Unos vecinos de la calle José Betancort y su entorno, en el centro de Arrecife, han denunciado este lunes las consecuencias que está provocando una obra que se desarrolla desde hace aproximadamente tres meses en un solar situado en el número 30 de dicha vía.
Los residentes sostienen en una nota de prensa enviada a este diario que los trabajos están generando importantes molestias, daños materiales y preocupación por la seguridad y la salud de quienes habitan en los edificios colindantes.
Las obras han provocado fuertes vibraciones que habrían llegado a afectar a elementos estructurales de las viviendas cercanas. Los vecinos, además, dicen que han sufrido daños en muros, la aparición de grietas y movimientos que les hacen temer por la estabilidad de los inmuebles. También afirman que las molestias derivadas del ruido y las vibraciones que claramente exceden los límites de las ordenanzas municipales, están teniendo consecuencias sobre su bienestar físico y emocional.
En esta línea, lamentan que, según les habría sido trasladado por agentes municipales, la Policía Local no dispone actualmente de personal suficientemente formado ni de los medios técnicos necesarios para realizar sonometrías que permitan medir y verificar oficialmente los niveles de ruido denunciados.
Entre las principales reclamaciones figura la utilización de maquinaria que consideran desproporcionada para las dimensiones del solar, así como la ausencia de sistemas que reduzcan las vibraciones transmitidas a los edificios próximos.
Los residentes también expresan su preocupación por cuestiones relacionadas con la limpieza y la gestión de residuos. Durante los derribos realizados en la parcela y dos viejos edificios colindantes se manipularon materiales que podrían contener amianto, presentes habitualmente en antiguas cubiertas de uralita.
Los denunciantes reclaman que las autoridades competentes verifiquen si dichas actuaciones se realizaron conforme a la normativa vigente y con las medidas de seguridad exigidas. Asimismo, aseguran que durante buena parte de la ejecución de la obra no se adoptaron medidas suficientes para evitar la dispersión de polvo y áridos hacia las viviendas cercanas, una situación que, según indican, les ha impedido abrir ventanas o tender ropa en patios y azoteas.
Los vecinos denuncian además una serie de presuntas irregularidades administrativas y de seguridad, entre ellas la supuesta ausencia de información visible sobre la promoción de la obra, la dirección técnica y los plazos de ejecución, así como posibles incumplimientos relacionados con el vallado de la parcela y con los horarios de trabajo.
Otra de las cuestiones que ha generado preocupación es el impacto sobre varias colonias felinas que habitaban en edificaciones parcialmente derribadas. Los residentes aseguran que algunos animales podrían haber resultado afectados por los trabajos y lamentan la falta de recursos disponibles para garantizar su protección y reubicación por parte del Ayuntamiento.
Por eso, reclaman ahora una investigación exhaustiva sobre el desarrollo de las obras, el cumplimiento de la normativa urbanística y ambiental y las posibles afecciones causadas a las viviendas y a la calidad de vida de los residentes y las colonias felinas. Solicitan una mayor vigilancia por parte de las administraciones para garantizar que los trabajos se ejecuten respetando tanto la legalidad como los derechos de quienes viven en el entorno.
