Dicen que la situación llegó a ser "crítica", con el menor a punto de ahogarse al no tener fuerzas para seguir nadando

Un grupo de monitores de surf rescata a un padre y un hijo en Famara y denuncia la falta de personal, prevención y cobertura real en la playa

Puesto de vigilancia en la playa de Famara.

Un grupo de monitores de surf ha informado a través de un comunicado de prensa del rescate de dos personas en la mañana del pasado sábado en la siempre peligrosa playa de Famara. Según detallan en su escrito, donde se refleja la indignación por algo que ha venido sucediendo con preocupante frecuencia en los últimos años, el hecho habría tenido lugar a las 11:45 horas, cuando un padre y su hijo pequeño fueron arrastrados por la corriente y quedaron lejos de la orilla sin fuerzas para regresar por sus propios medios. 

"Eran bañistas. Turistas que, como muchos visitantes que llegan cada año a Lanzarote, no conocían el comportamiento del mar, las corrientes ni los riesgos reales de una playa como Famara. La situación fue crítica. El menor nadaba con mucha dificultad debido al cansancio tras haber sido arrastrado por la corriente, mientras el padre, en estado de pánico, intentaba mantenerse a flote agarrándose a él, poniendo en riesgo la vida de ambos. En ese momento no hablamos de un simple susto, sino de dos víctimas activas en el agua", destacan. 

Los monitores afirman que se encontraban trabajando en la playa y tuvieron que abandonar a sus alumnos para acudir al rescate de los afectados, que, tras la rápida intervención que hicieron sin ser ese ni mucho menos su cometido, pudieron salir del agua evitando dos nuevos víctimas por ahogamiento. 

"Esta alerta no la hacemos desde el desconocimiento. Somos monitores de surf que trabajamos a diario en Famara, conocemos sus corrientes, sus cambios de marea, sus zonas de riesgo y la realidad actual de la playa. Además, somos los mismos que damos cobertura de seguridad acuática al Quemao Class y a surfistas de olas grandes en Lanzarote. Famara ya ha vivido tragedias recientes en el mar. El caso más reciente ocurrió en noviembre de 2025, cuando tres bañistas se vieron en apuros en esta playa: uno de ellos, un hombre de 37 años, falleció ahogado; otro logró salir del agua por sus propios medios, y un tercer bañista, de 28 años, desapareció, siendo localizado un cuerpo sin vida días después en la misma zona. Famara no puede esperar a otra tragedia para actuar. Necesita prevención antes del rescate", denuncian en su comunicado. 

En los últimos meses, el Ayuntamiento de Teguise anunció públicamente la instalación de tres torres autónomas en la playa de Famara como parte de un refuerzo de recursos de vigilancia y socorrismo en el litoral municipal pero para este colectivo la realidad que se ve en la playa es otra. "En pleno mes de julio, con Famara llena de bañistas, familias, turistas y escuelas, varias de esas torres nuevas permanecen cerradas por falta de personal. Hubo tiempo para anunciar, fotografiar y mostrar públicamente las nuevas torres. Ahora tiene que haber la misma urgencia para dotarlas de personal, medios y una planificación real. Porque desde que se instalaron, varias de esas torres permanecen cerradas, mientras la playa sigue llena y el riesgo sigue siendo el mismo. Una torre cerrada no previene accidentes. Una caseta sin personal suficiente no informa a los bañistas. Una bandera no rescata a una persona arrastrada por la corriente. Famara necesita personal, medios y prevención activa", afean.

"Famara necesita más personal, más medios, más señalización clara de corrientes, más presencia preventiva en la orilla y una cobertura real en el tramo de mayor afluencia. Especialmente en los meses de verano, cuando la playa multiplica su número de bañistas, turistas y familias, la cobertura debe reforzarse para responder al aumento real del riesgo. Si hay torres nuevas, deben estar operativas. Si la mayor concentración de usuarios está entre los bungalows y el pueblo, ahí debe reforzarse la vigilancia. Si hay miles de turistas que no conocen el mar, debe haber información y prevención constante. Porque el mejor profesional de salvamento no es el que más rescates hace ni el que más reanimaciones realiza. El mejor profesional es el que se va seco a casa porque ha hecho bien su labor de prevención. Famara no necesita torres para la foto. Necesita personal, medios y prevención real. Las torres cerradas no salvan vidas. La prevención sí", exigen en su comunicado.