domingo. 27.11.2022

Los genoveses Vivaldi fueron los primeros en circunnavegar África

MANOSCRITTO MEDIEVALE DI GALVANO FIAMMA

Un manuscrito medieval inédito de Galvano Fiamma revela el misterio.

La expedición de los navegantes genoveses Vadino y Ugolino Vivaldi representó un episodio mítico, envuelto en un gran misterio, emprendido en la primavera de 1291 con el propósito transoceánico de llegar a las Indias a través de la circunnavegación de África. La noticia de la empresa viajera de los hermanos Vivaldi nos había llegado, hasta ahora, sólo a través de los Anales de Génova escritos por el cronista Jacopo Doria, articulados en el siguiente pasaje:

              “En el citado año, Tedisio Doria, Ugolino de 'Vivaldi y su hermano, junto con algunos otros navegantes de Génova, se embarcaron en un viaje que nadie había intentado antes. Armaron por completo dos galeras, las cargaron de víveres, agua y todo lo necesario con rumbo al Estrecho de Ceuta: Su propósito era llegar a la India surcando el océano, para traer productos útiles de allá. En estas galeras partieron los dos hermanos Vivaldi y dos franciscanos. La empresa pareció un acontecimiento extraordinario no sólo a los que la vieron, sino también a los que oyeron hablar de ella. Pasaron por la localidad de Gozora; pero desde entonces no supimos nada de ellos. Dios los proteja y los lleve a casa sanos y salvos.”

Pues bien, una nueva fuente desenterrada, recientemente, nos hace tomar conciencia de un destino diferente de los hermanos Vivaldi: Ellos, contrariamente a lo que siempre se ha pensado, no naufragarían y perderían con sus galeras durante la travesía oceánica más allá de la Colonne d'Hércules, pero nunca volverían a casa voluntariamente, debido al gran peligro que les acechaba para afrontar el viaje de regreso. Se trata de la “Cronica Generalis sive universalis” del fraile dominico Galvano Fiamma, obra manuscrita inacabada, aparentemente escrita hacia 1340, que representa, en las intenciones del autor, una historia del mundo desde su origen -la Creación- y actualmente se encuentra en la posesión de un coleccionista privado en los Estados Unidos.

¿De dónde saca el fraile dominico sus noticias, incluida la del destino de los hermanos Vivaldi? Él mismo revela la fuente de su narración tal como está en su forma habitual de escribir: un “Tractatus de mappa Ianuensi quam composuit sacerdos Sancti Marchi de Ianua” escrito por otro fraile dominico, Giovanni da Carignano, ilustre pionero en la historia de la cartografía medieval, Rector de la Iglesia de San Marco in Molo, ubicada en el interior del puerto de Génova hasta su muerte en 1329. Esta obra de Giovanni da Carignano, aunque conocida por ser mencionada en el Supplementum cronicarum de Giacomo Filippo Floresti (a su vez fuente probable de Galvano Fiamma) parecía perdida. Galvano, por tanto, toma su información del Tractatus de mappa de Giovanni da Carignano, que constituye un escrito adicional y complementario de los mapas o planisferios, que contiene información que, por su extensión y número, no podría ser reportada en mapas náuticos, piloto libros o globos.

Pero el ilustre cartógrafo, a su vez, ¿de quién obtuvo la noticia? Y aquí Galvano Fiamma nos revela, con unos cien años de antelación, que en el año de los dominios MCCC (año 1300, para entenderse indicativamente) se produjo el primer contacto diplomático entre la llamada "Etiopía" de la época medieval y Europa Occidental, mediante una carta del Emperador de Etiopía dirigida al Rey de España, encomendada a treinta embajadores, que contenía una propuesta de alianza militar contra los musulmanes, carta que, debido a la muerte del Rey de España, (identificado sin duda como Fernando IV de Castilla y León, reinando de 1295 a 1312) fue entregado en Aviñón al Papa Clemente V (en el cargo desde 1307 hasta su muerte en 1314).

En el relato de Galvano Fiamma, referente a la expedición de los hermanos Vivaldi, aparece un comandante de nombre desconocido, este Uberto di Savignone y se relata la historia de los embajadores, como ya se mencionó, quienes decían que los hermanos genoveses Vivaldi habían llegado en su tierra, pero había desistido de volver a casa debido a las dificultades del viaje. Aquí está el pasaje, traducido del latín:

