"No todo vale para que no venga Vox"
"Si la gente no nos apoya, la izquierda tendrá que entonar un mea culpa. No será todo que la extrema derecha es muy mala sino que también la izquierda no ha sabido hacer las cosas como tocaba"
"Tenemos que poner en marcha medidas que mejoren la vida de la gente y hay líneas rojas. Por eso digo que hay debates internos y todo se valora"
"A pesar de los chistes del Frente Popular de Judea que siempre se hacen con la izquierda, tenemos a las derechas nacionales y nacionalistas un poco preocupadas porque las conversaciones van muy bien"
"El que se mete en Izquierda Unida no es para pillar un cargo"
Jorge Peñas, coordinador insular y portavoz de Izquierda Unida Canaria (IUC) en Lanzarote, está convencido de que las personas que forman parte de su formación política no han llegado precisamente para forrarse sino para cambiarle la vida a la gente y solucionarle los problemas. Sin embargo, no elude admitir que está siendo complicado ser socio en un Gobierno de España en el que no paran de salir casos de corrupción y asegura que es necesario hacer una reflexión sobre si merece la pena continuar. Lo hace hasta el punto de no admitir el mantra que se oye en muchas filas de izquierdas sobre que hay que aguantar como sea con tal de que no llegue Vox. Dice que hay líneas rojas que no se pueden pasar. En cuanto a las conversaciones que se están llevando a cabo en el espectro de la izquierda en Canarias, dice que van muy bien y que IU cada vez tiene más afiliados en Lanzarote.
- Como diría la canción de La Internacional, ustedes son un partido modesto, la "Famélica Legión".
- A mucha honra. Mejor ser la Famélica Legión que una banda criminal como son otros y no miro a nadie.
- Como diría Zapatero, "normalmente", una persona de izquierdas tiene poco y da mucho.
- Eso debería ser y por eso somos gente inasequibles al desaliento que seguimos luchando en esta isla y en otros sitios.
- Parece que siempre se dice que la gente está harta de la política pero luego ves, por ejemplo, que en las últimas elecciones andaluzas, creció la participación.
- La gente tiene un cierto desapego por la política y los políticos pero también tiene ganas de ilusionarse con proyectos que de verdad hablen de lo suyo. La gente está harta de las ruedas de prensa o de las sesiones de control y los ataque brutales de uno a otro pero no se habla de la hipoteca, de las becas, de que nos están desmantelando el Hospital Insular, nos están desmantelando la Sanidad Pública. No debería olvidarse que la gente que está en esos sillones, lo hace para representar al pueblo y para arreglar sus problemas, sobre todo de la clase trabajadora.
- Ustedes han tenido el problema de que se les ha identificado demasiado con el PSOE.
- ¡Qué duda cabe! Izquierda Unida Canaria también tiene un debate interno. Ayer celebrábamos una coordinadora de toda Canarias y salía este debate, que no se está tan a gusto en una coalición con los problemas que está habiendo con nuestros socios de gobierno. Nosotros tenemos la suerte de poder empujar para el cambio y ahí está la ministra Sira Riego, de Infancia y Juventud, de IU, que hace poco visitó la isla y estuvimos hablando con ella y decía que había tensiones dentro de los propios socios de gobierno y no es fácil y hay que valorar si merece la pena estar o no estar y habrá gente que esté en contra. Lo que pasa es que hay que valorar si podemos cambiar la vida de la gente y lo que viene enfrente. Para mí no es una derecha homologable europea sino una extrema derecha con unas medidas ultraliberales en la línea de la ola que viene de todo el mundo y que ha pasado en Colombia, en Méjico, Hungría, Italia, mire uno donde mire.
- ¿Para justificar que no llegue la ultraderecha, hay que justificar cualquier cosa que haga la izquierda?
- No, no vale todo para que no venga Vox. Tenemos que poner en marcha medidas que mejoren la vida de la gente y hay líneas rojas. Por eso digo que hay debates internos y todo se valora y no es fácil.
- Están ustedes unir fuerzas con varias organizaciones de izquierdas como Lanzarote en Pie o Podemos. ¿Cómo van esas conversaciones?
