Los servicios de emergencia desplegados en el municipio de Yaiza han localizado en la mañana de este martes un cuerpo sin vida a 20 metros de la zona donde desapareció el joven estadounidense el pasado domingo. Por el momento no se ha confirmado que la persona encontrada se trate del joven estudiante que fue arrastrado por el fuerte oleaje en la peligrosa zona de Los Charcones. El dispositivo de búsqueda retomó este mismo martes por tercer día consecutivo la actividad para intentar localizar al desaparecido.
El Consorcio de Seguridad y Emergencias del Cabildo de Lanzarote confirmó a última hora de este lunes que todos los esfuerzos que hicieron para tratar de hallar al joven desaparecido fueron totalmente infructuosos. Aunque no se puede descartar hallarlo con vida, las esperanzas son prácticamente nulas, toda vez que el tiempo transcurrido y las circunstancias de la zona y el clima no invitan precisamente al optimismo.
A última hora del martes fue el gerente del Consorcio, Enrique Espinosa, quien confirmó que después de una dura jornada, en la que había participado activamente la patrullera de la Guardia Civil, agentes de la Policía Local de Yaiza, personal de Protección Civil, de Helimer y los bomberos, que llegaron a utilizar su dron de búsqueda, no tenían otro remedio que dar por finalizado el operativo sin ningún tipo de éxito, sin que se localizara ni la menor pista sobre el lugar en el que se encuentra la persona desaparecida.
"Volveremos mañana con más equipamiento para tratar de hallar a esta persona, con más material y más equipo. Creemos con todos los indicios que nos dan que tiene que estar ahí en la costa, en la zona donde desapareció", comentó Espinosa apesadumbrado.
El incidente, como ya adelantó este diario, se produjo cuando cuatro estudiantes norteamericanos que se encontraban en una vivienda vacacional de Arrecife decidieron el pasado domingo ir a bañarse en la zona de Los Charcones, seguramente atraídos por las espectaculares imágenes que se ven en internet del peligroso lugar. Conscientes del peligro, puesto que dejaron el coche aparcado en el lugar en el que está cortado el acceso, decidieron meterse en el agua, a pesar de que era una jornada en la que había avisos de peligro por mala mar. El resto ya se sabe, dos lograron salir en pocos minutos, a un tercero le rescató el helicóptero del GES y el cuarto amigo desapareció tragado por la incalculable fuerza del mar Atlántico.
