domingo 28/11/21

Más justo y realista. Reglamento de Extranjería

Anda muy alborotada la gente a la que le interesa que se impida trabajar a la gente migrante, ante la noticia de un nuevo Reglamento de Extranjería que contempla el asunto con algo más de sentido de la realidad y de la justicia.

Hasta ahora, los obstáculos de la gente joven migrante para trabajar y para obtener documentación eran casi insalvables. Hasta el punto de que se otorgaban permisos de residencia que no permitían trabajar.

Es obvio que de esta manera se generaban grandes masas de personas obligadas a trabajar clandestinamente para subsistir, hasta que consiguieran regularizar su situación. Unas enormes masas de personas expuestas al abuso de las empresas desaprensivas. Porque esta gente ha seguido viviendo. Y, salvo escasísimos casos, sin caer en el delito. Han conseguido salir adelante, trabajando honradamente, pero para empleadores que se aprovechan de su desgracia.

Claro que para que esto siguiera así, era necesario descalificar a la gente migrante. Y se han sucedido las campañas mentirosas, con calumnias sobre inexistentes delitos, sobre supuestos alojamientos en hoteles "con todo pagado", los  inventos de que se abonan pagas y ayudas.

Ahora, por fin, el Reglamento de Extranjería se actualizará, de acuerdo con el sentido común y el respeto a los derechos humanos.

Y, también algo muy importante, en beneficio de la economía. Porque lo que más conviene es que estas personas, que van a trabajar, de todas formas, lo hagan legalmente, cotizando a la Seguridad Social y al fisco, y que las empresas empleadoras, cumplan también con esas obligaciones.

Y, algo que nunca se dice, en beneficio también de las trabajadoras y los trabajadores que hasta ahora han sufrido las consecuencias de esta competencia desleal, de unas personas obligadas a trabajar por menos sueldo y en condiciones de abuso.

La migración es incontenible, pero, además, es conveniente para los pueblos que la reciben. La mejora de las condiciones de integración son buenas para todas las partes, salvo para quienes pretenden aprovecharse de la indefensión de la gente migrante.

Por eso está tan alborotada la gente que sirve a las empresas desaprensivas.

No hay que contener el flujo migratorio. Además, es imposible. Lo que hay que hacer es facilitar la integración. Y, le guste o no a la gente que sirve a las empresas desaprensivas, la migración no es un delito.

El Gobierno aprueba la reforma del reglamento que facilitará los papeles a menores y jóvenes migrantes

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