miércoles. 01.02.2023

El proceso participativo de Famara impulsado por el Cabildo comienza a dar sus frutos

La consejera de Medio Ambiente, Elena Solís, celebra que se haya dado cumplimiento a una de las acciones propuestas por la ciudadanía sustituyéndose las papeleras de las playas de San Juan y Famara por carteles informativos sobre la necesidad de responsabilizarnos de la basura que generamos
Papeleras Famara
Imagen de la retirada de las papeleras de Famara.

La consejera de Medio Ambiente y de Reserva de la Biosfera del Cabildo de Lanzarote, Elena Solís, ha celebrado este lunes que el Ayuntamiento de Teguise haya procedido a la retirada de las papeleras de las playas de San Juan y Famara, una propuesta promovida por el Grupo de Trabajo de Residuos del Consejo Local de Famara, creado en el marco del proceso participativo impulsado por la primera corporación insular.

“Tras los talleres participativos celebrados el pasado mes marzo, en los que estuvieron presentes diferentes sectores económicos así como ciudadanos y ciudadanos a título individual, se crearon varios grupos de trabajo orientados a debatir, asesorar, evaluar y exigir actuaciones a los diferentes agentes públicos y privados, y ésta ha sido una de las propuestas en las que han venido trabajando”, explica Elena Solís.

En concreto, en la propuesta elaborada y documentada por el Grupo de Residuos del Consejo Local de Famara, se argumenta que los depósitos de basura "están mandando un mensaje erróneo a la población, y es el de que tenemos que dejar ahí nuestra basura, cuando los únicos responsables de estos deshechos somos nosotros”. Por lo tanto, se considera que “no deberíamos abandonarlos en dichos recipientes que se ubican en lugares naturales protegidos y de gran belleza, como son las playas del pueblo de Caleta de Famara".

Al respecto, exponen que “el mayor problema se encuentra cuando los animales que habitan estas zonas, como cuervos, perros, gatos, etc., se ponen a rebuscar en la basura, extrayéndola de la bolsa y esparciéndola por ahí”. Asimismo, afirman que “cuando el viento sopla con fuerza, el efecto es el mismo: las bolsas se salen de los huecos de estas papeleras y se dispersa todo lo que hay en su interior, consiguiendo con ello la imagen contraria a la que se querría dar, creando con ello también, focos de infecciones e insalubridad”.

Por ello, se propuso sustituir las papeleras por carteles informativos sobre la necesidad de responsabilizarnos de la basura que generamos, “siendo por lo tanto deber de la ciudadanía llevarla a los contenedores situados en el centro urbano más próximo”.

El proceso participativo de Famara impulsado por el Cabildo comienza a dar sus frutos
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