“No fueron solo esos embajadores etíopes los que vinieron a nosotros, sino que una vez algunos de los nuestros también vinieron a ellos; lo contaron aquellos treinta embajadores en la ciudad de Génova. Se sabe que en el año 1290 dos galeras genoveses, con más de 600 cristianos y algunos clérigos a bordo; los comandantes eran Uberto di Savignone y… cruzaron el Estrecho de España y, navegando por el Atlántico, llegaron a Etiopía, al sur del Ecuador. No tenían más provisiones; bajaron a tierra y empezaron a saquear todo lo que hallaron, porque se morían de hambre. Fueron capturados y traídos por el emperador que se ha dicho, y sabiendo que eran cristianos y súbditos de la Iglesia romana, los recibió con gusto, los honró mucho y les confirió gran dignidad. Nunca volvieron a Génova: no les apetecía volver por mar, por los peligros que van más allá de toda imaginación, y no pudieron volver a tierra, porque en medio están los musulmanes, que intentan impedir con todas sus fuerzas que Los cristianos van a Etiopía y que los etíopes vengan a nosotros, porque temen que se unan contra ellos, que sería su fin. Todo esto fue dicho por los embajadores del emperador de Etiopía que estaban en Génova, y que vieron a los genoveses en Etiopía".

No hay duda de que la expedición de la que habla Galvano Fiamma es de la que habla Lacopo Doria,  en sus Annales.

Hay algunos puntos en los que no hay una perfecta coincidencia en los detalles (el año relatado en el manuscrito es 1290, y no 1291; los tripulantes se indican en número de 600, quizás fueron bastante menos; el comandante no es un Vivaldi, sino cierto Uberto di Savignone (localidad cerca de Génova).

 Lo más interesante, sin embargo, radica en lo que dice Galvano Fiamma sobre el destino de los marineros: no desaparecieron en el océano por naufragio, sino que desembarcaron en una tierra llamada "Etiopía", donde fueron bien recibidos. Los marineros de la tripulación, habiendo terminado sus provisiones, desembarcaron, se entregaron al saqueo y fueron capturados por los soldados del Emperador de Etiopía; éste, habiéndose cerciorado de que eran cristianos, los acogió con muchos honores y les permitió permanecer en su reino.

Otro aspecto importante a los efectos de la reconstrucción histórica, en relación con las noticias relatadas por Giovanni di Carignano sobre el resultado de la expedición de los hermanos Vivaldi, está dado por el hecho de que los hechos relatados parecen estar bien conciliados con algunas noticias de otros fuentes consideradas fantasiosas y poco fiables por los estudiosos, que también insinúan la supervivencia de los navegantes de Vivaldi en África y los grandes peligros de la navegación.

Al respecto, cabe mencionar aquí que El Libro del conocimiento de todos los ….., (conjunto de relatos de viajes imaginarios) escrito hacia 1375 por un religioso anónimo, habla del viaje emprendido años después por un genovés llamado Sorleone, que se embarcó en busca de su padre Ugolino Vivaldi: he aquí la traducción del pasaje:

“Según me dijeron en la ciudad de Graçiona, los genoveses que habían escapado del hundimiento de su galera en Amenuan habían sido llevados allí; de la otra galera, que se había salvado, no sabían la suerte... En la otra ciudad de Magdasor me hablaron de un genovés, llamado -dijeron- Sorleone, que había ido allí en busca de su padre, que había partido con las galeras de que hemos hablado. Le habían rendido todos los honores; Sorleone quería ir al imperio Graçiona a buscarlo, pero el emperador de Magdasor se lo impidió porque el viaje era demasiado incierto, debido a los peligros del camino".

Nuevamente: en el año 1453 el llamado Itinerario de Antoniotto Usodimare menciona la expedición de Vivaldi, destacando la supervivencia en África de personas que formaban parte de la tripulación:

"En el año 1290 salieron de Génova dos galeras, armadas por los hermanos Vadino y Guido de 'Vivaldi, que querían ir al Este, a las regiones de la India. Las galeras hicieron un largo viaje; pero cuando llegaron al mar de Etiopía, uno de los dos encalló en un bajío, y no pudo continuar. El otro continuó el viaje y cruzó ese mar hasta llegar a una ciudad en Etiopía llamada Mena. Allí fueron capturados y mantenidos cautivos por los habitantes, que son cristianos de Etiopía, sometidos al sacerdote Gianni. Esa ciudad está situada sobre el mar, junto al río Sión. Su encarcelamiento fue tal que ninguno de ellos pudo regresar de allí. Todo esto fue contado por comerciantes etíopes en la ciudad de El Cairo”.

En conclusión, ahora podemos creer que, con toda probabilidad, estas noticias ya conocidas desde hace algún tiempo se remontan al conocimiento del Tractatus de mappa de Giovanni da Carignano: el manuscrito de Galvano Fiamma, que se inspira en él, abre, por tanto, otra ventana al conocimiento de la historia y, tras el análisis en profundidad de la investigación en curso, podrían reservarnos otras revelaciones sensacionales.

Alfonso Licata es presidente de la Sociedad Dante Alighieri – Comité Islas Canarias y presidente del Comitè VII Centenario redescubrimiento de Lanzarote y Canarias por el navegante italiano Lanzarotto Malocello

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