miércoles. 25.03.2026

"Tengo el recuerdo de que desde pequeña me veía en el espejo y hacía como si actuba en esas telenovelas latinas en las que se echan el pelo para atrás y son súper dramáticas"

"Se necesita un impulso y destinar dinero también a promover no solamente el teatro sino cualquier corriente artística"

"La concejal de Cultura Abigail González me dijo que íbamos a tener un proyecto de teatro por los barrios pero es verdad que todavía no hemos hecho nada porque tuve que pedir una cita y estoy a la espera" 

"Realmente las instalaciones podrían estar mejor de lo que están en Tías. Es una pena porque encima de que es el único espacio que tenemos para llevar a cabo unas clases de teatro lo mínimo es que esté todo en orden"

"En los municipios debería haber mínimo un sitio para poder no sólo hacer clases sino ensayar" 

"La verdad que en San Bartolomé lo organizan bastante bien y el teatro en si está bastante bien"

"Falta un altavoz que diga a la gente dónde se hacen clases de teatro, se representa esta obra o aquí está este grupo. Si lo tuviéramos seríamos más de los que somos"

La joven actriz y profesora de teatro en el Centro de Artes Escénicas en Lanzarote (CAEL), Ariana Machado, ha reivindicado durante su participación en el programa “A Buena Hora” de Crónicas Radio la importancia del teatro y la necesidad de apoyo institucional para poder mantener con vida un arte tan antiguo como el mismo mundo y que sin embargo ha quedado relegado a un tercer o cuarto plano cuando encierra la suma de un montón de arte y talento. Con la simpatía que tiene pero con notable contundencia habló de las instalaciones que hay en todos los municipios de la Isla, de lo dejadas que están algunas y de la ausencia de otras, especialmente en Arrecife, la ciudad en la que se inició en un Teatro Estudio que ya ni siquiera existe. En el caso de la capital dijo que pese a tener un primer encuentro con la concejal de Cultura, Abigail González, con quien habló de la posibilidad de llevar el teatro de forma itinerante por todos los barrios, no ha vuelto a tener noticia ni ha tenido un segundo encuentro para concretar cosas. Quédense con su cara y con su nombre porque es muy difícil que alguien como ella no triunfe en eso en lo que se ha propuesto y ha soñado hacer, que no es otra cosa que la interpretación. 

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- ¿Cree que algún día será una súper estrella de la actuación?

- (Se ríe) Ojalá.

- Si uno no sueña las cosas no las consigue nunca, ¿no?

- Sí, estoy de acuerdo. Yo tengo el recuerdo de que desde pequeña me veía en el espejo y hacía como si actuara en esas telenovelas latinas en las que se echan el pelo para atrás y son súper dramáticas.

- ¿Se acuerda de alguna de esas telenovelas?

- Sí, me acuerdo de una que se llama Avenida Brasil, que la veía muchísimo con mi madre. Me acuerdo que yo hacía lo mismo que la chica siendo muy dramática. Yo realmente no entendía nada porque era muy pequeña, tendría 7 u 8 años.

- ¿También imitaba el acento?

- (Se ríe de nuevo) No, eso lo hacía como acento puro que tengo...

- ¿Empezó desde pequeña entonces a actuar, tan claro lo tenía?

- Sí, de hecho en el colegio cuando hice la primera obra de teatro fue la profesora quien le recomendó a mis padres que me llevaran a teatro. Supongo que vieron el potencial o el talento que se supone que tenía; es verdad que me acuerdo que me aprendí el papel de una persona que había faltado ese mismo día. La profesora se quedó alucinando y además sacamos esa obra muy bien para ser sólo unos niños.

- Usted iba al Teatro Estudio de Arrecife (TEA), fue su primera gran escuela como la de otras muchas personas. Por desgracia y por mil razones que sería muy largo de explicar ya no existe, lo que es una pena, ¿no?

- La verdad que sí, era un espacio bastante bueno y bastante céntrico. Lo que le falta a Lanzarote también son espacios para poder trabajar el arte del teatro y promoverlo.

