Por J. Lavín Alonso
Días atrás leí en los medios que el ex ministro de Justicia, indiscutible pontífice del ecumenismo social atlántico, amparándose tal vez en la tesis borgeana de que la democracia es un exceso de la estadística, afirmó que su partido combatiría “duro” el absentismo electoral en Canarias, que, por cierto, resulta ser uno de los más elevados de España. Ante esta afirmación, si bien no solo no soy abstencionista sino todo lo contrario: abogo por que todo el mundo acuda a las urnas y procure que su voto sea útil, no deja de embargarme una curiosa sensación, a partes iguales entre la preocupación, la curiosidad y la intriga. Y todo ello en relacion con la praxis a adoptar para la deseada disminución del abstencionismo
Uno venía creyendo a fuerza de vivir como elector diversas campañas electorales, y cada vez con más convicción, que el abstencionismo electoral se exorcizaba a base de presentar planes programáticos funcionales, novedosos y de contenido convincente y sostenible - evitando, si es posible, los plagios. Y aquí, tal vez cuaje la sugerencia del flamante número dos de la oposición, en el sentido de que el dinero donde mejor está es en el bolsillo del contribuyente, sugerencia que ya de por si constituye un poderoso acicate para acudir a las urnas, digo yo...
Por otra parte, y puestos a adoptar medidas efectivas para combatir las fugas masivas a la hora de la verdad, mejor haría nuestro sugerente y despachado candidato socialista en proponer medidas, incluso de “fuerza”, si ello fuese necesario, para poner un poco de orden en el seno de su propia formación, al menos en lo que a nuestra región respecta. Y no es por nada, no crean; pero la realidad es pertinaz y difícil de disfrazar. Tampoco creo que el plan “citterio” sea ya efectivo por demasiado visto y puesto en práctica por otra facción política. ¿Disminuirá la abstención? ¿Se mantendrá o aumentará? La respuesta a estas conjeturas se hace esperar hasta el 10-M, fecha en que la intrigará quedará desvanecida a la vista de los resultados y comenzaran los sesudos análisis tratando de explicar los batacazos sufridos. Un buen Carnaval a todos.
