jueves 28/10/21

Lo que el viento no se llevó

Resulta que la plataforma HBO ha retirado de su oferta Lo que el viento se llevó, una de las películas más taquilleras del mundo; por racista. Yo creo que no lo es, sino que refleja la triste realidad de lo que evoca: la esclavitud –que sigue- en los Estados Unidos. A este paso de llegar a extremos, el urólogo chino que se volvió negro tras contraer el coronavirus exigirá que se retire el propio coronavirus del catálogo de enfermedades. Ojalá. Y el negro Sam, que dio forma a la canción El tiempo pasará (As times goes by) debería ser jubilado y subastada su memoria, como se subastó su piano por una cantidad millonaria. El otro día volví a ver Casablanca y la película cada vez me gusta más. Me sé los diálogos de memoria, hasta cuando el prefecto francés le dice a sus subordinados, tras Rick disparar al mayor alemán en el aeropuerto: “Han matado a un hombre; detenga a los sospechosos”. Los sospechosos en Casablanca eran siempre los mismos. Mientras eso ocurre, Ilsa y Viktor se marchan a bordo del avión, atravesando una capa de nubes de 200 metros, camino de Lisboa. Porque sabíamos hasta cuántos metros de espesor tenía la capa de nubes, algo que era totalmente irrelevante en la película. En este mundo traidor, cuando sucede algo tan horroroso como el asesinato del ciudadano negro George Floyd en Minneapolis, a manos de un policía, todo suele sacarse de quicio. Pero solo un rato; más tarde las cosas se recolocan en lo que los sociatas llaman “nueva normalidad”. El viento nunca se lo lleva todo, siempre deja algo. Lo que pasa es que, en vez de resolver los problemas y poner todo nuestro esfuerzo en ello, es mejor acudir a lo más inocente: dejar de proyectar una película.

Publicado en Diario de Avisos

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