Por primera vez, en el marco del estudio de fondo marino de Repsol en Canarias, una cámara subacuática ha bajado a más de 1.000 metros de profundidad, en la zona donde se llevarán a cabo los sondeos exploratorios, a una distancia mínima de 50 kilómetros de Lanzarote y Fuerteventura
La petrolera señala que "la vida se hace difícil en esas condiciones de absoluta oscuridad y escasísimo oxígeno en el agua"