domingo. 03.07.2022
Jorge Rodríguez, enólogo de la bodega El Grifo

“Al principio cuando empezamos con el proyecto de las dos cosechas todo el mundo nos tachó de locos”

Jorge Rodríguez, enólogo de la bodega El Grifo.
Jorge Rodríguez, enólogo de la bodega El Grifo.

“Es un pequeño proyecto que estamos realizando para adaptar nuestro viñedo al cambio climático que se nos viene encima”

“La idea es comprobar si es verdad que una isla como Lanzarote es capaz de elaborar ya vinos en verano y en invierno”

“Queremos que ese vino por lo menos llegue a todo el público para que vean que se puede elaborar un vino de calidad en invierno”

"En regiones como Lanzarote cada vez tenemos primaveras o veranos más largos e inviernos cada vez más cortos. Entonces la viña en islas como la nuestra ya puede brotar todo el año"

Lanzarote actualmente ya contaba con la vendimia más temprana de Europa y todo el mundo sentía cierto orgullo patrio cuando se anunciaba. Sin embargo, la cuestión tenía el truco de las condiciones climáticas que se viven en esta parte del continente africano. Ahora, de repente, ha surgido una idea que es absolutamente revolucionaria y que parecía implanteable hace tiempo, adelantar la cosecha no unos días, unos meses. Lo han hecho ya en una de las bodegas más viejas de Canarias, la bodega El Grifo, que se ha atrevido a arriesgar con un proyecto que puede permitir cambiar el concepto de la recogida de uva en Lanzarote.  Jorge Rodríguez, el enólogo de la bodega, asegura que les calificaban como locos cuando comenzaron este proyecto. Durante su intervención en el programa “A Buena Hora” de Crónicas Radio – Cadena Cope explicó que este proyecto que están llevando a cabo en una finca de Playa Quemada, en el sur de la Isla, supone también una adaptación a las condiciones que está determinando el cambio climático. Está convencido de su éxito y de que Lanzarote va a poder producir buen vino en verano y en invierno.

- Nos han dejado sorprendidos a todos con su anuncio del adelanto de la vendimia, y no precisamente por unos pocos días. ¿Cómo se les ocurre meterse en este lío?

- (Se ríe) Es un pequeño proyecto y estudio que estamos realizando sobre todo para adaptar nuestro viñedo al cambio climático que se nos viene encima. 

- Pero, ¿cómo lo han hecho?  Porque la uva como toda fruta tiene su temporada, ¿cómo han logrado ustedes adelantarse tanto? 

- Al final hay que ver que en regiones como Lanzarote cada vez tenemos primaveras o veranos más largos e inviernos cada vez más cortos. Entonces la viña en islas como la nuestra ya puede brotar todo el año. Por esto se nos ocurrió podar la viña en vez de en febrero en octubre y recoger la uva en invierno y de esta forma por lo menos la planta sufre menos. 

- ¿La uva sale con la misma calidad o es diferente?

- La uva no sale con la misma calidad, sino que sale con mejor calidad, eso por descontado. Lo tenemos clarísimo. El cultivo en una isla como Lanzarote, que está tan comprometida con el medio ambiente, es mucho más sostenible y aporta mayor calidad al producto. Cuando desarrollamos el cultivo en la época de verano o de primavera se desarrolla en los meses secos de Lanzarote, lo que beneficia; hay fincas o ciertas zonas en las que hay que aportar cierto riego. Si venimos a la cosecha de invierno es completamente lo contrario, hacemos coincidir la época lluviosa de la Isla con el ciclo de la viña y la planta por lo menos es capaz de asimilar toda el agua que nos cae de lluvia. 

- La finca que están utilizando y tienen más cerca del mar es la de Playa Quemada. ¿Por qué eligieron esta ubicación? 

- Es una parcela de un viticultor, Francisco, al que daré las gracias eternamente por dejarnos hacer este proyecto. Se encuentra muy cerca de Playa Quemada, básicamente a dos kilómetros en línea recta del mar. Escogimos esta zona porque, dentro de la isla de Lanzarote, es de las parcelas que más pegadas al mar están y aquí la temperatura es muy constante durante todo el año. Esa situación también beneficia a la uva. 

- Con este proyecto han hecho una pequeña prueba, ¿creen que es posible que se amplíe a otros viñedos?  

- La idea es ampliarla en estos años venideros, intentar hacerla en diferentes zonas de la Isla para comprobar si es verdad que una isla como Lanzarote es capaz de elaborar ya vinos en verano y en invierno. Sería una de las mejores noticias que tendríamos para la viticultura conejera en muchísimo tiempo. 

- ¿Está diciendo que se cosecharían dos cosechas en un año, serían capaces de hacerlo? 

- Tendríamos parcelas, por poner un ejemplo, en la zona centro de la Isla que las recogeríamos en verano, porque ahí si que es verdad que tenemos unos inviernos bastante frescos todavía. Pero todas las zonas de costa o muy próximas al mar las recogeríamos en invierno. Entonces tendríamos dos cosechas en un mismo año, sí. 

- ¿Harán alguna exposición o algo similar para que la gente pueda verlo y disfrutar de ese vino?

- Sí, nosotros vamos ahora a vinificarlo y la idea es que ese vino por lo menos llegue a todo el público para que vean que se puede elaborar un vino de calidad en invierno, al que no tiene nada que envidiar en verano. Cuanta más gente sea capaz de catar ese vino más fieles vamos a tener en el camino. 

- ¿Han recibido alguna crítica de los inmovilistas a los que no les gustan los cambios, la gente que es más tradicional en este tipo de cosas?

- Al principio cuando empezamos con el proyecto, sinceramente, todo el mundo nos tachó de locos. Todos nos decían que no iba a salir, que estábamos locos, ósea, lo de siempre. Y resulta que al final el tiempo nos ha dado la razón y ahora mucha de esa gente que venía al principio a decirnos que estábamos locos vienen a preguntar y se quedan sorprendidos. En el mundo siempre hay gente para todo, hay fieles y personas a las que cuesta más convencer. 

- ¿Pero qué opina usted de ese sector tan inmovilista en un mundo tan abierto como el campo?

- Al final en este caso nosotros no estamos causando ningún problema a la planta, estamos intentando adaptarnos al futuro inmediato que viene. Hay regiones en el mundo donde lo que se está haciendo es por ejemplo cultivar la viña a mayor altura para mantener los grados que tenemos ahora, mantener el frescor en la uva, etcétera. Nosotros lo único que estamos haciendo es revertir el ciclo y de esa manera podemos por lo menos seguir cultivando la viña en zonas en las que cada vez es más complicado. 

- Enhorabuena por este proyecto, de verdad, porque si funciona sin duda va a ser el futuro de la que parece que es nuestra única agricultura rentable...

- Gracias, pero no sólo el futuro de la Isla y de su agricultura, sino que regiones de Canarias que están sufriendo una barbaridad creo que esta propuesta que hemos hecho sirve de punto de inflexión para salvar todas esas zonas vitícolas que corren grave riesgo de desaparecer. Esto es una apuesta y veremos en el futuro, pienso que esta conversación en un futuro la vamos a tener como si fuera lo normal. Hoy en día lo vemos como algo muy raro, pero le digo que dentro de 5 ó 10 años el futuro será completamente diferente. 

“Al principio cuando empezamos con el proyecto de las dos cosechas todo el mundo nos...