- A veces los políticos se llenan la boca hablando de cultura e inversión pero luego se ve, como en Arrecife, que se destinan millones de euros a otras cosas pero al teatro nada o casi nada...

- Se necesita un impulso de las administraciones públicas también y que se destine más dinero a promover no solamente el teatro sino cualquier corriente artística. Todas las corrientes que no son el cine o la música no se valoran tanto como se debería y es una pena porque hay gente con muchísimo arte en Lanzarote y con mucho talento que no puede ni ensayar ni mostrar su arte. 

- Para llegar al cine hay que pasar por el teatro, que es la escuela y la base, ¿no?

- Sí, es la base. De hecho, las buenas actrices o buenos actores primero empiezan en el teatro; a la gente le gusta más verlos en teatro que en una serie o en el cine en una película.

- A los actores y actrices famosos siempre se les oye hablar de su paso por el teatro, y lo dicen con orgullo...

- Exacto.

- ¿Existe todavía la figura del apuntador?

- (Se ríe de nuevo) No, hoy ya no existe ese término pero sí es verdad que nosotros en la escuela explicamos qué es y para qué sirve. Al final, es un término que ha existido y que fue muy importante; ya no se lleva pero en su momento fue muy importante y nosotros pensamos que también tiene esa importancia, por eso hablamos de él a los alumnos.

- Antes mencionaba el TEA que está cerrado. En Arrecife sé que se ha reunido con la concejal de Cultura, Abigail González, para hablar del TEA y de otras cuestiones. ¿Cómo fue ese encuentro?

- Tenemos como planteamiento el promover el teatro por los barrios en los centros socioculturales. En un principio yo pensé que íbamos a coger el TEA y me había ilusionado muchísimo porque pensaba que al fin se le iba a dar uso a ese espacio que se ha quedado en ese punto muerto que nadie sabe. Al final me dijo que no se podía y que íbamos a tener ese proyecto del teatro por los barrios. Es verdad que todavía no hemos hecho nada porque yo tuve que pedir una cita y estoy ahí a la espera de que me contesten.

- ¿Tuvo que pedir cita con algún técnico del Ayuntamiento?

- Sí.

- Quizás se le ha olvidado esa segunda cita a la concejal.

- Pues aquí estoy yo para recordárselo. La idea de hacer teatro por los barrios es muy buena.

- En Arrecife no hay instalaciones que estén bien ni mal pero en el municipio de Tías, que es donde tienen la escuela, sí que las tiene, si hay...

- No es que no haya instalaciones sino que realmente no se busca tampoco llevar a cabo una instalación para ello. Por ejemplo, nosotros tenemos el privilegio de tener el teatro de Tías pero también tiene un coste. Realmente las instalaciones podrían estar mejor de lo que están. Es una pena porque encima de que es el único espacio que tenemos para llevar a cabo unas clases de teatro, lo mínimo es que esté todo en orden.

- ¿Se refiere a que se invierta un poco de dinero en las instalaciones del teatro de Tías?

- Claro, y en los demás municipios debería haber mínimo un sitio para poder no sólo hacer clases sino ensayar. Hay que buscar locales, aunque sé que están caros por el tema del alquiler ahora en la Isla y todo es un caos.

- Hay mucha gente que va de forma amateur al teatro pero luego hay una parte de gente profesional como usted que requiere otra serie de condiciones, ¿no?

- Sí.

- El Ayuntamiento de San Bartolomé parece que es el único que puede presumir de hacer bien el trabajo en este campo, ¿no?

- Sí, tiene una muy buena planificación. A finales de marzo suben el programa de abril y uno va preparado ya con qué cosas se va a encontrar, sabe qué le interesa y qué no. La verdad es que en San Bartolomé lo organizan bastante bien y el teatro en sí está bastante bien.

- Usted tiene una escuela de teatro que se llama AHUL teatro, ¿no?

- Esa es la compañía teatral. La escuela se llama CAEL.

- ¿Qué diferencia hay entre ambas?

