El Gobierno español ha decidido permitir finalmente que el crucero MV Hondius en el que se han registrado diferentes casos de infección por hantavirus, un virus peligroso y mortal procedente de los roedores, atraque finalmente en Canarias, después de que otros países lo hayan rechazado y de que haya habido una oposición clara por parte del Gobierno de la Comunidad Autónoma. La excusa no es otra que la petición formulada por la Organización Mundial de la Salud (OMS) y el teórico cumplimiento del derecho internacional. La realidad es que se lleva ya un par de días hablando del asunto y entre la población canaria, que ya vivió el primer caso de coronavirus en España precisamente en La Gomera, no hay tranquilidad total y hay cierta preocupación por lo que podría suceder en el futuro. Las autoridades sanitarias y los epidemiólogos han tratado de calmar a la gente al asegurar que el hantavirus no se transmite con la rapidez y facilidad del coronavirus o la gripe y que se van a extremar, como es lógico, todas las medidas para que no pueda suceder nada.
Con el paso de las horas y dentro de la gran confusión que se ha generado se ha sabido que finalmente será el puerto de Santa Cruz de Tenerife el que acogerá el atraque, tras descartarse el de Las Palmas por tener en teoría todos sus atraques ocupados.
Mientras sucedía esto, en Lanzarote, desde primera hora de la mañana de este martes, la gente ha llegado a creer que otro barco muy similar al MV Hondius, fondeado muy cerca de la costa, era el que en teoría tenía que venir a las Islas con los pasajeros infectados y con los que no lo están. Han sido muchas horas de dudas y de incertidumbres, y de que llegaran por ejemplo a redacciones como la de Crónicas numerosas imágenes de la gente preguntando si tenía algo que ver con esta historia que parece el anticipo de otro episodio negro en los problemas sanitarios del mundo.
El barco llegará en breve al Archpiélago. El Gobierno, según ha difundido a través de medios oficiales como Radio Televisión Española, dará a conocer los detalles del protocolo para la recepción del buque y el desembarque de los pasajeros tan pronto como sean definidos por la OMS y por el Centro Europeo para la Prevención y Control de Enfermedades (ECDC).
El crucero se encuentra actualmente frente a la costa de Cabo Verde, pero este país no ha permitido desembarcar a los pasajeros alegando que no tiene capacidad para llevar a cabo un examen de salud pública, epidemiológica y ambiental, ni poner en práctica medidas de respuesta. En cambio, tres pasajeros infectados sí serán trasladados desde Cabo Verde, dos a Países Bajos y otro a Alemania.
Antes de que el Ministerio de Sanidad diera su consentimiento, el Gobierno de Canarias se había mostrado contrario a que el buque atracara en uno de los puertos del archipiélago. "El barco debe ser atendido donde está", ha señalado el presidente canario, Fernando Clavijo, en declaraciones a los medios desde Bruselas. "Si la OMS quiere aplicar cualquier otra cosa, tendrá que justificarla. Es un asunto que nos preocupa mucho, no tenemos prácticamente información", comentó en un primer momento.
Luego ha ido interviniendo en numerosos medios de comunicación para expresar su malestar y dejar claro que no se ha contado con las autoridades del Archipiélago en ningún momento. "Cuando hablé con la ministra parece que la OMS lanzó una recomendación sin contar con el Gobierno español ni canario. Nosotros nos coordinamos con el Estado español, si que al principio ha habido mucho desconcierto porque lo que hemos pasado con el COVID la gente se asusta", comentó visiblemente molesto en Cuatro.
