La viuda del piloto fallecido en Lanzarote en 1998 asegura que ha perdido la fe en la justicia. "Tras cientos de amenazas y pesecuciones, no me van a callar, no les tengo miedo", señala
Esperanza Ruiz: "El pueblo canario es el más perjudicado en cuanto a los chantajes de los señores controladores"
"Los que salvan vidas son realmente los médicos, y no el colectivo de los controladores aéreos, que no tienen respeto alguno a los seres humanos"