jueves. 30.06.2022

Acuicultura, un problema en Lanzarote

La acuicultura lleva dos décadas generando problemas en Lanzarote y parece que estos no serán nada con lo que se vislumbra en el horizonte. Sobre este tema habría que realizar la siguiente pregunta: ¿El problema es la acuicultura o es realmente la gestión política de este asunto?

Como en la mayoría de asuntos, algo que puede ser positivo, si se gestiona de forma incorrecta termina siendo un problema.

Como no podía ser de otra forma, en Lanzarote la acuicultura se ha convertido en un conflicto y con previsión de empeorar de forma significativa, si no se hace algo al respecto.

Las primeras jaulas marinas fueron instaladas en Lanzarote en 2001 frente a la costa de Playa Quemada, con una concesión de 20 años del Gobierno de Canarias para instalar 10 jaulas para la cría del atún. Esas 10 jaulas de atún, con el paso de los años, se han convertido en más de 50 jaulas, extendiéndose la cría a otras especies como la lubina o la dorada.

Los problemas medioambientales de esa explotación de acuicultura son notorios, generando numerosas quejas durante años de los vecinos de Playa Quemada y pescadores locales. Personalmente conozco esa costa, he practicado el buceo en esas aguas y puedo dar fe del antes y el después de la presencia de jaulas en esa zona. Antes de la instalación de las jaulas, las aguas de la Playa del Paso o la Playa de la Casa tenían unas aguas cristalinas como en el resto de las costas de Lanzarote, con la fauna y flora acuática habitual. Tras un tiempo de llevar dichas jaulas instaladas, la turbidez de las aguas fue en aumento, hasta el punto de no poder ver a más de un metro de distancia. 

Al problema de la turbidez de las aguas, se unió la degradación del fondo, por los sedimentos y residuos que genera la actividad. A este problema de contaminación se unen los numerosos escapes de doradas y lubinas por rotura de las jaulas, que han ocasionado la aparición de esas especies foráneas por la zona, con el consiguiente desplazamiento de otras especies autóctonas.

Hasta aquí tenemos el problema actual, pero tras la finalización de la concesión en Playa Quemada, el Gobierno de Canarias pretende otorgar una nueva concesión de 30 años de acuicultura en una nueva zona de las costas de Lanzarote (zona ZIA LZ-2).

Esta zona elegida por el Gobierno de Canarias y aprobada por el Cabildo de Lanzarote está ubicada entre la Bufona y la Punta del Barranquillo, enclavada en las localidades de Arrecife, Playa Honda y Puerto del Carmen. Como no podía ser de otra manera, los políticos “expertos” del gobierno socialista han elegido el peor emplazamiento posible en toda la isla y el resto de grupos políticos tanto del Gobierno de Canarias, como del Cabildo y Ayuntamientos lo aprobaron y no hicieron nada por evitarlo.

En la nueva zona donde pretenden ubicar las jaulas se dan tres importantes inconvenientes que no han tenido en cuenta en ningún momento.

  • En primer lugar, se produce una importante afección a las aguas de zonas turísticas como las playas de Guacimeta y playas de Puerto del Carmen. Una de las principales características de las aguas canarias es su transparencia. Una costa con aguas turbias afectaría de forma definitiva a toda la zona y tendría graves consecuencias al turismo, especialmente al dedicado al submarinismo. Hay que tener en cuenta que la turbidez que generan estas explotaciones de acuicultura no solo afectan a la zona bajo las jaulas, sino que debido a las corrientes se extiende por toda la costa contigua.

 

  • Otra afección importante a tener en cuenta es que, precisamente la zona ZIA LZ-2 coincide con los sebadales de Guacimeta, que es una ZEC (zona de especial conservación ZEC ES7010021). Este tipo de zonas son áreas protegidas de gran interés medioambiental para la conservación de la diversidad marina, las cuales han sido designadas por los estados miembros de la Unión Europea, y en el caso de los sebadales de Guacimeta, está integrada dentro de la Red Natura 2000. En Lanzarote únicamente hay dos zonas protegidas por sebadales, una en La Graciosa y otra la zona de Guacimeta. La instalación de jaulas marinas en plena zona de sebadales es totalmente incompatible e incumple las actividades permitidas en dicha zona ZEC. Esta instalación supondría la total destrucción de los sebadales y la flora y fauna de toda la costa afectada.

 

  • Por último, hay que tener en cuenta otro tipo de problema que generaría en las operaciones aeroportuarias. Las jaulas marinas son un foco de atracción de aves marinas, ejercen un efecto de atracción en las aves ligada a la disponibilidad de alimento y también al comportamiento de posada comunal de muchas de ellas, lo que hace que lleguen a producirse grandes aglomeraciones en determinados momentos. La zona ZIA-LZ coincide también con la línea de aproximación de la pista 03 del aeropuerto, por lo que esa presencia de aves puede ser peligrosa y originar impactos en las operaciones de aterrizaje o despegue. La aprobación de la zona ZIA LZ-2 para la acuicultura estaba ligada a la autorización de AESA (Agencia Estatal de Seguridad Aérea) y a día de hoy no han obtenido esa aprobación.

 

No se puede entender cómo han podido sacar a licitación la explotación de la zona ZIA LZ-2 en una zona medioambientalmente protegida, sin la aprobación de AESA y en contra de toda la opinión pública de Lanzarote. La opción más sencilla habría sido definir las zonas para la explotación de acuicultura en aguas abiertas, más alejadas de la costa, lo que evitaría el importante daño medioambiental. Únicamente es necesario que la empresa explotadora disponga de jaulas especiales para esas zonas, más reforzadas para soportar mayor oleaje y viento. Pero hacer algo con sentido común, es mucho pedir para el gobierno autonómico socialista.

VOX quiere hacer públicos los detalles de esta forma de actuar del gobierno autonómico socialista. El totalitarismo y la unilateralidad a la hora de tomar decisiones contra el interés público. Otros partidos que se autoproclaman ecologistas no hacen nada al respecto y demuestran una vez más su hipocresía y su populismo, al callar y aceptar todo cuando son socios del gobierno socialista.

Acuicultura, un problema en Lanzarote
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