- La compañía teatral tiene un número de personas en base a qué obra vamos a hacer porque no siempre actuamos las mismas personas. Después CAEL se basa en una escuela y tenemos el grupo de niños, el de jóvenes y el de adultos.

- ¿Usted siendo tan joven da clases?

- Sí, al grupo de niños, éste es mi primer año como profesora.

- Se está encontrando de todo, ¿no?

- Sí, desde aquí si me escucha algún padre le digo que los quiero mucho pero son unos terremotos todos (risas)...

- ¿Qué edades tienen más o menos los niños?

- Desde los cinco hasta los once años.

- ¿Se ha encontrado a alguien que le recuerde a usted cuando era pequeña?

- Sí, se lo suelo decir de hecho. Uno, se llama Antón, y le digo que es yo cuando era pequeña.

-Tiene la escuela de los niños, su trabajo, sus estudios... ¿cuándo da las clase?

- De lunes a miércoles de 5 a 6 de la tarde.

- ¿En Tías?

- Sí, en Tías, en el teatro.

- ¿Van muchos niños?

- La verdad que tengo un grupo importante. Son más de 20.

- Luego está el teatro amateur, que es curioso la cantidad de gente que se apunta al teatro de aficionados en esta isla, ¿no?

- La verdad que sí, y me da una alegría enorme. Es verdad que a lo mejor podrían ser más si se comunicase más porque creo que falta un altavoz que diga a la gente dónde hacen clases, dónde se representa esta obra o dónde está este grupo... Creo que podríamos ser más de los que somos pero en Tías por ejemplo hay bastante gente y me alegra ver eso.

- Es una actividad para cualquier edad pero también a la gente mayor la saca de casa, les obligas a memorizar textos y puede ser buena para ellos, ¿no?

- Exacto, trabajas muchísimo la memoria y además es un ratito de recrearse y de despejarse. De hecho, el teatro es una terapia.

- El día 27 de marzo es el Día Mundial del Teatro. ¿Qué importancia tiene este día para ustedes?

- Bueno, para mí no solamente es importante desde el punto de vista de las actrices y actores, sino cultural. Hay muchísima gente que desconoce que el 27 es el Día Mundial del Teatro. Al igual que yo, por ejemplo, digo oye, el 4 de noviembre es el Día Mundial de la Diabetes, por si no lo sabían. Como son cosas que pertenecen a mi vida, me gusta compartirlas y hacer que la gente lo sepa. Hay muchísima gente que me dice ah, bueno, y por qué... A ver, yo creo que es un día muy bonito para rememorar todas las obras que han hecho a lo largo de toda la historia. Al final, el teatro surgió muchísimo antes de las pantallas, muchísimo antes de que la gente se convirtiera en personas que solamente deslizan hacia abajo y consumen microvídeos de 15 a 30 segundos, que es dopamina pura. Siempre invito a la gente a decir, mira, dale una oportunidad a ir al teatro, a disfrutar una hora, una hora y media, lo que dure la obra, porque es otra sensación. Es ver en directo lo que tú podrías ver en tu casa. No sé si es porque llevo toda la vida haciendo esto pero me parece súper importante conocer esa otra vista. Es un día que nosotros hacemos muchísimas actividades; de hecho, tenemos una obra preparada para el día 27.

- ¿Ese mismo día?

- Sí, en Tías. Es un viernes que al final es un buen día porque entre semana a la gente le pilla un poco con el trabajo. Pero sí, yo siempre invito a que venga todo el mundo, a que disfrute, porque hay muchísima gente que no le da la oportunidad. De hecho, mi pareja es una persona a la que no le gusta.

- ¿Cómo es posible?

- No es que no le guste el teatro, pero pasa.

- Es de los que dice me aburre, ¿no?

- Sí, es como Bueno, pero sí tengo Netflix, ¿no?

- Cada día lo has hecho con los vídeos cortos que hay a la gente le cuesta más estar en un sitio donde tiene que estar una hora pendiente de algo.

