El pasado jueves en el terrero Pancho Suárez de Santa Cruz de Tenerife se medían el Campitos de la isla picuda y el Aridane de la isla de La Palma. El enfrentamiento finalizó con victoria para los palmeros por 12 a 10. Importante desde luego para lo que está en juego en su categoría. Sin embargo, lo noticioso para nuestro deporte vino después. Tras la polémica que se produjo en Lanzarote por lo que ocurrió tras la final de la Liga, se ha demostrado que la lucha contra las posibles trampas en nuestro deporte vernáculo sigue adelante. No se trata de ir a por nadie en concreto, se trata, como sucede en cualquier deporte profesional, de garantizar que la competición es justa y que todo el mundo se enfrenta con las mismas armas. Tras el bonito encuentro entre tinerfeños y palmeros se llevó a cabo el tercer control antidopaje en este año, siguiendo el acuerdo entre la Comisión Española para la Lucha Antidopaje (CELAD), la Federación de Lucha Canaria y el Gobierno de Canarias. El doctor Antonio Ramos Gordillo continúa por tanto con la complicada labor que le han encomendado.
Como ya informó este diario, desde el 6 de febrero se ha iniciado un camino que no tiene retorno y que debería ser apoyado por todos los clubes y por todos los deportistas. El Tinajo y el San Bartolomé fueron los primeros clubes escrutados y sus deportistas los primeros en pasar el control antidopaje. Lógicamente, si sólo se hubiera realizado en Lanzarote lo normal es que hubiera motivos para la sospecha y para el enfado, pero ya se está viendo que no es así, que se van a realizar controles, hay que esperar que más frecuentes incluso, en todas las islas y en todos los terreros.
El segundo control se efectuó en el terrero de Antigua, en Fuerteventura, tras la lucha de primera categoría entre el Unión Antigua y el Bediesta de La Palma. Tras esta luchada, la idea era que se hicieran otros dos controles más casi de forma consecutiva, pero la tormenta Theresa lo impidió. La CELAD, en total, tiene previsto realizar diez controles antidopaje esta temporada, y seguramente que aumentará el número para la siguiente.
Desde hace unas semanas los laboratorios que hacen los análisis de los controles antidopaje en la lucha canaria tienen ya los resultados. En total fueron ocho luchadores los que los pasaron, que de dar positivo tendrán los datos en primer lugar, mientras que no recibirán notificación alguna en principio si los datos que se han obtenido son negativos, no hay ninguna sustancia prohibida que salte. Si hubiera algún positivo, cosa que a día de hoy no se sabe porque es secreto, los luchadores afectados podrían solicitar la prueba del contraanálisis.
Desde el año 1996 no se realizan controles antidopaje en la lucha canaria, algo insólito teniendo en cuenta que se trata de un deporte profesional. Los controles antidopaje se empezaron a hacer en 1991 y durante cinco años no hubo ningún problema, como es lógico, en que se efectuaran, hasta que sorprendentemente se decidió parar. Han pasado por tanto treinta años sin que nadie hiciera nada por proteger la limpieza en las competiciones, algo que parece que va a cambiar.
