sábado 4/12/21

Arrecife, la antología del pacto insular

Si alguien pensaba que las cosas no podían ir a peor es que no conoce a los políticos insulares.

Llevamos muchos años, demasiados, asistiendo impávidos y en muchas ocasiones atónitos, a las continuas demostraciones de inutilidad e incompetencia de los que nos gobiernan en todas y cada una de las instituciones públicas insulares.

Las convulsiones, cuasi volcánicas, que se producen en los diferentes estamentos públicos de la Isla, nos están llevando a situaciones esperpénticas que ponen de manifiesto que, por muchas elecciones que llevemos en democracia, no hay forma de encontrar políticos que puedan estar, aunque sea mínimamente, a la altura de los que se les exige para lo que se les paga.

La última vuelta de tuerca a esta autentica oda al disparate la acabamos de ver en Arrecife, tercera capital canaria por importancia y primera por incompetencia.

La ilustrísima y excelentísima alcaldesa capitalina, la sin par Duquesa de Alba o Miss Avenida como prefieran, ha tardado dos años en darse cuenta que sus compañeros de viaje son una cuadrilla de inútiles, incompetentes, desleales y otras lindezas, según sus propias declaraciones post-parto.

Si tiramos de hemeroteca, que es lo peor que le puede pasar a un político, cuando se conformo este engendro de pacto entre dos mujeres con más ambición personal que capacidades políticas, vemos como las incongruencias son tan graves que como para que un especialista haga un informe clínico.

Según palabras de la multiusos, el pacto entre su partido y el PSOE, era lo mejor que se podía suscribir para sacar a Arrecife del pozo donde le había metido el gobierno anterior, curiosamente encabezado por su compañero futuro de cama.

Las coincidencias programáticas llegaban al 90% de los programas electorales de ambas deformaciones políticas. Vamos que estaban más de acuerdo en lo que había que hacer en la capital que los desneuronados parteners que salen cada día de First Dates.

Al día siguiente de la firma del Pacto de la Perras, las descalificaciones que hacia la Duquesa del PP contra los acólitos de Miss Bolardo llenaban las páginas de los diarios locales. Recordar el desastre en el que Eva de Anta y Tomas Fajardo habían dejado a la capital insular se convirtió en el deporte nacional de los populares capitalinos.

Esta crítica ha sido una tónica habitual en la forma de gobernar de los genoveses cada vez que algo se demostraba que no funcionaba o que estaba sin hacer.

Pues bien, dos años después y sin mostrar un ápice de arrepentimiento por el pacto firmado y sus razonamientos para el mismo, la alcaldesa se da cuenta de que sus compañeros de viaje no eran lo que ella pensaba.

Traiciones, incumplimientos, deslealtades, ausencias, falta de responsabilidad, vagancia suma y otras lindezas la han llevado, por el bien de la capital, a romper el amor que tanto ha defendido en estos meses. A La Duquesa y a Miss Bolardo se les rompió el amor de tanto usarlo.

A buenas horas mangas verdes. No será porque algunos lo hemos venido denunciando desde el primer día de legislatura.

Si el pacto ha sido un desastre para los ciudadanos, su ruptura pone de manifiesto que, como no puede ser de otra forma, los intereses pecuniarios de algunos políticos siempre están muy por encima de los de los ciudadanos a los que gobiernan. Faltaría más.

No me voy a extender más porque este asunto da para un trabajo de fin de carrera, pero si me gustaría hacer hincapié en algo que me parece de una gravedad extrema.

Como colofón a este despropósito político en el que se ha convertido la política insular, a la, todavía alcaldesa de Arrecife, no se le ocurre otra cosa que poner encima de la mesa dos disparates más que añadir a su, más que lamentable, gestión  política, por un lado fomentar el transfuguismo y por otro, proponer a LPE que se sumen al nuevo gobierno municipal.

Decirle a Roy que siga en el grupo de gobierno, siendo del PSOE, es incitarle, a cambio de seguir pagándole con nuestro dinero, a que se convierta en un tránsfuga de su partido. Está claro que los asesores que tiene no sirven para nada. ¿A quién en su sano juicio se le podría haber ocurrido semejante disparate? Acabas de echar a los concejales socialistas y lo único que se te ocurre es proponerle a uno de ellos que se quede contigo.

Y ponerse a negociar la incorporación de los concejales de Lanzarote en Pie al nuevo pacto, después de haber llamado de todo menos bonita, a Leticia Padilla, es ya el colmo, mas cuando no es necesaria para gobernar porque con CC tiene de sobra.

Aquí lo dejo porque estaría diez minutos más despotricando contra estas actuaciones políticas y tampoco es plan aburrirles con mis ideas de bombero carentes de fundamento.

Pero una cosa si les digo, quien mucho abarca poco aprieta y si no vales para un puesto menos vas a valer para siete.

Arrecife, la antología del pacto insular
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