- Exacto, sí, totalmente. Por ejemplo, nosotros siempre ponemos un aviso como fuera móviles, en silencio. Hay muchísima gente que sigue con el móvil, que se ve la luz en el teatro que está con el móvil y está pasando de la obra o que le suena una llamada y la contesta ahí mismo. ¿Cómo es posible que este arte que se inicia en Grecia y era muy importante se le haya echado para un lado? es como sí, bueno, el teatro.

- Ya, pero hay gente que está enganchada al teléfono y es prácticamente una enfermedad.

- Sí,. Mira que yo dependo mucho del móvil, por así decirlo, porque estoy constantemente subiendo cosas en redes y haciendo cosas. En mis clases es verdad que los niños no tienen móviles porque son pequeños pero en la de jóvenes siempre decimos móviles fuera.

- La obra del día 27, ¿Dónde se hace y a qué hora? ¿es gratuita la entrada?

- Claro, la entrada es gratuita.

- ¿Por qué no cobran?

- Muy buena pregunta.

- Si no le damos valor al teatro, la gente se piensa que no tiene el valor que tiene, ¿no?

- Yo siempre he sido partidaria de decir vamos a cobrar aunque sea un precio simbólico, que sean tres euros, da igual. Porque al final es falta de compromiso, las personas que pagan al cien por cien van a ir. En cambio, las personas que no pagan es como a lo mejor en la media hora que queda no voy a ir, no me apetece. La obra es el viernes 27 a las 20.00 horas, la obra se llama Candilejas del Sueño y hacemos un homenaje al cine mudo, que también es la base de todo.

- Candilejas era una película de Charles Chaplin, ¿no?

- Sí, exactamente.

- ¿Cómo hacen la venta de las entradas? Porque el espacio es el que es, ¿no?

- Sí, hasta que se llene el aforo.

- Ojalá vaya todo el mundo porque no es lo mismo actuar delante de tres personas que delante de tres mil, ¿no?

- A ver, en eso discrepo un poco, porque siempre hablamos en clase de que como si van cinco personas nosotros a darlo todo. La verdad que solo vas a ver la primera fila, entonces no te fijas mucho en cuántas personas van a ir, pero evidentemente cuando se encienden los focos y ves a todo el público, te da esa sensación de satisfacción. Pero damos todo aunque haya una persona o aunque hayan 80.

- ¿Cuándo sale al escenario tiene vergüenza o miedo?, ¿qué siente cuando sale?

- Muy buena pregunta. Justo iba a hablar de eso porque, claro, antes de venir ya vio que estaba súper nerviosa. Yo la gente me ve en Tiktok súper suelta hablando o en el teatro hablando super natural, sin vergüenza ninguna, pero la verdad que soy una vergonzosa, me da vergüenza todo, hasta pedir por teléfono.

- El viernes es el día del teatro, lo van a celebrar así y después ¿cómo va la programación teatral?

- Bueno, nosotros el viernes exactamente tenemos siempre un manifiesto que suben cada año que es diferente. Leemos eso y una vez leemos eso iniciamos la obra, termina la obra cada uno para su casa, supongo. Ya después, en cuanto a la escuela, nuestra metodología es siempre clases de septiembre a diciembre, un poco de ejercicios de interpretación, perder la timidez, aprender a improvisar que es muy importante, sobre todo los niños, que son sus primeros años actuando y se suelen quedar en blanco. Esa es una de las cosas que también me gusta del teatro, porque al final tú llevas planeado todo pero nunca sabes hasta el día que pisas el escenario y actúas delante de toda la gente, no sabes cómo te va a salir. Hacemos esos ejercicios de septiembre a diciembre y ya normalmente en enero o febrero, dependiendo de si hemos encontrado una obra que encaje con todos los alumnos que tenemos, porque es verdad que a lo mejor en enero se nos unen tres más, entonces ya volvernos locos a buscar otra cosa. Se empieza a trabajar la obra de teatro en base a lo que has trabajado de septiembre a diciembre. Yo este año, como era el primer año, no sabía muy bien cómo llevarlo y como que empecé con el movimiento corporal asociado con la música y tal y al final hemos hecho una obra en base a eso. La hacemos normalmente en junio.

