sábado 27/11/21

Ni la izquierda es tan buena ni la derecha tan mala

A pesar de mi corta experiencia en este “mundo de  mayores” he podido corroborar y comprobar un detalle; al parecer la mayoría de la población tiene arraigada la idea de que la izquierda es la única capaz de hacer lo que llamaríamos coloquialmente una política social por y para el pueblo.

Usar la palabra socialismo, y autoproclamarse socialista en teoría debería ser un orgullo. El pensar que hacemos una buena labor mostrando nuestro apoyo a grupos parlamentarios, que  presuponemos mirarán por el pueblo y por los ciudadanos de a pie como si ellos fueran iguales a nosotros; gente corriente, que sabe que es pasar necesidades, que sabe que es hacer números para llegar a fin de mes, que sabe que es sentir la impotencia de tener que privarse uno de ciertos “lujos” ( como el salir a cenar en familia, ir al cine en pareja o tomarse una copa con amigos) en momentos puntuales de nuestra vida y que por desgracia se está convirtiendo en algo más común y asiduo el tener que prescindir de estos pequeños placeres de la vida, por intentar mantener las cuentas al día.

Debemos aclarar nuestra mente y nuestros pensamientos, sentarnos a recapacitar y hacer objeción de conciencia, y ser objetivos…. Sobre todo ser objetivos…

Incluir la palabra socialismo o socialista en un programa electoral o en el nombre de un grupo parlamentario no te convierte por arte de magia en algo bueno  o digno de confianza. Estamos acostumbrados a las viejas políticas fosilizadas y bipartidistas desde antaño entre el partido socialista obrero español y el partido popular y es por ello y gracias a vivir en un estado democrático fue posible la entrada de nuevas corrientes ideológicas en nuestro panorama político.

La llegada tanto de unidas podemos cómo de vox, supusieron el soplo de aire renovado que necesitábamos en ese preciso instante, aunque por desgracia ( o por suerte según quien lo mire) unidas podemos quiso desviarse de ese camino que tan bien solo ellos supieron vender en sus comienzos. Un camino por el cual muchos ciudadanos ( en el que me incluyo) quisimos caminar en algún momento, por un instante pareció que alguien del panorama político nos entendía y nos comprendía y por una vez alguien nos escuchaba “desde arriba”, pero como comenté anteriormente por desgracia, se desviaron de ese camino que comenzaron construyendo tan bonito, para acabar convertidos en mero humo que se desvanece y se consume como el que desprende un cigarro apunto de apagarse. A día de hoy no es más que un espectro de lo que en América Latina hizo y hace tanto daño; un huracán bolivariano, basado en políticas dictatoriales, expertos en manipulación de  masas ya que su experiencia se basa en años de perfeccionamiento y en la corrección de errores de sus predecesores.

 toda la vida escuché que la derecha, o por decirlo de otra forma los partidos conservadores miraban más por el sector empresarial que por la ciudadanía, pero mi ignorancia y mi incesante cuestionamiento interno, me hacen pensar y reflexionar en algo;

¿Acaso no es fundamental para una sociedad y para establecer un estado de bienestar general que la situación marche favorable para el tejido productivo y para el sector privado más propiamente dicho? , ¿ Acaso no es un pilar fundamental de nuestra sociedad el sector privado, del cual (me incluyo) millones y millones de familias viven de él en este país?, ¿Acaso no es cierto que en este gran país democrático ( cómo venía siendo hasta hace poco) cualquiera de nosotros con trabajo y esfuerzo podía aspirar a convertirse en empresario si así lo quería?, ¿Acaso no es cierto que si al empresario le va bien, al trabajador también le irá bien, puesto que obtendrá mejores condiciones y mejor salario, y que si al contrario no consigue esa estabilidad que tanto deseamos, siempre cabe la posibilidad de cambiar de empresa?

El enemigo de nuestra nación no se encuentra entre las filas del sector privado, ni entre las filas de nuestro tejido productivo, nuestros enemigos son aquellos que pretenden enfrentar a ricos contra pobres, acusando al rico de ser el causante de todos los males y problemas que aquejan al pobre, y estigmatizando al rico por el simple hecho de tener recursos económicos. La solución a nuestros males no es el volver al rico pobre y permanecer todos en la misma línea de necesidad y precariedad económica, sino la de apostar por políticas que nos de el apoyo suficiente y la valentía para algún día lanzarnos a emprender, politicas que favorezcan La creación de pymes, que reactive y valore nuestro tejido productivo, invierta en el desarrollo industrial de nuestra nación, y sobre todo políticas que fomenten la exportación de nuestros productos así como nos ofrezca protección de nuestros productos lácteos, agrícolas, pesqueros,( entre otros…) Frente a productos del exterior de dudosa calidad y que apenas pasan controles sanitarios y de ahí su precio con los que resultan imposibles de competir y una batalla perdida para nuestros agricultores, ganaderos, pescadores…

Apostemos por un cambio, pero un cambio de verdad, analicemos coherentemente  la situación y el panorama actual y no nos dejemos lavar el cerebro por aquellos medios de comunicación comprados con nuestro propio dinero, que no tienen más objetivo que el de manipularnos y convencernos de que lo que vemos, oímos y creemos es lo correcto solo por que así lo dicen ellos…

Ni la izquierda es tan buena ni la derecha tan mala
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