miércoles. 28.09.2022

Antonio Guerra León

Se dice, se escucha, se chiva, que alguno de los presentes en la repetida votación para la candidatura de Coalición Canaria celebrada en Santa Cruz de Tenerife, harto de tanta película pseudodemocrática, y obligado cínicamente hasta levantar hasta cuatro veces el brazo para votar una cuestión donde estaba todo "atado y bien atado" desde hace tiempo, se le escapó la siguiente exclamación entre grandes bostezos y trasero resentido: ¡Manos arriba esto es un atraco!

Claro perpetrado como todos sabemos por parte de la potente facción de A.T.I. que es la que ordena y manda en la coalición nacionalista, que no está dispuesta a soltar ni un palmo de su omnímodo poder de muchos lustros sobre las pobres y entregadas formaciones periféricas, las cuales elevan siempre con total descaro, servilmente, sus más o menos blancas manos, para votar al gallo tapado de turno (será por los carnavales, si no, no lo entendemos), pero conocido hace tiempo como candidato impuesto siempre -manu miltari- por los áticos, o que se esconden "con más miedo que siete viejas" de forma cobarde en el insulso gris de la abstención para de esa forma tan vejatoria, humillados, aspirar una vez más a una canongía o cargo de mitad de la tabla política, y poder seguir pagando la hipoteca de la vivienda y las letras del coche de lujo que le exige su triste enchufe. Pero olvidando, una vez más, que dejan por enésima vez a su fiel clientela insular con el culo al aire en este frío invierno que soportamos, sobre todo después de escuchar a sus elegidos durante meses y meses echar pestes de la dictadura capitalina de la formación chicharrera, anunciando a los cuatro vientos con cara de muy cabreados, que esa formación necesitaba con urgencia de una seria operación quirúrgica después de estar implicados algunos de sus cargos más representativos en supuestas prácticas delictivas, pasando la escoba y hasta la aspiradora si hace falta para limpiar de una puñetera vez el Partido o lo que sea eso, y buscar entre la clientela otras caras y nuevos modos para iniciar una etapa política en las islas más decente y democrática. ¡De buenas intenciones está el infierno lleno, compadre!

Por qué si la renovada cara del Partido es la cantada aparición de Paulino Rivero como aspirante a la presidencia autonómica que Dios les repare la vista, pidiendo una visita urgente al oftalmólogo de la Seguridad Social de su localidad, para ser recibido dentro de un año, mes más, mes menos, si tiene suerte y no se queda ciego antes.

Un saludo para todos después de estos días de asueto acompañados de belenes, pastorcillos y Reyes Magos que nos han dejado con un poco más de colesterol y un poco menos de dinero, sí es que queda algo. Hasta pronto.

¡¡ Manos arriba!!
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