por allí te denuncio. ¿A qué precio se está pagando la estabilidad? La única que yo conozco es la estabilidad de los sueldos de los señores que están en el Ayuntamiento de Arrecife y en el Cabildo...

-En el Cabildo hay personas de mucha talla política, como son Manuel Fajardo y otros tantos, ¿no?

-Sí, empezando por la cola él hace el número uno. Me parece que la talla que Manuel Fajardo pretendía vender ante los ciudadanos de Lanzarote la ha perdido con sus discursos y con sus actitudes. Supongo que el PSOE no andará sobrado de liderazgo, y por eso imagino que seguirá de líder del PSOE en Lanzarote. No será por su valía política y por lo que ha demostrado que sabe hacer. Se está viviendo un momento delicado que afortunadamente se va a acabar pronto, porque los ciudadanos se tendrán que pronunciar en el mes de mayo. Lanzarote está en un momento dificilísimo; sentí pena y vergüenza ajena cuando vi lo que ocurría en la feria de turismo de Londres, con un sombrero veneciano con el letrerito de Lanzarote. Esta es la imagen de degradación del turismo, con turismo de masas y con el arrinconamiento que nos hicieron con el permiso de nuestro flamante consejero de Turismo del Gobierno canario. Vimos una vez más a Tenerife ocupando diez veces nuestro espacio, con menos incluso que El Hierro o La Gomera. No quiero ver al presidente del Gobierno con un sombrero veneciano en la prensa de Canarias, quiero ver qué publicidad se hizo en el país, que fue mínima. No sé qué prisa tienen por adjudicar la carretera de Tahíche, será por la proximidad de las elecciones. Estoy dispuesto a debatir con quien quiera que la carretera de Tahíche es una auténtica barbaridad que no va a resolver ningún problema.

-¿Fue usted quien trajo a Fernando Prats?

-No, yo fui quien echó a Fernando Prats del Cabildo. Lo trajeron los socialistas. La mayor desgracia que ha tenido Lanzarote ha sido Fernando Prats, un señor que ha impuesto un modelo de crecimiento sin escuchar a nadie. Es un señor que va vendiendo por allí modelos de desarrollo a todo el mundo que quiera escuchar y a todo el mundo que quiera pagar millones. El efecto llamada que se ha producido ha sido más que evidente. Ese efecto llamada tuvo lugar cuando se aplicó la moratoria sin consensuar con nadie. Por tanto no tengo ninguna pena porque se haya ido. La pena que tengo es que hay un Plan Territorial que no sale adelante por los unos y los otros, cuando ahora es fundamental para regular el desastre que han creado.

-También hace falta un plan en el que se contemple la oferta complementaria de ocio, ¿no?

-Sí, por supuesto, soy partidario de la oferta complementaria debidamente estudiada, consensuada y situada. No puede ser que los mismos que braman por el Plan Territorial aprueben cosas tan aberrantes como el convenio de Algol en Costa Teguise. ¿Es que se puede coger una urbanización modelo en toda Canarias y cambiarla por intereses especuladores? Qué chicos compromisos no habrá para que hayan sido capaces de firmar un convenio como el de Algol, convirtiendo Costa Teguise en una barriada con la peor calidad, llevándose 170.000 metros de zona verde para hacer dos hoteles. Espero que esto termine en los tribunales y que cada uno esté en su sitio. También Carlos Espino tendrá que decir algo, con lo puritano que es. También de ese convenio de unos propietarios con cadena de televisión. Parece que el modelo es que todos los grupos de presión ponen su televisión. ¿Qué más se ha hecho, el Plan de Carreteras? Parece que a alguien le molesta que recuerde que fui yo quien lo hizo, aunque no como lo están haciendo ahora, no tendiendo asfalto a toda velocidad porque hay elecciones próximas.

-También se pronunció recientemente sobre el tema de El Golfo, sobre el tema de Costas.

-Sí, y dije que es inconcebible que este señor tome como referencia la marea más alta que ha habido jamás. Quiero recordar a este señor que hace más de treinta años hubo un maremoto que provocó que entrar el agua y la arena más de doscientos metros. Se olvida que toda la gente que ha hecho las casas la hecho con el beneplácito de la gente.

-Me imagino que sabe que el Gobierno de Canarias ha archivado la denuncia contra Marcos Páez.

-Me alegro por Marcos Páez. También le tengo que decir una cosa: lo bueno que tiene CC es que ellos son delincuentes y son jueces. Ellos cometen los delitos y ellos mismos se los perdonan.

-Hablando de política, ¿Román Rodríguez o Ignacio González?

-Mejor serían los dos.

-¿Por qué los dos?

-Porque creo que en Canarias tiene que haber un nacionalismo alternativo que sustituya lo que hemos sufrido en los últimos años. Por higiene política tiene que haber alternancia de gobierno, y va a ser imposible si no nos descolgamos de CC. Tengo esperanzas de que la unión se pueda producir.

“Aunque tuviera que entrar en Tahíche y pasar allí un tiempo, me daría por satisfecho...
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