martes. 24.02.2026

El motor de una de las guaguas de la empresa Lanzarote Bus fue la causa del incendio que tuvo lugar en la tarde de este lunes en sus instalaciones de Arrecife, incendio que dejó un terrible saldo de 9 guaguas y dos furgones totalmente calcinados. Así lo han confirmado a Crónicas fuentes de la empresa y el gerente del Consorcio de Seguridad y Emergencias del Cabildo, Enrique Espinosa, que a falta de que se haga una investigación más exhaustiva coinciden en señalar como un accidente lo sucedido, dentro de una empresa que evidentemente no gana en las últimas semanas para sobresaltos. 

Las fuentes consultadas garantizan que el fuego se originó en el motor de una de las guaguas que se acababa de estacionar en el interior de la nave, un fuego que dos operarios trataron de sofocar con extintores pero que sin embargo se propagó en seguida a otros vehículos que estaban justo en la parte trasera, a unos escasos 80 centímetros de distancia, lo que, teniendo en cuenta los materiales que componen estos vehículos, hizo que todo ardiera en cuestión de segundos. 

Los bomberos actuando este lunes por la parte de la nave que no se vio tan afectada por el fuego y por la que pudieron sacar gran parte de los vehículos. 

La rápida actuación de toda la gente que participó en el dispositivo, entre ellos los empleados de la empresa, permitió que se pudieran salvar unas 30 guaguas de la cochera, que posteriormente fueron colocadas en el recinto de Agramar, guaguas que salieron por la parte de la nave que no entró rápidamente en combustión porque los bomberos hicieron un cordón para que se llevara a cabo la compleja maniobra. Lo que finalmente se quemó y no se pudo salvar fueron los guaguas y los furgones que estaban detrás del vehículo que inició el fuego, ya que ni los bomberos ni los trabajadores de Lanzarote Bus pudieron llegar hasta allí. 

El gerente del Consorcio de Seguridad y Emergencias confirmó este martes en el programa "A Buena Hora" de Crónicas Radio que pese a que se intentó sofocar las llamas con dos extintores por parte de los empleados que asistieron a los primeros instantes del siniestro no se pudo evitar que se propagara el magno incendio a una velocidad inusitada. "Una de las guaguas llegó, estacionó y empezó a entrar en combustión. Automáticamente usaron dos extintores para apagar el fuego pero no funcionaron, además de que el problema que tuvieron es que era una cochera y no había mucha distancia entre guagua y guagua, con lo que la propagación fue exponencial. El fuego de la primera guagua empezó a quemar a las que estaban al lado y así sucesivamente. El fuego fue dentro de un espacio confinado y encima tenía un poco de oxígeno, con lo que era el sitio ideal para este fuego y con una carga técnica muy importante, que era de lo que teníamos miedo nosotros. En la nave había un riesgo importante porque había muchas guaguas llenas de gasolina, siendo por lo tanto una situación complicada", detalló.

Enrique Espinosa cree, tras la actuación de todo el mundo, que la situación que se vivió fue trágica y peligrosa. De hecho, incidió en que la gente sea más cautelosa ante este tipo de sucesos y no se acerquen como sucedió este lunes, sobre todo personas que estaban en zonas de tanto riesgo como la gasolinera de Valterra. Además, considera, a pesar de la terrible situación en la que queda la compañía, que el suceso podría haber sido mucho peor si no se hubiera actuado como se hizo.

 

El incendio de la nave de Lanzarote Bus se originó de forma accidental por el motor de...
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