lunes. 20.05.2024

Canarias, trampolín de sueños

Niña no te quites el salitre, que es bueno para la piel. El Confital era su lugar de baño, allí aprendió a nadar con su padre. La palangana llena de agua dulce la esperaba, para lavar su melena y sentarse; a comer aquel potaje de berros que olía delicioso, hoy pasó con la guagua por Schamann; ese barrio donde siempre se quedaba privada, mirando los bloques de casas; que plasmaban pinturas, haciendo alusión a los Episodios Nacionales de Galdós, Misericordia era su favorito.

María, limpiaba los salgos y por la  ventana, contemplaba el Teide con su majestuosidad, pensaba que estaría haciendo su hermano,en Tazacorte, era un enamorado del queso asado y de la sopa de picadillo; ahora después de que el  volcán dejará de rugir, aquellas plataneras ya volvían a renacer, y su primo  Juan Antonio , le vino también a la cabeza;( pelando los ajos para hacer el mojo) era gomero, le apetecía salir de su Gomera natal, era un hombre inteligente, había estado en la Marina, allí en aquellos  bosques de helechos, con sus brumas, pero mágicos, Garajonay, soñaba en encontrar a su compañera de vida, subirse  a la misma guagua, y compartir sueños,  por trabajo, viajaba mucho a Costa Calma, ese trajín, le gustaba, porque su trabajo lo requería. Pino, su amiga, allí, lo llevaba a comer lapas al Cotillo, ese jilorio a mediodía, era satisfecho con ese manjar, le contaba que Agustín su cuñado,  acababa de llegar del Hierro, se quedaba siempre en la Restinga, el olor a marea le encantaba, el pescado frito y el gofio escaldado eran sus platos favoritos, El charco Azul, visita obligada, cogía una guagua y no se perdía ese lugar que enamora a cualquiera,  tenía a sus padres en Los Cristianos, y ahora la morriña le acompañaba y pronto iría a verlos, Tenerife y su Orotava; era su sueño, ese buchito de café en el Liceo Taoro, no podía faltar. El Cristo de La Laguna, era su lugar de promesas cumplidas, esa plaza del Adelantado donde se sentaba y sentía viruje, pero le gustaba, se acercaba el día de Canarias y pensó hacer con barro una pintadera, con todas las islas, La Graciosa; encabezará la parte alta, con su Caleta de Sebo, y esas vistas al Risco de Famara; de la perla negra, Lanzarote, esa Geria llena de racimos de uvas, los camellos por aquellas veredas estrechas, el caldo de millo y el vino, manjar requerido por viajantes.  Como dijo César Manique “Haber nacido en esta quemada geología de cenizas, en medio del Atlántico, condiciona a cualquier ser medianamente sensible.” Que bien describe en sus versos, a nuestras islas, Tomás Morales,   Mi gran Josefina de la Torre; esa escritora canaria; vanguardista, de la Generación del 27,  pone broche de oro con sus poema.

 ME VOY A HACER UN COLLAR

Me voy a hacer un collar
con lágrimas de mujeres.
Campanitas que me canten
el mal que nunca se duerme.
Con toda lágrima inútil
del querer de los quereres.
Desde el primero hasta el último.- ¡Amorcito de mi frente!-
¡Qué collar de siemprevivas
para mi garganta y sienes!
¡Estrellitas de los cielos,
luceritos de las fuentes!
Me voy a hacer un collar
precioso, que no se pierde.

Nadie puede perderse  venir a la piscina más grande del  mundo, enfangarse los pies en nuestros montes y echarse un pizco en nuestros chiringuitos y guachinches. Mi alma grita, ¡Felicidades mis canarios, que somos el paraíso del mundo, el trampolín de los sueños!

Canarias, trampolín de sueños
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