La Reserva de la Biosfera invita a reflexionar sobre el futuro a partir de la memoria y los saberes locales

Eurídice Cabañes durante su exposición.
La filósofa de la Tecnología Eurídice Cabañes protagonizó una nueva sesión del ciclo “Hablemos de la Biosfera" con una conferencia sobre conocimiento, territorio y transformación social

“En Lanzarote hay lecciones ancestrales para el mundo; un conocimiento generado en medio de las mayores calamidades que puede ser muy valioso para un futuro que ya está aquí”. La filósofa de la Tecnología, Eurídice Cabañes, que dedica su labor profesional a diseccionar el actual modelo tecnológico y sus impactos sociales, ambientales y culturales, comenzó su conferencia con tintes de confesión: “Este viaje a la isla es el inicio de una historia de amor”. 

Durante la charla “Tejer la memoria, cosechar el Futuro”, organizada por la Reserva de la Biosfera en el marco del programa “Hablemos de la Biosfera”, Cabañes, tal y como resume este lunes el Cabildo insular en nota de prensa, abogó por recuperar el tiempo y la memoria, los conocimientos y las capacidades cognitivas “que hemos externalizado a Google”. “Si no recuperamos el tiempo, no recuperaremos el deseo, que es la mayor herramienta de transformación política que tenemos”, señaló.

La intervención sirvió para cuestionar la idea de “sensación póstuma” que inoculan las grandes corporaciones tecnológicas, con el fin de mantener secuestrada la imaginación sobre el futuro por un relato de colapso. “Vivimos en una emergencia constante, entre desgracias que se atienden con parches, con cuidados paliativos, sin darnos cuenta de que las soluciones vienen de la misma gente que nos destruye. Sin pensar que el futuro no es lo que va a pasar, sino lo que vamos a hacer”. 

La filósofa, que incidió en las consecuencias derivadas del actual modelo, como la explotación humana y de recursos de un sistema extractivista y contaminante, apostó por la “tecnología situada”, construida en el entorno, con materiales locales y adaptada a las necesidades del sitio. También recomendó la desdigitalización: “No es necesario que mi escoba esté conectada a internet”.

También advirtió que el uso de las más populares aplicaciones de inteligencia artificial, mensajería electrónica y redes sociales permite el manejo de toda esa información con fines de control y manipulación. “Es la IA la que nos entrena. Hemos aceptado que todo conocimiento es dato, pero hay saberes que no se pueden reducir a números, y futuros posibles desde otros lugares no tecnológicos”. 

Eurídice Cabañes, quien manifestó haber modificado su ponencia tras el contacto con Lanzarote en los días previos, defendió el proyecto Tapiz de refranes por sus enormes potencialidades “como un banco de semillas de conocimiento, que no podemos permitir que se pierdan”.