lunes 6/12/21
La localidad grancanaria acogió este domingo la gala de entrega del Premio Ciudadano Europeo, una candidatura impulsada por el eurodiputado popular

Gabriel Mato destaca a la Villa de Moya como un ejemplo de integración de migrantes

Gabriel Mato Moya (1)
Gabriel Mato este domingo durante la entrega del galardón en la Villa de Moya.

La Villa de Moya, en Gran Canaria, acogió este domingo la gala de entrega del Premio Ciudadano Europeo a la localidad, un galardón concedido por el Parlamento Europeo tras la presentación de la candidatura por parte del eurodiputado del Partido Popular Gabriel Mato, quien valoró posteriormente en una nota de prensa enviada a este diario al municipio como un ejemplo mundial de integración de las personas migrantes

“Hoy el corazón de Europa no está en ninguna de las sedes del Parlamento Europeo. Está en la Villa de Moya”. La localidad grancanaria es un ejemplo para todos porque, a pesar de tener recursos limitados, han sumado todos los esfuerzos individuales y colectivos para acoger e integrar a estas personas. “Lo han hecho mirando al futuro”, añadió.

Gabriel Mato Moya (2)

De esta forma, según Mato, “el reconocimiento a la solidaridad de los voluntarios del municipio hace más grande al Parlamento Europeo”.

“Esta distinción reconoce el trabajo, de todos los habitantes de la Villa porque con pocos medios han hecho un gran esfuerzo”, dijo, al haber sido  un ejemplo de integración de los migrantes que han llegado de manera irregular a Canarias a bordo de una patera, durante la que ha sido  la crisis migratoria más grave que ha experimentado el archipiélago desde 2006.

Gabriel Mato, que propuso la candidatura de la Villa de Moya ante la Eurocámara el pasado mes de abril, destacó que el municipio entero ha sido un ejemplo de comprensión, empatía y predisposición a ayudar a estas personas, ofreciendo incluso recursos propios. “Nadie, como los voluntarios de Villa de Moya, merecen el reconocimiento”, afirmó.

Durante su intervención en una gala en la que estuvieron presentes los voluntarios, vecinos de Villa de Moya y los menores migrantes que residen en el municipio, recordó que “no podemos ser indiferentes ante la tragedia de la inmigración”. “No podemos mirar hacia otro lado mientras miles de personas se juegan la vida y muchos fallecen en el intento de buscar una vida mejor o mientras que existan mafias que se enriquecen a costa de traficar con seres humanos”.

Para Gabriel Mato “la inmigración también tiene otra cara: la de la solidaridad, la integración, la esperanza y el cariño”, dijo durante la ceremonia de entrega del Premio, que puso en valor el papel de Villa de Moya y sus voluntarios quienes han estado presentes de forma callada, altruista y desinteresada en lo peor de la crisis migratoria”.

Mato también visitó uno de los dos centros de acogida de menores inmigrantes que tiene el municipio, en los que residen cerca de 70 personas aproximadamente y que son una muestra de la labor de integración de estos adolescentes tras su llegada a Canarias. En ellos se les forma y se les prepara para el futuro.

Gabriel Mato destaca a la Villa de Moya como un ejemplo de integración de migrantes
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