jueves. 05.02.2026

Las mujeres y los hombres del campo han sido desde tiempos inmemoriales y siguen siendo ahora los responsables de que Lanzarote sea lo que es, un trozo de roca volcánica que flota en el Atlántico con una tierra extremandamente generosa -sólo hay que ver lo verde que está con estas copiosas lluvias del invierno-, una tierra rebelde capaz de doblegar a la mismísima Naturaleza. Desde hace unos años, por fortuna, se ha logrado cambiar una dinámica que parecía que conducía al sector proa al marisco. La sensación de que el campo no tenía relevo generacional, que se iba a morir, se ha desterrado haciendo las cosas bien y con cabeza. Así, ya hay nuevas generaciones de agricultores, aunque algunos los llamen despectivamente "de fin de semana", que se animan a cuidar las fincas, que agachan el lomo para recoger batatas de jable en San Bartolomé, papas en Los Valles, higos tunos en Guatiza, o uvas en Tiagua. Precisamente de ese pueblo son los dos protagonistas que esta semana han acudido al programa "A buena hora" de Crónicas Radio, donde la gente del campo y de la mar tienen un espacio destacado. Ilenia y Ayoze Hernández son dos hermanos que forman la generación que ha decidido que lo que tradicionalmente fue una pequeña producción de vino para consumo propio, con un caldo más o menos peleón de un color sospechoso por la mezcla de uva negra y uva blanca, se transforme en cuatro variedades de extrema calidad que salen fuera de su pequeña bodega para que los conozcan en el mundo, y para darle valor al esfuerzo que han hecho. Los dos hablaron en el programa de la realidad que es ya la Bodega AUTA, que lleva ese nombre como recuerdo y homenaje a su abuela ya desaparecida, una mujer del pueblo muy querida por todo el mundo que ya será inmortal a través de las bonitas etiquetas que adornan las botellas que han producido y que tienen intención de producir. 

El esfuerzo de varias generaciones es fundamental para que se conserve el campo en Lanzarote.
El esfuerzo de varias generaciones es fundamental para que se conserve el campo en Lanzarote.

Ilenia y Ayoze recordaron a su abuelo, que era el que les llevaba en burro a la finca familiar para que participaran en la vendimia, para que conocieran la tradición, para que pisaran la uva y vieran cómo se hacía el vino. Ese recuerdo les sirve para saber por qué aman lo que hacen ahora, que indiscutiblemente no lo hacen por dinero sino por el gusto de saber que están contribuyendo al mantenimiento de la cultura local y del paisaje lanzaroteño, fundamental además para mantener el sector que mueve la economía local, el turismo. 

Cartel de la invitación a la presentación de la añada.
Cartel de la invitación a la presentación de la añada.

Este sábado han organizado un acto sencillo de presentación de la Bodega y de su añada en el Monumento al Campesino, donde se ha ubicado con un notable acierto la sede del Consejo Regulador de la Denominación de Origen de los Vinos de Lanzarote. Allí, AUTA, como las otras bodegas que han surgido y se están consolidando, tiene el apoyo que necesitan aquellos que están demostrando que el campo de Lanzarote tiene relevo y futuro. No es poca cosa. El acto tendrá lugar a partir de las 18.30 horas. Suerte tendrán los que vayan porque es evidente que lo han preparado con cariño y con ilusión, la misma que desprendieron durante su intervención en la radio. 

“Es un tema de familia, nuestros abuelos ya hacían vino, tenían un lagar, las parras y el cultivo. Después mi padre continuó con el campo y ahora nos toca a nosotros. Hace unos años teníamos otro proyecto y mi padre nos dijo de hacer un poco de vino y que por qué no hacíamos una bodega. Ahí empezó y poquito a poco se ha convertido en una realidad. Había que hacer el esfuerzo si queríamos mantener todo el patrimonio, todas las parras... Es un tema personal y familiar”, comentó orgulloso Ayoze Hernández. 

