lunes. 05.05.2025

El Gobierno pakistaní ha confirmado que la crisis humanitaria provocada por las inundaciones supera a la que derivó del terremoto de 2005 y "hay 14 millones de personas afectadas, de los que más de 6 millones son niños, cada vez más vulnerables a problemas de malnutrición y enfermedades que ponen en peligro sus vidas", según alerta Save the Children.

Fuentes de organismos humanitarios alertaron hoy de que la crisis actual "aumentará considerablemente" en los próximos meses los problemas de desnutrición infantil, un mal "muy extendido" ya en un colectivo -los menores de 18 años- que en Pakistán representa el 44 por ciento de los 170 millones de habitantes.

El coordinador de Emergencias de Unicef en el país surasiático, Óscar Butragueño, explicó que existe gran preocupación por que los niños damnificados reciban atención médica adecuada, pues son los "más vulnerables" a enfermedades como la diarrea, de la que se están registrando miles de casos debido a las aguas contaminadas.

"El acceso a agua limpia es fundamental y también garantizar unas condiciones de higiene mínimas", observó una fuente de una ONG dedicada a la protección infantil.

Agregó que la pérdida de grandes terrenos de cultivos repercutirá "obviamente" en la nutrición de las comunidades afectadas.

Las peores inundaciones de los últimos 80 años en el territorio plantean además un negro horizonte para la educación, pues han destruido en pocos días más escuelas que la insurgencia talibán en los últimos tres años, mientras que los centros que quedan en pie sirven de albergue para decenas de miles de personas que han perdido sus hogares.

"Las escuelas van a sufrir. Habrá que rehabilitar", subrayó Butragueño, quien cifró en cerca de un millar los centros educativos que nos son funcionales en estos momentos.

Y por encima de los problemas más inmediatos planea la sombra de la potencial explotación de decenas de menores que han quedado huérfanos o separados de sus familias, entre 300 y 400, según estimaciones de Unicef, que calcula en 1.600 los muertos desde fines de julio.

La situación de los niños preocupa y también el avance de las aguas en el sureste del país, donde el río Indo inundó en las últimas 24 horas al menos 620 poblaciones de la provincia de Sindh, aseguró un portavoz de la Autoridad Nacional de Gestión de Desastres, Ahmad Kamal.

"La estructura de las presas de Guddu y Sukkur resiste, a pesar de la enorme presión y de tener algunas brechas. Pero con las lluvias monzónicas que se prevén para esta semana la situación es todo un desafío", sostuvo Kamal.

Según esta fuente, además de en Sindh, donde los daños pueden ser todavía mucho mayores y se sigue evacuando a gente, las aguas vuelven a crear problemas en puntos ya afectados, "especialmente en las áreas en que confluyen dos ríos" de la vecina provincia oriental de Punjab, cuyo sistema de canales está bastante dañado.

Un portavoz de la Oficina de Naciones Unidas para la Coordinación de Asuntos Humanitarios, Maurizio Giuliano, afirmó hoy que la catástrofe ha superado a la del "tsunami" que en 2004 sacudió el sureste asiático, "en términos de afectados", que no de fallecidos.

Estas palabras llegan cuando la ONU está a punto de anunciar a la comunidad internacional un plan de asistencia inmediata para Pakistán para el que solicitará unos 360 millones de dólares, según fuentes humanitarias.

Con más de un 15 por ciento del territorio anegado por el agua, las autoridades paquistaníes sitúan en 12,5 millones el número de damnificados por la tragedia y en 1.203 las víctimas mortales.

Por su parte, la ONU habla de más de 1.600 fallecidos y entre seis y siete millones de afectados "directos".

Unos damnificados a quienes hoy volvió a visitar por tercera vez el primer ministro paquistaní, Yusuf Razá Guilani, en esta ocasión en el sur del Punjab, donde apeló a la necesidad de que "la nación esté unida", según el canal privado "Express TV".

No ha hecho aún lo propio el presidente, Asif Alí Zardari, quien tras más de una semana de críticas por su visita oficial a Europa, ya terminada, aún hoy no tenía previsto regresar a Pakistán, según dijo una de sus portavoces, evidentemente molesta por la pregunta.

El equipo médico de la ONG en Batagram ha conseguido cruzar el río Indus para acceder a las mujeres y niños que se habían quedado aislados. "Es la primera vez que se consigue llegar a la zona para proporcionar ayuda", ha explicado la organización, que centra su esfuerzo en tratar los principales problemas de salud con los que se ha encontrado: las infecciones respiratorias agudas, la diarrea aguda, la sarna y las infecciones en la piel y los ojos.

Asimsimo, ha explicado que "a la pobreza ya existente se suma la escasez de alimento y el aumento de los precios, que se han disparado en la última semana por los cortes en el suministro y los daños a los cultivos". De esta forma, "alimentos básicos como harina, azúcar, papa, aceite, frutas, cebolla, jengibre o ajo se venden por casi el doble de su precio o han desaparecido del mercado".

"El reto más urgente es garantizar el suministro de alimentos y restablecer las redes de transporte para acelerar la entrega de la ayuda que necesitan desesperadamente", ha señalado la responsable de Internacional de Save the Children, Lucía Losoviz.

Por otro lado, la educación permanece "paralizada" ya que más de 2.000 escuelas han sufrido daños por las inundaciones o se han tenido que convertir en refugios temporales. En este sentido, Losoviz ha explicado que "la magnitud del daño en las escuelas pone la educación del país en peligro". Asimismo, ha indicado que "el nuevo año académico debería empezar esta semana, pero el Gobierno lo ha tenido que posponer hasta principios de septiembre".

6 millones de niños pakistaníes, víctimas de las inundaciones
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