Liberación Canaria ha anunciado este martes en nota de prensa el impulso de una iniciativa vecinal destinada a recuperar el antiguo Polvorín de Güime, en el municipio de San Bartolomé, como espacio de utilidad pública, participación ciudadana y uso comunitario.
La propuesta nace con el objetivo de abrir un proceso serio, transparente y ordenado que permita aclarar la situación jurídica, administrativa y patrimonial de esta antigua infraestructura actualmente sin un uso social efectivo y asociada durante décadas al abandono y a la indefinición institucional.
La organización considera que Güime no puede seguir conviviendo con un espacio deteriorado, sin destino claro y ajeno a las necesidades reales del pueblo. Por ello, plantea una hoja de ruta basada en tres principios como son el rigor jurídico, liderazgo institucional y participación vecinal.
El primer paso será promover una recogida de firmas entre los vecinos y vecinas de Güime para trasladar al Ayuntamiento de San Bartolomé la voluntad social de recuperar este espacio para el interés general. Liberación Canaria entiende que cualquier actuación debe partir de una demanda vecinal visible, ordenada y respaldada por la población afectada. "No se trata de una reclamación simbólica, sino del inicio de un proceso institucional que permita convertir una preocupación ciudadana en expediente administrativo, acuerdos públicos y soluciones concretas, afirman.
La segunda fase de la iniciativa consistirá en solicitar formalmente al Ayuntamiento de San Bartolomé que lidere las gestiones necesarias para aclarar la titularidad registral del terreno, su situación catastral, su clasificación urbanística, las posibles protecciones ambientales o paisajísticas existentes y los antecedentes administrativos relacionados con antiguos intentos de cesión, recuperación o cambio de uso.
Liberación Canaria considera imprescindible que el Ayuntamiento, como administración más próxima al pueblo de Güime, asuma la dirección política y administrativa de este proceso.
"En caso de que el suelo continúe vinculado a la Administración General del Estado, al Ministerio de Defensa, al INVIED, a Patrimonio del Estado o a cualquier otro organismo estatal, deberá ser el Ayuntamiento quien solicite formalmente la cesión gratuita de uso o, en su caso, la cesión de titularidad para fines públicos, vecinales, ambientales, culturales o comunitarios", destacan.
Asimismo, la organización propone que el Cabildo de Lanzarote se implique en esta iniciativa como institución insular, respaldando la petición municipal y colaborando en el estudio de posibles fórmulas de rehabilitación, acondicionamiento y puesta en valor del espacio.
"La recuperación del antiguo Polvorín no debe entenderse solo como una reivindicación local, sino como una oportunidad para dignificar un entorno, reforzar la participación ciudadana y recuperar para el uso público un suelo que forma parte de la memoria y del paisaje social de Güime", aseveran.
Una vez aclarada la situación jurídica y garantizada la disponibilidad del espacio, Liberación Canaria plantea abrir un proceso participativo para que sean los propios vecinos y vecinas quienes propongan y prioricen los futuros usos del antiguo Polvorín.
Entre las posibilidades a estudiar podrían figurar espacios de encuentro vecinal, zonas verdes, proyectos socioculturales, áreas de memoria local, iniciativas juveniles, actividades intergeneracionales o cualquier otro uso compatible con la normativa vigente y con las necesidades reales del pueblo.
Liberación Canaria subraya que esta iniciativa se plantea a favor de recuperar espacios abandonados, de exigir transparencia institucional y de defender que las decisiones sobre el territorio deben contar con la voz de quienes lo habitan. “El futuro del antiguo Polvorín no debe decidirse desde la indiferencia ni desde despachos alejados de la realidad del pueblo.Güime debe ser escuchado y debe participar activamente en la definición del uso futuro de este espacio”, señala la organización.
Con esta iniciativa, Liberación Canaria reafirma su compromiso con una política útil, cercana y centrada en los problemas concretos de los municipios canarios.
"El objetivo es que el antiguo Polvorín deje de ser un símbolo de abandono y pueda convertirse en un espacio digno, útil y al servicio de las generaciones presentes y futuras. Porque el futuro de Güime debe decidirlo Güime. Por nuestra tierra", finalizan.