Su hermana Ilenia también tiene claro que lo que están haciendo, aunque mejorando lo que comenzó de otro modo y adaptándose a las técnicas del siglo XXI, es por la familia y por la tradición. “La idea fue hacer realidad lo que mi padre ya hacía, continuar con su tradición. Mi padre sigue la tradición de su padre, mi abuelo, que en aquel entonces ya hacía vino. Por eso tenemos que dejar claro que el cabecilla de toda esta historia es mi padre", comentó entre risas. “Nosotros íbamos al campo con mi abuelo en el burro, yo era más pequeña y lo que hacía era jugar, hacer zumo con la uva y poco más”, añadió.

Imagen de la entrada a la pequeña bodega familiar.
Imagen de la entrada a la pequeña bodega familiar.

El hermano mayor es conocedor de la importancia que tienen las bodegas artesanales en Lanzarote, punta de lanza en estos momentos del sostén del sector y del paisaje, de ahí que sepa que lo que están haciendo merece la pena. “Es cultura y tradición. Eso de ir todos los primos a la vendimia y conocer de cerca todas la penurias que pasaban antes, que se caía la uva y los niños las recogíamos del suelo una a una, que había calor, sequía, bichos, de todo, merece la pena. Ya de pequeños bebíamos lo que se producía, pero ahora está claro que nos gusta más”, explicó nostálgico y sonriente. “Antiguamente mi abuelo esperaba a la maduración de las últimas uvas porque se pisaba todo junto. Era como una mezcla de uvas tintas y blancas, salía como un rosado muy oscuro que encima se dejaba oxidar mucho en el lagar. Salían unos vinos muy oscuros. Ahora estamos trabajando en el equilibrio de lo que aprendimos de ellos y lo nuestro, lo nuevo, que se basa en tratar el vino con técnicas más modernas como el frío, cuidar la uva para que no se oxide, elevar el tipo de conservación. La tradición es lo que es y la calidad se halla de otros modos", argumentó. 

Bodega AUTA no es fruto por tanto de la improvisación, nace de muchos años de darle vueltas a algo que otros han hecho antes pero que ellos conocen a la perfección, basándose en lo que sus antepasados también hicieron en el Lanzarote tremendo de los tiempos en los que no había lo que hay ahora. “Auta es el apellido de mi abuela, Juana Auta, es de nuestra familia de Tiagua. Ella es la única que tiene el apellido y era como un homenaje que le queríamos rendir para que perdurara en el tiempo el apellido, para no perderlo. Porque nosotros ya no somos Auta, los últimos que quedan son nuestros tíos y mi padre. Él es José Hernández Auta, nos daba pena que se perdiera el apellido. Queríamos hacerle un homenaje a nuestros abuelos, sobre todo a nuestra abuela, que es muy querida en el pueblo de Tiagua. Ellos nos han enseñado también que con esfuerzo, respeto a la tierra y al trabajo, sobre todo disfrutando de lo que hacemos, podemos conseguir lo que tenemos hoy en día, que es nuestra pequeña bodega. Nosotros esperamos continuarla poco a poco en el tiempo”, describió con notable emoción Ilenia.

La bodega, como las otras artesanales que hay en Lanzarote, ha sufrido la mala cosecha de este año, en la que se recogió muy poca uva, de ahí el precio al que se paga y el precio al que hay que pagar el vino de Lanzarote, al que hay que añadirle también el sobrecoste de la calidad, ya reconocida internacionalmente. “Este año no llegamos a 6.000 botellas entre cinco tipos de vino que tenemos. Es uva que sale de nuestras parcelas, nuestra uva. Este año como había tan poca, a los vecinos que se le quedó un poco atrás la uva les hicimos el favor de recogérsela también, pero eso apenas llegó a 1.000 kilos. Nosotros lo hacemos con nuestras uvas; es lo que da y espero que este año venga más”, aseguró Ayoze Hernández consciente de que la próxima cosecha y las siguientes, fruto de las lluvias, van a ser mejores, mucho mejores. “El año pasado llovió un poco, gracias a Dios, ya las parras hicieron mamadera; se espera una cosecha buena y yo espero que sí, que la habrá. Cruzo los dedos”, dijo esperanzado. “Es la incertidumbre de que tienes un cosechón y pensar que este año había muchas uvas, venir dos olas de calor y no recoger nada. Esto le ha pasado a muchos viticultores este año con la ola de calor que hubo por Tinajo y se quedaron sin cosecha. Imagínate todo el año trabajando para que luego no se recoja nada”, expuso.