- ¿Cómo se apunta la gente? Porque es en Tías pero se puede apuntar gente de otros municipios, ¿no?

- De hecho, tengo una chica que es de Famara y me sorprendió, de San Bartolomé y de Arrecife creo que no tengo a nadie. De Tías tengo también montones y zonas así como Puerto del Carmen que son cerca de Tías.

- ¿En Arrecife no hay ni escuela entonces? Para 70.000 habitantes que hay en Arrecife está muy bien que no haya ni una escuela de teatro ni nada parecido...

- Es una pena, la verdad.

- El teatro es la base de gran parte de la cultura del presente y del futuro. Antes de los griegos ya estaba muy claro... 

- Sí, seguramente. Al final le quitan oportunidad a los jóvenes. Porque los niños pequeños dependen de sus padres para ir al teatro a recibir las clases y los jóvenes dependen de las guaguas, que tampoco funcionan del todo bien. Es un bucle, es un círculo vicioso malo. Yo antes vivía en Arrecife. Para mí me quedaba genial el TEA, me quedaba cinco minutos andando. Le estás quitando la oportunidad a personas que a lo mejor no se pueden permitir ir en guagua o les cuesta el hecho de ir en guagua o les queda muy lejos porque también puede ser otra. Es una pena que Arrecife, siendo capital, no tenga un espacio.

- ¿Cuáles son sus referentes en el teatro y en el mundo de la actuación?

- Como referente, si me está escuchando, se lo digo porque lo sabe, es Baltasar, que fue mi profe, pero ahora trabajamos juntos, por decirlo así. Para mí es mi referente, pero no solamente en el teatro, sino en la vida. Es como una persona que me nutre de conocimiento. Quiero ser tú cuando yo esté en tu edad, le digo siempre; quiero tener esa misma vida, esa trayectoria... La verdad que es una persona que me inspira muchísimo. No solamente me inspira, sino que me río con él, y ya es como una relación muy cercana.

- ¿Baltasar es compañero suyo?

- Sí, ahora mismo sí, pero fue mi profesor.

- ¿Ha salido fuera de la isla a actuar?

- No, está aquí. O sea, trabajamos en la misma compañía aquí. Yo apoyo muchísimo el arte insular. Apoyo muchísimo eso porque al final somos de aquí y tenemos que estar orgullosos de ser de aquí y tenemos que estar orgullosos de la gente que fomenta estas cosas aquí.

- ¿Su padre sigue su carrera?

- Le está dando una oportunidad. Ayer fuimos a ver un monólogo de Kike Pérez y nos lo pasamos muy bien. Toda mi familia me apoya. Mis amigos me apoyan, también. La familia de mi pareja me apoya, mi novio me apoya. Todos mis amigos me apoyan mucho también y gracias a que me apoyan también conocen un poco otra vez el mundo del teatro, el mundo que está bastante escondido, que da mucha pena que esté tan escondido cuando es la base de todo. De hecho, yo ahora mismo que estoy en un momento de mi vida en el que estoy progresando en esto. Estoy super contenta porque quiero crear muchísimos proyectos. Es verdad que cuesta un poco arrancar, como quien dice, pero por ejemplo tengo muchísima ayuda, no solamente de Baltasar, sino de mi amiga Cesi, que no sé si está escuchando esto, pero bueno. Ella toca muy bien el piano, le gusta muchísimo la música. Al final ella también me acompaña en las ideas. De hecho, el proyecto que yo tenía con Abigail, yo quería que ella también se incluyera en algunas sesiones porque el teatro va acompañado de la música. Bueno, todo va acompañado de todo, de literatura, de música, de danza. El teatro aborda todo. Como la abarca todo, me pareció como súper interesante que ella también se incluyera. Al final es una manera de unirnos.

“Lo que le falta a Lanzarote son espacios para poder trabajar el teatro y promoverlo”
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