La Sección Sindical de la Unión General de Trabajadores (UGT) en el Ayuntamiento de Arrecife ha comunicado oficialmente este lunes la ruptura total de la paz social y el cese inmediato de cualquier vía de diálogo con el actual Gobierno. "No seremos cómplices por un minuto más de una gestión que ha convertido el departamento de Recursos Humanos en un callejón sin salida y un absoluto caos administrativo, donde los derechos y el bienestar de los trabajadores se sacrifican en el altar de las fotos, los viajes promocionales y la propaganda turística, la falta de capacidad de negociación, los continuos incumplimientos normativos y una gestión que ha convertido la institución en una odisea de arbitrariedad y desprecio hacia el trabajador". De esta forma tan contundente se refiere el sindicato a lo que dicen que está sucediendo en la institución que dirige el popular Yonathan de León.
"Desde UGT ya anticipamos la respuesta de la señora concejal. Con total seguridad, saldrá ante los medios afirmando que su gestión cuenta con todos los parabienes legales, que la culpa de cualquier asunto es, cómo no, de los representantes de los trabajadores que se niegan a todo, y rematará con su ya desgastada banda sonora: estamos trabajando en ello", resumen.
La UGT dice en una nota de prensa enviada a este diario que ha decidido cortar vínculos con una dirección de Recursos Humanos que ha abandonado el consenso en favor de la confrontación sistemática.
El sindicato denuncia que el ejercicio del mando se ha transformado en una herramienta de coacción y represalia, dinamitando cualquier posibilidad de justicia en el entorno de trabajo. "La gota que ha colmado el vaso es la falta de abono de los retrasos de subidas salariales de 2025, aprobadas en el Pleno municipal, y la absoluta falta de voluntad para regular el teletrabajo. Mientras ayuntamientos vecinos como Teguise, Haría, San Bartolomé o Tías, así como el propio Cabildo de Lanzarote, cuentan con reglamentos específicos desde hace meses o años, en Arrecife llevamos desde 2020 sumidos en una parálisis deliberada. Lo que debería ser una negociación seria se ha convertido, mesa tras mesa, en un auténtico "vacilón" y en una sucesión de excusas que impiden un acuerdo que ya es realidad en el resto de la isla", remarcan.
Desde la sección sindical señalan una serie de puntos críticos que demuestran el colapso de la gestión:
-Bloqueo de Empleo Público: Denunciamos la falta de convocatorias reales y efectivas de empleo público, limitándose a anuncios de plazas antiguas rescatadas del pasado.
-Impago de Subidas Legales: Es inadmisible el retraso en el pago de las subidas de sueldo establecidas por ley, a pesar de haber sido aprobadas por el Pleno municipal.
-Irregularidades en la Jefatura: Criticamos la designación de una funcionaria interina como jefa de Recursos Humanos, otorgándole mando sobre funcionarios de carrera, una decisión que choca frontalmente con la jerarquía y normativa de la función pública.
-Opacidad Extrema: En materia de transparencia, la situación es tan grave que la UGT ha tenido que recurrir al Comisionado de Transparencia del Gobierno de Canarias para poder conocer el estado de las bolsas de empleo, ante la negativa y el oscurantismo del Ayuntamiento.
-Explotación y falta de personal: Se impone un modelo de "3x1", donde un solo trabajador debe cubrir hasta tres puestos de trabajo, generando niveles de estrés que derivan en bajas laborales.
-Arbitrariedad en la conciliación: Se deniega el teletrabajo a unos trabajadores mientras se concede a otros sin criterios objetivos, basándose en el "capricho" y el trato de favor.
-Impagos y precariedad: Las horas extras, cuyas tarifas están congeladas desde 2021, sufren retrasos de hasta seis meses en ser abonadas, tratándose como un "crédito sin fecha de caducidad".
-Productividad a dedo e ilegal: Rechazamos un reglamento basado en el capricho del Alcalde que vulnera la negociación colectiva y la Ley Orgánica 3/2007. Se reparten fondos públicos sin valoración, con opacidad económica y nulos criterios objetivos, creando una indefensión total. No aceptamos "buenas intenciones": si no hay indicadores comprobables y medibles, no hay retribución justa. Lo que no se mide, se roba a la equidad de la plantilla.
La UGT dice que no tolerará más el trato de favor a unos pocos frente al desprecio a la mayoría. "Damos por finalizado cualquier escenario de entendimiento con la actual dirección de Recursos Humanos por su incapacidad manifiesta para la negociación y gestión. No descartamos emprender ninguna medida de presión, incluyendo movilizaciones o el inicio de una ofensiva a todos los niveles posibles para forzar a la administración a cumplir con la legalidad y para defender la dignidad de quienes hacen funcionar Arrecife. La arrogancia de hoy no puede seguir siendo la moneda de cambio en una administración que desprecia sistemáticamente a sus propios trabajadores y sus representantes", apuntan por último.