Las cuatro variedades que produce Auta.
Cuatro de las variedades que produce Auta.

Estos dos jóvenes agricultores son conscientes del buen trabajo que está haciendo el Consejo Regulador, del buen trabajo que está haciendo el actual consejero del Cabildo Jesús Machín con el tema del Plan Especial de La Geria, que durante décadas durmió el sueño de los injustos pero que parece que ahora, en breve, será una realidad de la que podrán beneficiarse todos. “Es muy importante, ya ve toda la zona de La Geria y demás necesita este Plan. Si no se hiciera, algunas cosas no encontrarían la solución que requieren", argumentó el mayor de los hermanos. “Yo conozco bodegueros de la zona y cuántos años llevamos esperando por el Plan Especial de La Geria. Sin luz, gastando gasoil, trayendo cubas de agua. Todo controlado porque si todos nos ponemos a plantar y baja el precio después lo abandonamos. Entonces hay que tener un equilibrio”, sentenció.

Otro de los aspectos fundamentales que la gente joven tiene muy claro es el precio del vino de Lanzarote, que para algunos es caro pero que sin embargo a su modo de ver se ajusta realmente a lo que se ofrece al mercado. “El otro día estaba con gente de Valladolid que trabaja viñas y les expliqué el margen de plantación y los kilos que nosotros cogíamos y decían que el precio era barato. Son gente que sabe el trabajo que lleva todo lo artesanal. Sobre el precio de la uva cuando le dices que es de 4 euros se asombran pero después lo entienden y les parece barato. La calidad precio está estupenda”, explicó Ilenia sobre otro de los aspectos del vino de Lanzarote. “El Consejo Regulador marca el precio de la uva un poco y ponen de la mano de los restauradores y demás. Ellos están haciendo una labor impresionante en divulgación, estando en Barcelona, en Madrid, haciendo que ahora mismo el vino de Lanzarote sea conocido en todo el mundo. El turismo lógicamente también se está beneficiando de ese trabajo”, determinó.

Sobre el acto del sábado, los dos también se mostraron muy emocionados. “Tenemos cinco variedades de vino, vamos a presentar una colección que se llama Equilibrio, con la que queremos expresar la unión entre pasado y presente, la tradición y la familia”, subrayó Ilenia.“Tenemos un tinto de parras centenarias, cuando mi abuelo adquirió esa tierra ya estaban esas plantas ahí. No estaban todas, a lo mejor tenemos unas 70 u 80 de esas plantas centenarias; sólo hacemos vino de esas parras y tenemos unas 300 botellas. De esas uvas sacamos un rosado que también hay poco más de 200 botellas. Después tenemos el malvasía seco que es el vino equilibrio de la casa. También hicimos un semiseco con poco azúcar pero está muy rico, se demandan vinos con menos alcohol que es la mejor manera de entrar en el mundo del vino. Después tenemos alta gama, hicimos un vino barrica francesa, que hay unos mil litros que está increíble. Este es mi vino favorito”, narró Ayoze. “Yo diría que mi vino favorito es el barrica francesa”, admitió también Ilenia entre risas.

"AUTA es fruto de la tradición familiar y del amor por el campo y el paisaje de Lanzarote"
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