viernes 20/5/22

Nueva Canarias (NC) reclamará ante el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, que cesen las derivaciones de presos altamente peligros al Centro Penitenciario de Lanzarote. En una reunión mantenida con la Agrupación de los Cuerpos de la Administración de Instituciones Penitenciarias (Acaip), pudieron escuchar de primera mano la situación de estrés que están padeciendo los funcionarios al encontrarse sin recursos materiales y humanos para afrontar el número de reclusos que existe actualmente, según han explicado este lunes en nota de prensa.

La situación de peligrosidad se agrava al estar recibiendo presos peligrosos desde las prisiones de Tenerife y Gran Canaria. Según Acaip, estas derivaciones se están haciendo amparándose en un levantamiento del Artículo 72 del Reglamento de Prisiones, que capacita, una vez pasado el 1º grado, trasladarlos a otra prisión “menor”.

Para NC, la prisión de Lanzarote no está preparada para este tipo de presos. Arquitectónicamente, dispone de siete módulos de vida normal; una enfermería; un módulo de ingresos; y un módulo de aislamiento. Diez módulos que, comparados con los 20 de Las Palmas II, se antojan insuficientes para la presión humana que se ejerce. Una prisión normal mantiene 74 celdas por módulo ocupadas por uno o dos internos. En el caso de Lanzarote, lo máximo que tienen son 37 repartidas en dos módulos.

Armando y Quevedo

Es por ello que Armando Santana, secretario municipal de NC-Arrecife y concejal en el Ayuntamiento de Arrecife, expresa que “es inentendible cómo se sigue trasladando presos peligrosos a Lanzarote, a sabiendas de las pocas condiciones que mantiene la prisión”. Además, señala que “éstos internos no tienen vínculos familiares en la isla. Pueden ser trasladados a otras prisiones más adaptadas”.

Desde que se inauguraron las nuevas instalaciones de Centro Penitenciario lanzaroteño, hace siete años, no han cesado los traslados de este tipo de internos, llegando a tener en estos momentos unos 20 reclusos altamente peligrosos. Éstos mantienen actitudes que se escapan del control de los funcionarios, como amenazas de muerte, agresiones y acosos. El centro dispone de 14 funcionarios de guardia, número insuficiente si se tiene en cuenta que existen bajas y vacaciones.

A esta situación se le suma los presos de nacionalidad marroquí. Según los funcionarios, el número de pateras ha incrementado el número de reclusos de esta nacionalidad, que estarían en torno a unos cincuenta. Al parecer, estos internos se coordinan para delinquir en la misma prisión, provocando problemas de control y seguridad.

Así, la formación canarista, a través de su diputado en el Congreso, Pedro Quevedo, apelará al ministro del Interior a que ponga solución a esta grave situación que se está padeciendo en el Centro Penitenciario de Lanzarote. Todo ello para asegurar la integridad física y psicológica de los trabajadores y presos que conviven en ella.

Nueva Canarias reclama que cesen las derivaciones de presos altamente peligrosos a la...
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