sábado 4/12/21

Las trabas de Educación impiden ir a clase a un joven de Lanzarote con discapacidad motora

El joven, de 17 años, padece distrofia muscular de Duchenne y ha tenido que dejar las clases en el IES César Manrique 
YARELY - IVAN FOTO 03
El joven Iván Páez.

Iván Páez nació en el año 2003 y vive en Arrecife. Su madre, Yarely Páez, ha querido compartir con Crónicas el auténtico vía crucis que su hijo lleva meses sufriendo al no poder acudir a clase debido a que la Consejería de Educación del Gobierno de Canarias no ha adaptado el centro en el que estudia a sus especiales condiciones de movilidad, tal y como establece la Ley.

Cursó la educación primaria en el CEIP Capellanía del Yágabo donde Yarely, su madre, apunta que "sí que pudieron poner todos los medios para las necesidades que él presentó en su día, que son diferentes a las actuales dado el empeoramiento de su salud".

Yarely Páez explica que Iván padece distrofia muscular de Duchenne, que "es una enfermedad degenerativa". La madre de este joven lanzaroteño precisa que "Iván caminaba cuando nació, pero a los cinco años le diagnosticaron la enfermedad y a los 8 años se quedó en silla de ruedas". Desde sus primeros años ya manifestaba dificultades motoras y "fue finalmente a los 5 años cuando le pusieron nombre a lo que le pasaba, tras una búsqueda con varios especialistas".

Al acabar sus estudios de primaria, este joven fue derivado al IES César Manrique, que es el centro de secundaria habilitado en Arrecife para atención motora preferente. Cursó con normalidad el primer curso de la ESO y, dadas las dificultades para el aprendizaje que le fueron detectadas, luego pasó a cursar el Programa de Mejora del Aprendizaje y del Rendimiento (PMAR).

Ha tenido que dejar las clases

Tras las restricciones por las especiales medidas dictadas a consecuencia de la pandemia de la Covid-19, Iván comenzó a asistir de nuevo a clases presenciales el pasado lunes, 12 de abril, después de un año de confinamiento por el coronavirus. Acudió a su centro, el IES César Manrique de Arrecife, "totalmente vacunado, con sus notas aprobadas y con muchas ganas de volver a su normalidad”, relata su madre pero, “tristemente no fue así”.

Yarely Páez denuncia que "pretendían que yo saliera de mi trabajo a cambiarle el apósito porque alegan que eso no entraba en sus funciones como auxiliares; que eso es un trabajo de enfermería, con toda la razón del mundo". Esta madre precisa que “quien tiene que solucionar el problema es Educación o el político que esté por arriba del inspector”. “Es imprescindible y necesario contar con la presencia de enfermeras en el ámbito educativo y más en estos centros preferentes motóricos", explica la tutora del joven.

La madre está “indignada” y dice sentirse “impotente”. Considera que bien el centro, o bien el inspector, o en su caso la autoridad educativa, están haciendo dejación de funciones con el caso de Iván.

Respuesta inmediata pero sin soluciones

El pasado martes, 13 de abril, Yarely Páez fue reclamada por la dirección del IES César Manrique para que acudiera al centro educativo a llevarse a su hijo ante la imposibilidad de poderle atender en las acciones necesarias para acudir a las clases, al carecer de una persona habilitada para ello en dicho Instituto. Ante tal circunstancia, “impotente”, Yarely realizó un llamamiento a la desesperada en el popular chat de WhatsApp ‘Momento Ciudadano’. De inmediato, la diputada socialista en el Parlamento de Canarias Lucia Olga Tejera, que también está en el referido grupo de WhatsApp, contactó con ella interesándose por el tema y manifestándole que de inmediato pondría el asunto en conocimiento de la consejera de Educación, la lanzaroteña Manuela Armas.

Al día siguiente, ya el miércoles, el inspector de Educación de zona contactó con la madre de Iván para indicarle los pasos previos que debía realizar para darle trámite a la petición formal de dotar al IES César Manrique del personal necesario para atender las necesidades que este menor requiere para poder asistir a clases con normalidad.

Para ello, el pasado viernes Yarely acudió con su hijo Iván a su médico de atención primaria para que valorase la situación y reclamara del especialista correspondiente el informe necesario. Pero, además de revisar el estado de las heridas que sufría Iván, durante la visita el medico sugirió a la madre que su hijo guardara reposo para que se sanaran dichas heridas. Al respecto, una enfermera del Servicio Canario de Salud (SCS) acude a diario a su domicilio para realizar las curas.

La realidad, a día de hoy, es que Iván se encuentra en casa, en reposo por indicación médica, a consecuencia de las lesiones que ha sufrido al no haber sido atendido adecuadamente en el centro donde cursa estudios.

“Lucharé hasta el final”

"Lucharé, eso lo prometo. Lucharé por él y lo escucharán, tiene que ser escuchado", ha advertido ya desesperada la madre de Iván, que insiste en que esta situación “no es justa”. “La integración de personas discapacitadas que venden es mentira. A los hechos me remito: abandonan a su suerte a un menor que tiene que estudiar como cualquier otro, con todos sus derechos a recibir una educación en su centro educativo, pero no se cubren sus necesidades, sea con una enfermera o con cualquier personal especializado".

Iván escribe a sus profesores

En la mañana de este martes, 20 de abril, ante la imposibilidad de asistir a clases, Iván ha querido justificar su ausencia ante sus profesores y les ha remitido el siguiente correo electrónico:

“Hola buenos días, soy Iván y me gustaría hacerles saber mi situación, para que tenga conocimiento de ello.

Lamento deciros, que está semana, de momento, no me podré incorporarme al instituto porque se me ha producido una herida (úlcera por presión) muy importante. Tengo que hacer muchos más descansos. Ahora tengo a una enfermera que viene a mi casa a curarme la úlcera por presión y tengo que estar esta semana de reposo de momento.

Me gustaría que me enviaran las cosas de clase al classroom. Intentaré esta semana hacer algunas cosas de las que me manden, si me encuentro un poco mejor.

Espero curarme en casa lo más rápido posible e incorporarme cuanto antes y también poder resolver el problema que tengo en el centro, con mis cuidados diarios relacionados con mis apósitos que necesitan cambiarse cuando tengo molestias y dolores. Y esta es la causa del desarrollo de mi úlcera por presión, porque no se está haciendo bien el cuidado de mi atención como de mis necesidades y derechos como alumno discapacitado. Porque en el centro no tienen cuidadores con conocimientos de enfermería que me puedan ayudar a mi problema y a otros/as que tengan alguna discapacidad motórica.    

Un saludo, nos vemos pronto”.

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