Ingresan en la prisión de Tahíche tres marroquíes que trataron de introducir más de 850 kilos de hachís en Canarias

Los ocupantes de la embarcación en el momento en el que fueron detenidos por agentes de la Guardia Civil.
La operación fue posible gracias al intercambio de información con la Dirección de Vigilancia del Territorio de Marruecos (DGST)

Gracias  a  la  colaboración  e  intercambio  de información con la Dirección General de Vigilancia del Territorio del Reino de Marruecos (DGST), la Guardia Civil ha logrado frustrar la introducción de una importante cantidad de droga en territorio español, concretamente en la isla de Fuerteventura. La operación, desarrollada durante la noche del pasado 10 de diciembre de  2025, culminó, según explica este viernes el Instituto Armado en nota de prensa, con la aprehensión de 877 kilogramos de  hachís, la detención de tres personas y la intervención de varios vehículos y una embarcación  semirrígida empleada para el traslado de la sustancia estupefaciente. Posteriormente, el juez que se encargó de la instrucción ordenó el inmediato ingreso en la prisión de Tahíche de los tres detenidos, toda vez que en Fuerteventura sigue sin haber una cárcel. 

Imagen de la neumática en la que trataron de introducir la droga.

La actuación se enmarca dentro de la Operación ‘Puerto Nuevo’, llevada a cabo por diferentes unidades de la Guardia Civil, entre las que destacan los Equipos de Policía Judicial de Puerto del Rosario y Gran Tarajal, el Equipo  Básico  de  Información  de  Fuerteventura  y  otras  unidades pertenecientes a la Compañía Territorial de Fuerteventura. 

La investigación, tal y como relata la Benemérita en su nota, se inició a raíz de la información proporcionada por la DGST marroquí, fruto de la estrecha cooperación existente entre ambos países en la lucha contra el tráfico de drogas y la delincuencia organizada. 

A partir de este intercambio, los equipos investigadores comenzaron un seguimiento discreto sobre un grupo criminal asentado en la isla majorera, cuyos movimientos despertaron la sospecha de una inminente operación de narcotráfico. Tras  semanas  de  intensas  gestiones  operativas  y  de  inteligencia,  los investigadores determinaron que la noche del 10 de diciembre sería la elegida por el grupo para introducir la droga a través de una playa del sur de  la  isla.  Con  esta  información,  se  desplegó  un  dispositivo  especial destinado a interceptar el alijo y detener a los implicados. 

Los fardos requisados por la Guardia Civil.

Durante el operativo, los agentes observaron un incremento inusual de actividad en la zona, coincidiendo con la aproximación a la costa de una embarcación semirrígida de unos ocho metros de eslora, equipada con un potente  motor  fuera  borda.  Las  difíciles  condiciones  meteorológicas, propias de los días previos al impacto de la borrasca Emilia, complicaron su llegada a tierra. 

Instantes después del desembarco, los equipos de vigilancia detectaron una  furgoneta  comercial  de  grandes  dimensiones  que  abandonaba  el lugar a gran velocidad. El vehículo fue rápidamente interceptado y sus tres ocupantes  fueron  detenidos.  En  el  interior  del  vehículo  se  hallaron  23 fardos  de  arpillera  que  contenían  supuesto  hachís,  con  un  peso  total aproximado de 877,1 kilogramos. 

Además de la sustancia intervenida, la Guardia Civil incautó dos vehículos terrestres  y  la  embarcación  utilizada  en  el  transporte,  junto  a  varios terminales telefónicos y dispositivos de geolocalización empleados por los acusados. 

Tras la instrucción de las diligencias correspondientes, los tres detenidos fueron  puestos  a  disposición  del  Juzgado  de  Primera  Instancia  e Instrucción Número 8 de Puerto del Rosario, a través de la Fiscalía de Puerto del Rosario, que interesó su ingreso en prisión comunicada y sin fianza.

La medida fue acordada por el juez instructor, decretándose su traslado al Centro Penitenciario de Tahíche, en Lanzarote, toda vez que en Fuerteventura no hay prisión.

La Guardia Civil subraya este viernes que el éxito de esta operación ha sido posible gracias a la  eficaz coordinación entre  las  unidades  participantes  y  la cooperación  internacional  mantenida  con  la  Dirección  General  de Vigilancia  del  Territorio  del  Reino  de  Marruecos,  reforzando  así  el compromiso conjunto en la lucha contra el tráfico de drogas y las redes criminales que operan entre ambas orillas.