viernes. 19.04.2024

Fotos: Jose Curbelo

La escombrera ilegal de Tías es un cementerio de animales y sobrantes de empresa de aproximadamente el tamaño de Teseguite. Un operario de la mina de piedra que se encuentra en la zona y que trabaja para Hormigones Orinoco habló incluso de 15.000 metros cuadrados de porquería que se divisa desde la carretera; Crónicas lo comprobó este lunes.

La zona, conocida como el Barranco Negro, es un mar de hamacas, bañeras, lavabos, sombrillas, restos de carpintería, material de construcción, aulagas, palmeras y animales en descomposición abandonados, en el peor de los casos, con una bolsa de basura cubriéndoles la cabeza. El hedor a animal en descomposición se hace a veces irrespirable.

De unos meses para acá, no obstante, algunas zonas de la Isla han experimentado una cierta mejora, sobre todo desde que la empresa de Gestión y Planeamiento Territorial y Medioambiental (Gesplan) firmase convenios que implicasen la limpieza de algunos municipios o que el Ayuntamiento de Teguise prohibiera terminantemente el uso de la escombrera de Tao, instalando una barra de acceso prohibido a la zona y limpiando el lugar de basura acumulada durante años.

Sin embargo, el presidente de la Asociación de Vecinos El Lagar de Montaña Blanca, José Molina, denunció este lunes a este medio que en los meses de noviembre y diciembre y mientras se encontraban limpiando los alrededores de San Bartolomé, Gesplan se dedicó a trasladar aulagas al vertedero ilegal de Tías. “Gesplan estaba limpiando las carreteras y orillas de la Isla por los meses de noviembre o diciembre, más o menos; las aulagas y árboles que recortaron en la orilla de la carretera lo llevó Gesplan a la escombrera y eso lo vio mucha gente”, expuso Molina.

Otra circunstancia que concierne a dicho vertedero y que llamó la atención de Crónicas es la cantidad de personas que se dedican a correr por dicha zona, lo hacen entre sillones, animales muertos, termos, hornos, restos de carrozas, escaleras oxidadas, tachas, azulejos y cristales rotos, restos de vehículos, televisiones o bolsas de basura. El mismo operario de la mina de la zona explicó que el Ayuntamiento “viene con los municipales pero no hay manera de acabar con esta imagen asquerosa”, en clara alusión a que las personas que se dedican a tirar los desperdicios aparecen probablemente por la noche.

De esta misma opinión es Juan Carlos de la Cruz, pero en referencia a los aledaños del vertedero municipal de Arrecife, ubicado en Argana. De la Cruz es propietario de los terrenos colindantes a dicha escombrera municipal, terrenos que usa como depósito de reciclaje de material, y en más de una ocasión ha tenido que “espantar” a individuos que abandonaban objetos en sus tierras por no querer introducirse en el vertedero.

Éstos, según manifestó, como represalia, le destrozaron en cierta ocasión los cristales de su pala mecánica. El problema surgiría, según explicó, si no fuese él mismo el que recogiera esa basura y la llevase hasta el vertedero de Argana o a Zonzamas, aún teniendo que pagar de su bolsillo en este último caso, porque “no quiero problemas con Medio Ambiente ni con nadie”. “He vivido situaciones violentas con estas personas, pasan de todo, aunque les digas que les coges la matrícula; se marchan en el coche y te dicen ¿quién eres tú?, y encima las represalias”, concluyó.

Son numerosas las voces que claman por la sostenibilidad de Lanzarote pero, según estas personas, es importante empezar a concienciarse de que hay que mantener la Isla intacta comenzando por uno mismo, dejando de lado la desidia.

La escombrera ilegal de Tías, cementerio de animales y sobrantes de empresa del tamaño...
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