domingo. 27.11.2022

El Aeródromo Militar de Guacimeta fue acondicionado en días pasados para acoger durante los meses de otoño a los Predator B, unos nuevos aviones no tripulados o drones que han sido adquiridos por el Ejército del Aire y del Espacio. Eso no es noticia en un jueves como este, como tampoco lo es, porque lo anunció el propio Ejército, que esté previsto tener a dos de esos modernos aparatos y una estación de control desde el Ala 23 de la Base Aérea de Talavera La Real, en Extremadura. Lo que sí que es noticia, como han comentado varios vecinos de la zona y gente que suele salir a caminar por el paseo que circunvala tanto el aeropuerto César Manrique como la Base Militar, es la sorpresa que están causando las maniobras de esos aviones no tripulados, principalmente por el tamaño que tienen y lo que impacta verlos en pleno ejercicio de vuelo. Así lo han expresado a este diario tras realizar incluso distintas fotografías que muestran cómo hoy en día se puede llevar un aparato que es del tamaño de una guagua con relativa facilidad.

Imagen de uno de los drones aterrizando captada por un vecino en Guacimeta.
Imagen de uno de los drones aterrizando captada por un vecino en Guacimeta.

Lo cierto es que son maniobras muy importantes para el Ejército que están lógicamente coordinadas con Aeropuertos Españoles y Navegación Aérea (AENA), unas maniobras cuyos resultados se conocerán más adelante.

Según adelantaron a finales del mes de septiembre fuentes oficiales, estos drones formarán parte en noviembre del ejercicio Sirio 22, unas maniobras de adiestramiento que este año tiene su eje central en Canarias.

El Predator B es un avión pilotado a distancia de reconocimiento estratégico, con una autonomía de más de 27 horas y que puede operar a más de 15.000 metros de altura. Con una carga útil compuesta por un radar y cámaras infrarrojas, tendrá como misión la obtención de datos de inteligencia del norte de África.

Es lógico que los vecinos y los turistas que los están viendo en estos días maniobrar en Lanzarote estén impactados, puesto que cada aparato tiene más de 20 metros de envergadura, con una capacidad increíble para captar imágenes y vídeos y va a ser utilizado en misiones de inteligencia.

En estos momentos se están realizando las maniobras de despegue y aterrizaje desde Lanzarote por parte de personal especializado; luego, pilotos especializados asumen el vuelo desde Extremadura gracias a las antenas satelitales asociadas a la operativa cotidiana de las aeronaves.

Sorpresa por el tamaño de los aviones no tripulados que operan estos días en Lanzarote
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