lunes 18/10/21

El racismo justifica su ataque a los derechos humanos

El racismo justifica su ataque a los derechos humanos, mintiendo y tergiversando, como es su costumbre 

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Emigración de canarios a Venezuela e inmigración que recibe Canarias - Bruno Perera en CRÓNICAS DE LANZAROTE

El conocido fascista Bruno Perera, racista y xenófobo irracional, lleva tiempo con su iracunda campaña contra la migración, exigiendo que se maltrate a estas personas que llegan a Canarias jugándose la vida, huyendo del hambre y de la violencia. Y que lo que quieren es que se les permita continuar su camino hacia el norte. En esa campaña, Bruno Perera, como es su costumbre, miente y tergiversa la historia, la realidad y los hechos. Ahora acaba de publicar otro de sus intragables artículos, con su habitual sintaxis abracadabrante.

En mi propósito de defender todos los derechos de todas las personas, allá dónde estén, y vengan de dónde vengan he afrontado de nuevo la molestia tremenda de leerme este texto insoportable. Para responderle.

Bruno Perera, miente y malinterpreta desde el mismo título de su aberrante artículo. Muestra su escaso rigor desde el mismo inicio, utilizando, como s fueran isleños llegando a Venezuela, una conocida foto de italianos. Con lo fácil que es en Canarias encontrar imágenes de canarios migrantes a Venezuela. Sin ir más lejos, aquí tienen a uno:

Chema Tante, migrante en Venezuela, entre 1978 y 1994

Aunque Bruno Perera se empeñe en desviar la atención y mentir, quienes defendemos el derecho de asilo a las y los migrantes, lo hacemos porque tienen ese derecho, tanto legal, como desde los principios de solidaridad y de respeto a la dignidad de las personas.

Cuando se invoca la historia migrante del pueblo canario, no se hace por comparar unos derechos con otros, sino para recordar a la gente isleña su pasado.

Las y los migrantes que llegan a Canarias, como sabe muy bien el racista xenófobo Bruno Perera, del partido VOX, no quieren quedarse en Canarias. Lo que quieren es que se les permita seguir su camino hacia el norte. Bruno Perera sigue con su costumbre maliciosa de mentir, distorsionar la verdad. Estas personas en absoluto distorsionan ni compiten en el mercado laboral canario. Estas personas no le quitan el trabajo a nadie.

Perera compara de una manera simplista y mendaz los volúmenes de migración. La corriente migratoria de Canarias a  América, el histórico tributo de la sangre, nutrió, de San Antonio en Texas a Montevideo en Uruguay, de población isleña a América, en cantidades ingentes, incalculables, varios millones, por supuesto, muy lejos de los 150.000 migrantes que cita Perera en su dislocado texto. Valga decir que en La Habana de principios del XX el censo isleño pasaba de los cien mil y hubo momentos en que en Venezuela la población de naturaleza canaria superaba el medio millón. Llamar a la amada Venezuela la octava isla no era ninguna exageración. Y se atreve a afirmar Perera que

" la época de mayor emigración fue la década de los años cincuenta, y en especial para el canario/a que tuvo motivaciones especiales, terminada la Guerra Civil (1936-39)"

Cuánto ignora este hombre de la incontenible corriente migratoria que ha partido desde Canarias, en todos los siglos de su historia europea. Desde el mismo inicio de la invasión castellana a América, ya eran llevada fuerza de trabajo isleña.

Lo más irritante, lo más repugnante de este execrable texto del mentiroso compulsivo Bruno Perera, se refiere al trato recibido por las canarias y los canarios en Venezuela. Por supuesto que el gobierno venezolano y algunas empresas, en ocasiones nos maltrataron. Ahí está Guasina para demostrarlo. Guasina, que el ígnaro Perera no tiene ni idea de lo que es. Pero de lo que se habla, lo que le recordamos al pueblo canario, es cómo nos recibió y nos acogió el hermano pueblo venezolano, el bravo pueblo que ahora está dando una  lección de gallardía ante la horda fascista en la que milita Perera.

Lo que quiere Perera es que, además del maltrato dispensado por los gobiernos del estado español y de la Unión Europea, similar al que recibimos en algunas épocas las canarias y los canarios del gobierno venezolano, olvidemos lo bien que nos acogió el pueblo venezolano.

Dice Perera:

"los canarios/as, salvo unos pocos, no fueron a Venezuela con una mano delante y otra detrás como vienen los inmigrantes ilegales que nos arriban a nuestro territorio por medio de pateras barcos y/o pateras aviones"

Otra vez, demuestra Perera desconocer el drama de nuestra emigración en condiciones muy precarias. La gesta protagonizada por los barquillos que llevaron miles de compatriotas hasta las costas venezolanas. Quienes llegaron, porque hubo mucha muerte en el camino. Igual que ahora. Y fue todo lo contrario, todos íbamos "con una mano delante y otra atrás" porque no teníamos nada, nos moríamos literalmente de hambre. Lo mismo que las y los migrantes que ahora llegan a nuestras islas.

El pueblo canario tiene que recordar su realidad migrante. Pero, sobre todo, tiene que rechazar las mentiras de la xenofobía. La inmensa mayoría de las personas que llegan a Canarias desean seguir su camino. Las pocas que consiguen quedarse en las islas, como las que llegan a Europa, han demostrado ser trabajadoras, honradas y consecuentes. Esa imagen del extranjero delincuente es un invento de la mente calenturienta de orates como Bruno Perera.

Aleguen lo que aleguen los racistas, su única razón es el odio y la intolerancia. El pueblo canario no es así. El pueblo canario, migrante y mestizo, es acogedor y solidario.

Lo escribe y lo sostiene Chema Tante

El racismo justifica su ataque a los derechos humanos
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