- Sorprendentemente, muy bien. Frente al cainismo de la izquierda y los chistes del Frente Popular de Judea que siempre se hacen con la izquierda, tenemos a las derechas nacionales y nacionalistas un poco preocupadas porque va muy bien. Tenemos una mesa a nivel de toda Canarias, hay conversaciones muy amables entre Podemos, Sumar Canarias, Sí se Puede, Lanzarote en Pie, IU Canarias y tenemos conversaciones abiertas con Nueva Canarias porque es más lo que nos une que lo que nos separa. Lo que decía Anguita, "programa, programa, programa", es decir, qué queremos poner encima de la mesa para mejorar la vida de la gente de nuestros barrios y nuestros pueblos y coincidimos en un 95%. Estamos trabajando de una manera muy tranquila pero firme por establecer una unidad de la izquierda a nivel de todo el Archipiélago y en Lanzarote para presentar, no sólo una candidatura única en las elecciones, que parece que van a ser más pronto que tarde sino para tener una línea de trabajo con las asociaciones que vaya más allá de las elecciones y va muy bien.
- Nueva Canarias anunció hace unos días su candidato al Cabildo, Yoné Caraballo. ¿Cree que este partido lleva un ritmo distinto en Lanzarote que en el resto de islas?
- Cada partido tiene su problemática y yo no me voy a meter en las decisiones que toman democráticamente otros compañeros. Yo no pude estar pero hubo representación de IU y parece que hubo bastante éxito de afluencia y cada agrupación presenta a sus candidatos. Otra cosa es que con generosidad se pueden configurar unas listas en las cuales podamos estar presentes la mayoría de los territorios y administraciones para poder empujar ese cambio social o por lo menos, tener voz. Ahora estamos en una fase de mucha tranquilidad y con mucho optimismo.
- ¿Cree que va a haber adelanto electoral?
- No lo sé. Nos transmitían para estar preparados pero no se sabe. Parece que la parte socialista del Gobierno habla de 2027 pero puede ser más pronto que tarde en ese 2027. Por eso hay que estar preparados y que no haya una sopa de siglas que se prepara 15 días antes porque eso la gente lo percibe sino que haya una verdadera fraternidad y un trabajo en común y que no haya una candidatura que no tenga 14 papeletas a la izquierda del PSOE como ha pasado en las últimas elecciones, que hubo casi 4.000 votos al Cabildo que se perdieron por la ley D'Hondt, que penaliza mucho a las agrupaciones pequeñas. Lo que pasa es que hay gente que prefiere ser cabeza de ratón que cola de león y eso se traduce en que no hay representación en las administraciones.
- ¿Cómo va IU en Lanzarote?
- Bien. Tenemos afiliaciones y gente que se está uniendo al proyecto, viejos camaradas inasequibles al desaliento y gente muy generosa porque el que se mete en Izquierda Unida no es para pillar un cargo. Son personas que tienen su trabajo y que han tenido que asumir responsabilidades como en San Bartolomé y otros sitios pero son gente de profundas convicciones y con ganas de mejorar la vida de la gente. Esa es nuestra bandera y si la gente nos apoya, estaremos donde tengamos que estar y si no, haremos una profunda reflexión y habrá que entonar un mea culpa de la izquierda. No será todo que la extrema derecha es muy mala sino que también la izquierda no ha sabido hacer las cosas como tocaba. Estamos contentos porque está afiliándose gente joven, estamos ampliando las agrupaciones en los municipios y poquito a poco se está haciendo una labor de recuperar ese espacio a la izquierda del PSOE que existe electoralmente. En esa lucha estamos.
- Siempre tendrán el referente de Julio Anguita.
- Siempre y ves sus vídeos y suena más actual que nunca. Tenía una visión extraordinaria.
- Y fue un ejemplo de lo que tiene que ser la izquierda y no algunas cosas que se ven por ahí.
- Julio se jubiló con su sueldo de maestro. Mando un saludo a Dioni, nuestro compañero de Yaiza, que fue muy amigo suyo. Era un tío coherente y eso es lo que buscamos, gente auténtica y que no venga a forrarse sino a servir al pueblo y mejorar la vida de la gente. Además, es que nos lo creemos. A mí me quita más que me da la política pero lo hago de corazón y lo hago con el resto de compañeros que lo sienten.