"Por aquí han venido todos a sacarse fotos, los activos y los pasivos, como digo yo pero esto es una iniciativa del Cabildo de Lanzarote, que ha venido a solucionar un problema que ha estado enquistado durante 30 años en este barrio y a poner los 10 millones de euros para construir esta infraestructura sociosanitaria"
"Ahora todo el mundo sabe dónde está Altavista, el alcalde de Arrecife sabe dónde está Altavista, mi consejero de Obras sabe dónde está Altavista pero quien tiene que saber y sabe dónde está Altavista es mi vicepresidenta porque gracias a ella y a mi consejero de Bienestar Social, ha cambiado la historia de esos 30 años"
"Uno puede vender lo que sea para coger cuatro o cinco votos pero no cuesta nada decir que ha sido una iniciativa del Cabildo porque la gente no es tonta"
"Aquí no hay fondos ni del Ayuntamiento de Arrecife, que, de hecho, nos debe dinero, ni del Gobierno de Canarias ni de Europa, todo ha salido del Cabildo"
"Hemos seguido todos los protocolos públicos porque es dinero público y hemos hecho una licitación abierta, con todas las garantías y Tiagua fue la ganadora entre cuatro empresas potentes en el ámbito de Canarias así que no fue un tema de adjudicación directa sino que se lo llevó gracias a su capacitación técnica"
A finales de los años 90 empezó a gestarse en Lanzarote un centro sociosanitario que diera respuesta a las personas mayores de la isla, especialmente, a las de alta demanda; una iniciativa promovida por la Cruz Blanca, que dio nombre a una infraestructura, que todavía a día de hoy sigue conociéndose por el nombre de la hermandad, a pesar de que ya no tiene nada que ver con aquel proyecto.
En 2009 se colocó la primera piedra con el objetivo de culminar el proyecto en 2011. Sin embargo, se acabó el dinero, todo se detuvo y comenzó una época de abandono que convirtió una iniciativa tan importante en un esqueleto de hormigón, un punto de ocupación, un lugar de consumo de alcohol y drogas y un poco de inseguridad vecinal.
Tras algún que otro amago de recuperar la obra, ha sido en 2023, con la llegada al Gobierno insular de Oswaldo Betancort, cuando se retoma el proyecto y empiezan a trabajar en ella los operarios de la reconocida empresa lanzaroteña, Transportes y Excavaciones Tiagua SL, cuyo empujón ha sido definitivo para que se empiece a ver la luz al final del túnel.
Grupo Crónicas ha querido estar in situ para comprobar si lo que puede considerarse uno de los grandes fracasos políticos de las últimas décadas, esta vez, sí será una realidad y para ello, por el programa emitido en directo este jueves pasaron los actores principales de esta iniciativa.
"Ahora todo el mundo sabe dónde está Altavista, el alcalde de Arrecife sabe dónde está Altavista, mi consejero de Obras sabe dónde está Altavista pero quien tiene que saber y sabe dónde está Altavista es mi vicepresidenta porque gracias a ella y a mi consejero de Bienestar Social, ha cambiado la historia de esos 30 años". Así de contundente se mostró el presidente del Cabildo, Oswaldo Betancort, en el inicio de su intervención en este programa presentado por Chalo Frías y Laura San José a pie de obra.
"Por aquí han venido todos a sacarse fotos, los activos y los pasivos, como digo yo pero esto es una iniciativa del Cabildo de Lanzarote, que ha venido a solucionar un problema que ha estado enquistado durante 30 años en este barrio y a poner los 10 millones de euros para construir esta infraestructura sociosanitaria", continuó.
Hay que rememorar que en la imagen de presentación de la obra aparecían hasta 17 personas de diferentes instituciones "y todos dirían que gracias a ellos salió la obra", sostuvo Betancort, que recordó que en su etapa de alcalde de Teguise, siempre dio las gracias públicamente a aquellas personas y administraciones que aportaron a su municipio sin querer colgarse medallas que no le correspondían. "Que todo el mundo quiera aparecer pero no digan que esto ha sido gracias al Cabildo o que ha sido una iniciativa del Cabildo hasta al vecino le molesta y roza el populismo", matizó. "Uno puede vender lo que sea para coger cuatro o cinco votos pero no cuesta nada decir que ha sido una iniciativa del Cabildo porque la gente no es tonta", concluyó.
En su opinión, lo que ha fallado en todo este proceso han sido las palabras dadas y no cumplidas. "También falló la financiación y por eso nosotros decidimos destinar 10 millones de fondos propios del Cabildo para solucionar un problema estructural en la isla" y añadió que "además de eso, tuvimos que ponernos a trabajar para recuperar los 6 millones de euros más intereses que tuvimos que devolver al Gobierno de Canarias por la Residencia de Tahíche".
Adelantó que confía en que la obra pueda estar concluida a mediados de 2027 y que está vez, por fin, no sea otro episodio fallido en la historia de la isla.
