Con las corrientes que se están produciendo, la mala mar y el invierno tan peculiar no es extraño ver las costas de Lanzarote con animales que arrastra la corriente, como sucedió recientemente con los calamares de cerca de un metro de los que ya informó este diario.
Ahora, tal y como explica el Consorcio de Seguridad y Emergencias este martes, la costa norte de la Isla se ha llenado de un mar de medusas, que son peligrosas para la gente si se tocan.
En concreto, se trata de las carabelas portuguesas, un clásico ya entre la fauna autóctona que de vez en cuando se deja ver por el mar y no tan frecuentemente, como es el caso, termina en tierra.
El Consorcio ha enviado imágenes de estas medusas de dos zonas distintas: unas son de la playa del pueblo de Órzola y las otras de la playa de La Cantería.
