El viernes de madrugada una enorme bola de fuego sorprendió a los vecinos de Arrieta, en el municipio de Haría. Las llamas arrasaron uno de los lugares más emblemáticos de Lanzarote, el furgobar que lleva años instalado enfrente de la espectacular playa de La Garita.
Poca gente podía pensar que unas horas más tarde, la asociación que está detrás de esa iniciativa y decenas de personas del pueblo se pusieron de acuerdo casi de forma espontánea en un sorprendente esfuerzo colectivo que ha tenido un fruto absolutamente inesperado por la mayoría.
En tiempo récord, se pusieron manos a la obra y de donde sólo había ceniza y pesadumbre han hallado un nuevo comienzo. Con cariño, esfuerzo y destreza las personas que han acudido al auxilio de los derrotados promotores de la iniciativa han logrado no sólo recuperar el lugar por completo sino recomponer la bonita furgoneta Volkswagen que ha vuelto a nacer a la vida, con los mismos colores que tenía pero con un nuevo lema: "Lo que el fuego no quema..."
Las redes sociales se han llenado de imágenes y de felicitaciones, de sentimientos de perplejidad y de alivio, y de mucho agradecimiento por un trabajo colectivo que ha tenido un fruto más que inesperado.
