Leticia Padilla confirmó los contactos con la dirección autonómica del partido aunque recordó las dificultades que ya se han vivido en el pasado por los "personalismos y egos"

IUC inicia una ronda de contactos para la creación de un frente común de la izquierda también en Lanzarote

Jorge Peñas en una imagen de archivo.
Jorge Peñas cree fundamental olvidar el pasado y tener claro que sin la unión de todas las organizaciones se volverán a ir muchos votos "a la basura"

El coordinador de Izquierda Unida Canaria (IUC) en Lanzarote, Jorge Peñas, ha confirmado esta semana en el programa “A Buena Hora” de Crónicas Radio que ya han iniciado una serie de reuniones con las diferentes formaciones que se encuentran en su mismo ámbito ideológico y político en el Archipiélago para tratar de realizar un frente común de cara a las próximas elecciones, tanto las posibles generales que podrían llegar como más adelante las locales y autonómicas de 2027. Tanto él como muchas otras personas de su histórica organización consideran fundamental hallar el punto de encuentro común de muchos partidos que están provocando la disgregación del voto de izquierdas, con el único objetivo de ser una alternativa real y de lograr que sus ideas también se plasmen en las administraciones públicas de forma directa, lo que saben, conociendo lo que ha sucedido en el pasado reciente y viendo cómo es el panorama actual, que no va a ser fácil.

“Lo que estamos estableciendo en IUC es la posibilidad de hacer nuestro gran objetivo, que muchas veces no hemos alcanzado, de crear un frente de izquierdas. Estamos ya en conversaciones con otras fuerzas políticas como Podemos, Lanzarote En Pie (LEP), la gente de Sumar en Canarias que aquí no tiene mucha implementación, y se ha lanzado la invitación a Drago”, adelantó durante su intervención radiofónica. Aunque la idea no es nueva, para él es fundamental olvidar todo lo que ha sucedido en el pasado y centrarse en el futuro, en la idea lógica de que no se pierdan por el camino cientos de miles de votos en todo el país, miles en el caso de Canarias, por no ser capaces de unirse. 

El caso de Lanzarote no es ajeno a todo lo que ha sucedido fuera. La izquierda local, los partidos que van más allá de lo que promulga y promueve el Partido Socialista (PSOE), también han buscado en diferentes etapas la unidad y siempre han terminado fracasando. La coordinadora insular de Lanzarote En Pie (LEP), que es el nombre que tiene precisamente uno de los intentos de unidad que se llevaron a cabo, Leticia Padilla, ha confirmado también en el mismo programa de radio que se están produciendo reuniones y conversaciones de cara a una posible unión electoral, en el caso de su organización directamente con la coordinación autonómica de IU y no con nadie de Lanzarote. La razón, que seguramente queda alguna herida abierta de los pequeños o grandes desastres del pasado. “Yo con Jorge Peñas no me he reunido, estamos en contacto y hablando con la gente autonómica de IUC. Llevamos tiempo ya hablando y hemos tenido varios encuentros pero de momento no hay nada cerrado. En Lanzarote no nos hemos reunido con nadie, LEP nace como plataforma de unión de la izquierda y fue lo que hicimos con Verdes Equo, Podemos y con varias personas que de manera independiente como Jorge Peñas, por ejemplo, tratamos de sumar esfuerzos. Ellos trabajaron en esta plataforma pero después de las elecciones ya cada uno fue por su lado. Se dice eso de la unidad pero después cada uno mira por su lado”, comentó de forma crítica recordando parte de lo que les había sucedido.

Leandro Delgado y Leticia Padilla durante la celebración de su último congreso.

Padilla indicó que lógicamente hay cuestiones vividas en el pasado que pueden dificultar esa unión, como el difícil episodio que vivió tras anunciar su marcha de Podemos con algunos ataques directos y a su manera de ver injustos que padeció en algunos medios y en redes sociales. “La situación fue complicada, yo no lo pasé bien de forma personal, escuché cosas de mí en alguna tertulia o algunas entrevistas que me hicieron daño. Uno se pregunta qué necesidad había, puedes separarte y decir cuestiones estrictamente políticas, pero no entrar como se hizo conmigo en cuestiones personales. Ellos hablaban de la ruptura del partido y no, si se va una sola persona y tu partido se hunde es que tienes un problema, y la culpa no la tengo yo”, recordó.

La coordinadora del partido municipalista destacó cómo precisamente esa unión que se pide ahora de la izquierda ya se intentó en el pasado pero no se respetó.“Ellos estaban a punto de abrirme un expediente porque justamente estaban luchando por la unión de la izquierda. Si tu le pides el voto a la gente prometiendo una unión de partidos y trabajar de forma conjunta, hay que cumplirlo durante todo el mandato y eso ellos no lo entendían. Ahí estaban enfadados conmigo pero me fui y todavía me están diciendo algunos dentro de Podemos aquí que yo rompí el partido”, criticó.

Peñas defendió la idea de esa unión de la izquierda lógicamente tratando de olvidar lo malo que evidentemente les ha sucedido a lo largo de su ya larga historia, haciendo entender a todo el mundo cómo se ven perjudicados los partidos pequeños por el actual sistema electoral, que no ayuda precisamente a aquellos que tienen menos de un cinco por ciento, cayendo todos sus votos a la basura sin representación de ningún tipo.“La Ley D'Hondt castiga mucho a las formaciones pequeñas, se hizo en su día para potenciar la gobernabilidad y que no hubiera una disgregación en las cámaras. Realmente por debajo del cinco por ciento todos los votos van a la basura y aquí se vio en las últimas elecciones. Hubo varias propuestas a la izquierda de la socialdemocracia del Partido Socialista y todos esos votos, que no fueron pocos, fueron por desgracia a la basura. La condición de supervivencia de la izquierda, aunque nos pese a veces con personalismos, egos, resentimientos y este criterio purista de quién es el más de izquierdas o quien tiene el programa, es fundamental. En realidad el programa lo compartimos en un 99 por ciento todos. Nos toca ir de la mano y plantear una propuesta, tener claro que otra Canarias es posible, otra Lanzarote es posible aparte del desarrollismo, del depredador, de abrir las puertas a las multinacionales, militarismo e ir de la mano con Marruecos. Hay otro modelo y otra gente que pensamos un poco diferente”, aseveró.