martes. 27.02.2024

40 años de Lennon

David Chapman le disparó cinco veces a John Lennon con un revólver del calibre 38. Una de las balas le perforó el pulmón, otra le partió la arteria subclavia. Cuando el portero del edificio Dakota, al que regresaba Lennon con Yoko Ono tras un paseo, preguntó a Chapman por qué lo había hecho, el asesino respondió: “Porque era muy famoso”. Y se sentó tranquilamente en el portal, con un libro en la mano, a esperar a la policía. Todo esto lo acabo de recordar en las docenas de reportajes que he leído sobre aquel 8 de diciembre de 1980. No recuerdo si yo estaba en Nueva York por esas fechas, pero solía pasarme parte de las fiestas de diciembre allá. Desde luego, después visité, como tantos otros curiosos y mitómanos, el famoso edificio, junto a Central Park, y el monumento plano del parque que recuerda la famosa canción de Lennon, Imagine. Chapman, que sigue en prisión, ha pedido once veces el indulto a la justicia americana, que se lo ha negado otras once. Le va a ser muy difícil salir del agujero y supongo que su retorcida mente no va a conocer el perdón, ni la misericordia, ni la clemencia de la gente. Comienzan a aparecer de nuevo las fotos desnudas de John y Yoko, ella con el culo plano, él con las gafitas fuera de moda que llevaban los hippies, cuando había hippies. Todo en blanco y negro, quizá alguna tomada en aquel escaparate de Nueva York, una ciudad que ya no es lo que era y a la que viajé por última vez en 2008. No iré más veces a Manhattan, ni me alojaré en el Plaza, ni visitaré el South Sea Port, ni Chinatown, ni me haré fotos en un destartalado precinto de policía de la calle 48. Me quedo aquí, asustado; o sea, contemplando el país.

Publicado en Diario de Avisos

40 años de Lennon
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