lunes. 05.12.2022
Los trabajadores del Centro de Preventivos de Lanzarote exigen “menos masificación” y la actualización de la Relación de Puestos de Trabajo (RPT) para garantizar la seguridad en la prisión

Los funcionarios de la prisión de Tahíche temen que el Centro se vuelva “conflictivo” con la ampliación

La plantilla de la prisión secunda la movilización convocada en toda España en protesta por la conflictividad en las cárceles. El último incidente, en Valencia, se saldó con el secuestro de tres funcionarios por los internos del módulo de aislamiento

La conflictividad en las cárceles españolas va en aumento cada día que pasa. En apenas unos meses, según los datos que maneja el sindicato Acaip, más de veinte incidentes de considerable gravedad se han sucedido por todo el mapa carcelario del país, con agresiones a funcionarios, peleas multitudinarias, secuestros, e incluso muertes entre los trabajadores de Instituciones Penitenciarias.

En Canarias, de momento, las cárceles son más o menos seguras, pero nadie puede garantizar que siga siendo así durante mucho tiempo. De hecho, sólo el perfil pacífico de los internos de Tahíche ha permitido que una de las prisiones más hacinadas de España no haya registrado ningún incidente grave. Con la ampliación del Centro a ocho módulos, prevista para mediados del próximo año, Tahiche podría ir por la senda de las cárceles de la península y convertirse en una prisión “conflictiva”, como aseguró este miércoles en declaraciones a Crónicas el portavoz de Acaip en Lanzarote, José Maneiro.

La seguridad, la escasez de los funcionarios de prisiones, y el hacinamiento preocupa en toda España, máxime tras el incidente acaecido hace pocos días en la cárcel de Picassent (Valencia), donde un grupo reducido de presos se amotinó el pasado día 27 de noviembre y secuestró a tres funcionarios penitenciarios en la zona de aislamiento, reservada para los internos más conflictivos. Además, el pasado 4 de noviembre, tras mantener una fuerte discusión, un interno de esta prisión apuñaló hasta matar a otro interno con unas tijeras en el módulo número siete del centro. Este motín es el séptimo en las cárceles españolas en los últimos 10 años.

Con el fin de protestar ante esta situación de inseguridad, que se repite en muchas prisiones de todo el país, funcionarios de toda España se han movilizado este miércoles. Crónicas se desplazó a las puertas del centro de Tahiche para tomar el pulso a los trabajadores de la prisión.

Masificación y conflictividad

Las cárceles están cada vez más hacinadas, pero el número de funcionarios apenas crece. “La ratio funcionario / interno va bajando, porque con las nuevas promociones apenas se cubren las plazas de los que se jubilan”, explicó Maneiro a este diario.

El caso de Tahiche es un ejemplo inmejorable de esta realidad. La prisión fue construida para poco más de 40 internos, y en la actualidad viven en su interior 190 presos, “que llegaron a ser 214” tiempo atrás.

“En otras prisiones la cosa va a peor, porque hay internos conflictivos, y la mayoría de las cárceles no están preparadas”. Es el caso de Valencia, “donde hay presos verdaderamente peligrosos, y los módulos no están mecanizados en absoluto. Los funcionarios tienen que abrirles la puerta con la llave, sacarlos, aunque sean internos conflictivos”. Tampoco se puede dejar a los presos en sus celdas, porque la Ley obliga llevarlos al patio “dos horas por la mañana y otras dos por la tarde”, dijo el portavoz de Acaip. “Cuando el interno es conflictivo y no hay medios de seguridad, cumplir la ley supone un grave peligro para la integridad de los funcionarios”.

Ampliación de la prisión

A mediados del año que viene está prevista la apertura de los nuevos módulos en el centro de Tahiche. Sin embargo, si no aumenta la plantilla de forma considerable, la cárcel de Lanzarote tendrá todos los ingredientes para convertirse en una prisión de lo más insegura. “Más módulos con la misma gente puede llevar a que los problemas que hay en la península los podamos tener aquí”, aseguró el portavoz de UGT, Ricardo Aparicio.

Por si fuera poco, los funcionarios desconfían de que la Relación de Puestos de Trabajo (RPT) se amplíe para el próximo año. De hecho, “la ampliación sale la semana que viene” y las esperanzas son pocas. Y así las cosas, tras la inauguración del nuevo edificio “nos encontraríamos que en tendríamos seis encargados para ocho módulos y ocho grupos de trabajo”.

Y no terminan aquí los problemas. “Nos podemos encontrar con que el 60 por ciento de los funcionarios sean de nuevo ingreso, con experiencia mínima para poder trabajar solos. La experiencia nos dice que los nuevos centros que se han abierto con muchos funcionarios en prácticas terminan siendo conflictivos. Tratar con los presos no es fácil, y al que no tiene experiencia lo comen vivo”. Son palabras de José Maneiro, preocupado por el futuro que espera a Tahiche cuando empiecen a llegar aquí internos de las prisiones de Las Palmas y Tenerife.

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