Para la consejera de Hacienda del Cabildo de Lanzarote, María Tovar, este centro sociosanitario es casi un sueño hecho realidad. No en vano, sus primeros contactos con la Cruz Blanca fueron hace años, incluso antes de estar en política, como voluntaria. Por ello, sostuvo que si empezaba la obra, quería acabarla. "Nosotros sabíamos que si empezábamos y entraba el PSOE, no se iba a terminar nunca porque han demostrado que han estado gobernando y las plazas sociosanitarias no les han importando nada", sostuvo. "El PSOE se da muchos golpes de pecho para hablar de los temas sociales pero luego no hacen nada", comentó y dejó claro que todo el dinero para esta infraestructura ha salido única y exclusivamente del Cabildo de Lanzarote. "Aquí no hay nada ni del Ayuntamiento de Arrecife, que, de hecho, nos debe dinero, ni del Gobierno de Canarias ni de Europa". matizó.
Recuerda que cuando le planteó al consejero de Bienestar Social, Marci Acuña, la posibilidad de llevar a cabo este proyecto sólo recibió parabienes y que cuando ambos acudieron al presidente del Cabildo para ponerlo sobre la mesa, recibieron un sí rotundo, demostrando que son un equipo y que dejan los colores políticos fuera cuando se trata de hacer el bien por la isla.
el propio Acuña aseguró, tras escuchar las primeras intervenciones en el programa especial, que estaba "regocijado" porque es un sueño hecho realidad y que, por fin, se está ejecutando una obra de incalculable valor para la sociedad lanzaroteña, que resuelve varios de los problemas enquistados históricamente en Arrecife y que va a dar una atención sociosanitaria de primer nivel a las personas más necesitadas.
Martín Martín, arquitecto y director de Obra, explicó que este proyecto tiene un recorrido curioso y lleno de casualidades porque se inició con el nombre de Cruz Blanca en 2008, que fue cuando les llegó al estudio. "Empezamos el proyecto muy ilusionados, sabiendo que era muy complicado porque era una inversión muy alta pero lo completamos, buscamos financiación, que incluso llegó a los Presupuestos Generales del Gobierno de Canarias, pero nunca apareció la partida así que el Cabildo puso dinero para parte del proyecto", recordó.
Pero se acabó el dinero, se tuvo que parar la construcción y años más tarde, Cáritas tocó de nuevo en su puerta y empezó la colaboración para este infraestructura, que tuvo que modificarse considerablemente para adaptarse esta nueva realidad.
Martín destacó que ha sido complicado readaptar todo a la vigente normativa pero también la importancia de contar con una empresa del prestigio y la solvencia del Grupo Tiagua. "Hemos seguido todos los protocolos públicos porque es dinero público y hemos hecho una licitación abierta, con todas las garantías y Tiagua fue la ganadora entre cuatro empresas potentes en el ámbito de Canarias así que no fue un tema de adjudicación directa sino que se lo llevó gracias a su capacitación técnica", explicó.
"Para Tiagua era un reto que ha asumido muy bien y desde el estudio les hemos ayudado todo lo posible porque a todos nos interesa que salga bien y no vuelva a quedarse parada", concluyó.
Caya Suárez es la secretaria general de Cáritas y participó en este programa especial para aclarar algunos de los errores que mucha gente comete todavía con este centro, al que, sigue llamando la "Residencia de la Cruz Blanca". "Tenemos que agradecer al Cabildo por todo el apoyo que ha dado para que este proyecto vea la luz y entiendo que se siga mencionando a la Cruz Blanca, aunque no sea del todo real, porque hay un cariño especial a la Fundación, que en un momento determinado, quiso poner en marcha una residencia para personas mayores de alta dependencia en Lanzarote, que al final, no pudo ser y hubo que abandonar".
Explicó que cuando llegaron a la isla, para implantar sedes de Cáritas, buscaban un solar de 700 metros cuadrados. "Cuando vi este solar, de 7.000 metros cuadrados, me asusté porque era enorme pero lo vimos como una oportunidad y así empezó todo, con un estudio para ver cuáles eran las necesidades de presente y futuro en Lanzarote", recuerda.
Por ello, reconoció que Cáritas, como el presidente del Cabildo, Oswaldo Betancort, tiene una mirada de gestión a corto pero también a largo plazo, y hace falta entender que si sólo se atiende la emergencia del momento, no se van a poder resolver los problemas sociales estructurales como la exclusión social en Canarias, que supone un 25% de la población y sigue aumentado.
Lo que parece triste es que con todos estos estudios e ideas que se han hecho, hayan pasado años y años sin que alguien cogiera el toro por los cuernos hasta que ha llegado el nuevo Gobierno insular.
Hoy, el futuro Centro de Atención Integral de Cáritas, cuyas obras se activaron oficialmente en diciembre de 2025, cuenta con una inversión de 10 millones de euros financiados íntegramente por el Cabildo de Lanzarote.
El complejo, de aproximadamente 7.000 metros cuadrados, recuperará un espacio degradado y abandonado desde 2009 para convertirlo en un referente insular de atención integral a personas en situación de vulnerabilidad. El proyecto reunirá en un mismo espacio recursos esenciales como residencia para mayores, centro de día, viviendas de emergencia, comedor social, banco de alimentos y formación ocupacional, bajo un modelo integral de atención social y acompañamiento.
Con estas actuaciones, el Cabildo de Lanzarote continúa impulsando un modelo de cuidados basado en la dignidad, la inclusión, la sostenibilidad y la coordinación con el Tercer Sector, consolidando a Lanzarote y La Graciosa como referentes regionales en bienestar social y atención sociosanitaria.
