jueves. 29.09.2022

Antonio Guerra León

El espíritu del treinta y seis renace de nuevo, esta vez aprovechando a las pobres gentes de la inmigración forzada (los que vienen como turistas y se quedan para siempre, esos no, que son blancos y rubitos) para salir unos cuantos cientos de personas a la calle en variados grupos con banderitas y grandes pancartas anunciando la invasión de los negros y otras malas gentes, eso sí, todas degeneradas, enfermas y ladronas. El personal manifestante se agrupa bajo nombres de formaciones tan "democráticas" como Democracia Nacional, Falange Auténtica, de la JONS y otras cuantas Falanges más de por ahí, más grupos llamados independientes de corte ultraderechista pagados por no sabemos quién y gentes agrupadas con sonoros toponímicos canarios que hasta hace poco hacían gala de acendrada africanidad y canariedad que ahora sólo se ufanan (basta leer ciertos escritos) de ser xenofobos y "fachas".

Los personajes y entidades políticas participantes han sido siempre despreciados en las urnas por la mayoria de la población y no pueden ocultar sus raíces franquistas, incluso los llamados "nacionalistas canarios". A muchos de ellos hace poco tiempo los veíamos vestidos con camisas azules y boinas rojas por nuestras calles, tan graciosos, y ahora se entretienen pregonando invasiones y otras barbaridades con el único objetivo de desgastar a un Gobierno Central revestido de toda la legalidad del mundo, aunque para ellos sigue siendo comunista y masón, como el que en su día tuvo la tan repudiada Republica Española, de acuerdo todo con los principios de... "Paco escopeta" en los cuarenta años de la oprobiosa. Pero en este caso aprovechándose de la denostada democracia y la libre expresión para tratar de llevar a su derechoso molino, precisamente, todo lo contrario de lo que se benefician en estos momentos en que el pueblo ha recuperado la dignidad perdida hace setenta años. Qué cosas.

Pero no se apuren las democráticas y honradas personas de nuestras islas, que, pese a todas estas formas tan tontas y primitivas de llevar este asunto de la inmigración, la sangre no llegará nunca al río, pues para que dos peleen hace falta una pareja y aquí sólo hay unos que nos quieren llevar al huerto de la confrontación, la locura y la desesperación: la extrema derecha de siempre, la cual no encontrará enemigo natural en el ring por esta vez, pues en el otro rincón no existe lo que se llamaba antes extrema izquierda; no existe desde hace mucho tiempo, ni tampoco falta que hace.

Por desgracia, los avances lentos, pero peligrosos, de lo ultra y racista en parte de Europa ha envalentonado a una serie de elementos que no pueden ocultar, pese al paso de los años, un resentimiento total por la pérdida del poder y cuya mala baba la tiene que pagar alguien, en este caso los pobres indigentes africanos y los que defendemos los Derechos Humanos. (Nota.- El pasado domingo, salió a la calle una de estas manifestaciones en Los Cristianos, unas cincuenta personas aproximadamente, que fueron abucheadas por turistas y paisanos nuestros avergonzados de que estas cosas tan feas se produzcan en nuestra tierra). Hasta pronto.

La Derechona
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