martes 25/1/22

Y ahora, Marte

Corre por periódicos y redes la información de que en Marte existen bases en las que conviven humanos de diferentes razas y líderes extraterrestres. Lo ha dicho, cuentan, el general israelí retirado Haim Eshed, que al parecer fue el jefe del Mosad, el servicio secreto de aquel país, uno de los más eficaces del mundo. Comentan las fuentes que Trump lo sabe y que quiso darlo a conocer al mundo, pero sus propios servicios de inteligencia lo desaconsejaron, por aquello del pánico. O porque interpretan que uno de los extraterrestres es el propio Trump, que actitud no le falta. Los amigos de lo desconocido, los estudiosos del fenómeno ovni y los esotéricos en general están encantados con la noticia, que no tendrá confirmación de fuente oficial alguna, dicen que porque los terrícolas no estamos preparados para recibirla. Lo bueno de Marte es que allí no se pagan impuestos, ni los habitantes de las bases secretas reciben las cartas negras de Hacienda, o de las haciendas, porque al menos hay dos por comunidad autónoma, la estatal y la otra. Hay gente en Marte y aquí seguimos con la pandemia, recibiendo inmigrantes ilegales que nadie sabe dónde colocar (ni el Gobierno) y contemplando tragedias como el incendio de la nave de Badalona, donde vivían más de 200 subsaharianos de los que algunos han muerto en un incendio pavoroso. Puede ocurrir lo mismo un día en el edificio Iders del Puerto de la Cruz, atestado de okupas, en el centro mismo de la zona turística. Ya se han producido varios conatos; y el que avisa no es traidor. El Gobierno sólo legisla machangadas y olvida los verdaderos problemas de los ciudadanos que pagan sus impuestos y no reciben nada a cambio. En fin, hay bases, marcianos y eso en Marte. ¿Y dónde si no? ¿En La Moncloa? Pues también. Por cierto, ¿por qué no dejan tranqui al emérito?

Publicado en Diario de Avisos

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