martes. 14.07.2026

Oswaldo en su estercolero político

Durante mucho tiempo se ha hablado del supuesto secreto de Oswaldo Betancort como candidato: que es buena persona. Aunque haya demostrado una gran incapacidad de gestión y haya dejado hundido el municipio de Teguise, siempre se ha dicho que sabe empatizar. Esa capacidad para bailar con los mayores mientras el complejo ambiental de Zonzamas arde; para afirmar que comparte el sufrimiento de quienes más lo necesitan mientras se sube el sueldo hasta los 100.000 euros tras una encuesta ridícula; o para pronunciar la ya mítica frase de «ni una cama más ni una cama menos» y terminar concediendo todas las licencias hoteleras que puede. Son rasgos de un político que parece incapaz de decir la verdad, pero del que algunos sostenían que, al menos, no actuaba con maldad, algo que muchos consideraban necesario en una isla demasiado acostumbrada a la confrontación.

Sin embargo, el problema al que se enfrenta ahora es mucho más grave. Oswaldo Betancort ha abandonado a los mayores de Lanzarote al desalojarlos del Hospital Insular, comprometiendo el futuro de un centro que durante décadas ha sido un referente para la atención geriátrica. Pese a las promesas, muchos ciudadanos temen que los servicios nunca vuelvan a ser los mismos. Es difícil hacerse una foto o marcarse un baile con un anciano al que se le ha impedido pasar el final de su vida en las condiciones dignas que él y su familia esperaban.

Este episodio representa, una nueva cesión a los intereses de Coalición Canaria. Betancort tenía dos caminos: enfrentarse a Fernando Clavijo y a Pedro San Ginés, aun a riesgo de perder poder político, o dar la espalda a los intereses de Lanzarote y de sus mayores, ha elegido salvarse a sí mismo.

¿Y cuál es el siguiente paso? El de siempre: levantar una cortina de humo. Denunciar a una dirigente socialista para desviar la atención del fracaso de su gestión. En esta ocasión, el objetivo es la secretaria general del PSOE de Lanzarote, Dolores Corujo, y de paso fomentar un cambio de liderazgo en el partido para hacerlo más dócil.

No es una casualidad. Coalición Canaria ya ha recurrido en otras ocasiones a la vía judicial contra dirigentes socialistas inocentes en momentos políticamente delicados, protagonizando cacerías mediáticas. Ahí están las denuncias falsas contraMario Alberto Perdomo, Manuela Armas, Carlos Espino, Eva de Anta, Alfredo Mendoza y entre otros,de manera especialmente dolorosa, Antonio González, cuya persecución continuó incluso después de su fallecimiento.

Ahora le toca el turno a Dolores Corujo. En el peor momento político de Oswaldo Betancort aparece una denuncia contra la líder socialista. Mientras tanto, la polémica por el Hospital Insular sigue ocupando el centro del debate público. También resulta llamativo que el mismo presidente que destituyó al gerente del Consejo Insular de Aguas para salvar a Pedro San Ginés sea ahora quien impulse una ofensiva política contra Dolores Corujo a través de los juzgados. No se puede ser peor persona. Dejar tirado al Hospital insular y denunciar a una persona inocente para tapar su propia culpabilidad.

El PSOE de Lanzarote ha aprendido de estos episodios. Por un lado, el partido tiene que seguir defendiendo la sanidad pública y al hospital insular. No nos pueden intimidar. Y por otro, la continuidad de Dolores Corujo en la dirección del partido no la decidirán Oswaldo Betancort en su estercolero político, ni nadie desde un despacho del Cabildo mediante denuncias. Serán, como siempre, los militantes socialistas de Lanzarote quienes, a través de los órganos democráticos del partido, decidan libremente quiénes los representan.

No, Oswaldo. El estercolero político que usted ha montado no decidirá el futuro del PSOE de Lanzarote.

Oswaldo en su estercolero político
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