miércoles 8/12/21
El problema del estado del Charco de San Ginés o las condiciones higiénicas en el Recinto Ferial son parte de `la otra cara de la moneda' en estos días de fiesta

La otra cara de los Sangineles

Parte de los asistentes al encuentro para mayores del pasado jueves protestaron ante la “pésima organización previa”, ya que esperaron más de una hora de pie sin poder entrar al Recinto Ferial

Charco de San Ginés, de estrella a vertedero

Esta es la imagen que presentaba el Charco en la mañana de ayer. Esta es la imagen que se viene repitiendo día tras día en el paisaje de Arrecife desde hace años y que va, como si se tratara de una apisonadora, de mal en peor. Latas de refrescos, sillas viejas, canoas abandonadas y basura, mucha basura. Para muchos la razón es el descuido de los propios habitantes; personas que confunden al que hasta hace poco era un rincón mágico y emblemático con algo que no dista de un vertedero.

Una de las novedades del programa de las fiestas de San Ginés en este año es que la mayoría de las actuaciones y actividades no se realizan en el Charco como venía sucediendo anteriormente. Crónicas se ha acercado hasta allí para conocer la opinión de los vecinos y empresarios de la zona, que se alarman ante el terrorífico y deteriorado estado que éste presenta. Coinciden en exigir responsabilidades al equipo de gobierno y en asegurar que sólo prestan atención “cuando las elecciones están cerca, palabras que se lleva el viento más tarde”, como confesó un comerciante del lugar a esta redacción. “No hay derechos, el Charco está cada más deteriorado y el Alcalde no presta ningún tipo de servicios ni control”, añadía otro vecino.

Aunque muchos arrecifeños confiesan que sin el Charco como epicentro de los festejos San Ginés no es lo mismo, las autoridades y responsables municipales señalan que no es lugar adecuado por su deterioro y la baja calidad de las aguas.

Cuando la marea baja en el Charco aparece fango y todo tipo de objetos en el cuelo. El director general de Aguas del Gobierno de Canarias, Orlando Umpiérrez apunta a que cuando hay una limpieza en marcha el agua se enturbia y asegura que la Autoridad Portuaria ya ha comenzado con las labores de limpieza. Sobre la basura que aparece en el fondo cada vez que baja la marea Umpiérez se dirige a los ciudadanos y empresarios para que respeten la normativa de la Isla en lo que se refiere a vertidos, ya que “no se puede echar todo a la red de saneamiento”.

El Recinto Ferial también huele

Numerosos ciudadanos de Arrecife se quejan también de los olores y las condiciones higiénicas del Recinto Ferial. Las caravanas de los feriantes desaguan las aguas fecales en la vía pública y no cuentan con los acondicionamientos necesarios.

El concejal de Cultura, Festejos y Patrimonio en el Ayuntamiento capitalino, Miguel Ángel Ferrer, asegura estar trabajando para solventar estos problemas higiénicos afirmó que “la anterior Corporación municipal no había hecho ningún esfuerzo por canalizar las aguas, ni por realizar instalaciones eléctricas para que los feriantes tuvieran conexión en su puesto”. Por esta razón, insiste en que “a nosotros nos sale más caro montar la feria que lo que ellos van a pagar por estar en el recinto”.

Encuentro de mayores ¿Una fiesta?

El Encuentro de Mayores que tuvo lugar el pasado jueves en el Recinto Ferial también ha suscitado crítica. El vecino de Arrecife Paco García envió ayer a esta redacción unas cuantas de fotos para manifestarse en contra de algunas condiciones del evento.

Paco García va en silla de ruedas, debido su discapacidad, y asegura que tuvo que esperar una hora para poder entrar al recinto por la “falta de organización y de asistencia médica y social”. Añadió que junto a él se encontraban esperando numerosas personas mayores y que “eso parecía la cola del médico y no un momento de fiesta, una persona mayor no puede estar tanto tiempo en pié”. La organización del evento corrió a cargo de la concejalía de Festejos y Servicios Sociales aunque la presencia de sus representares brilló por su ausencia.

El vado reservado para personas minusválidas o discapacitadas estaba indebidamente ocupado y Paco García asegura que él mismo había hablado con Miguel Ángel Ferrer una semana antes para que evitara esta situación, pero “ni evitó la situación ni hizo respetar esta necesidad”.

La otra cara de los Sangineles
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